viernes, 8 de mayo de 2015

LA CRISIS DE VALORES Y EL CRECIMIENTO DE ADEPTOS AL ESTADO ISLÁMICO (DAESH EN INGLÉS)

CRISIS DE VALORES MOTIVA ALISTAMIENTO DE JÓVENES EN EL ESTADO ISLÁMICO

por Cristina Fontenele

A ejemplo de lo que viene ocurriendo en Europa, las investigaciones indican que el Estado Islámico (EI) estaría ampliando la cooptación de integrantes en América del Sur. Los brasileros también estarían en la lista de los llamados "lobos solitarios”. 

El informe "Estado Islámico: reflexiones para Brasil” habría sido entregado al Palacio del Planalto por parte de los órganos de inteligencia, informando que hay un factor de riesgo para el país. Los estudiosos analizan qué está motivando a los jóvenes a alistarse en el EI.



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A ejemplo de lo que viene ocurriendo en Europa, las investigaciones indican que el Estado Islámico (EI) estaría ampliando la cooptación de integrantes en América del Sur. Los brasileros también estarían en la lista de los llamados "lobos solitarios”. El informe "Estado Islámico: reflexiones para Brasil” habría sido entregado al Palacio del Planalto por parte de los órganos de inteligencia, informando que hay un factor de riesgo para el país. Los estudiosos analizan qué está motivando a los jóvenes a alistarse en el EI. 

En virtud de los preparativos de las Olimpíadas de 2016 en Río de Janeiro, el gobierno brasilero viene intercambiando informaciones con la Casa Civil sobre la cuestión del terrorismo. Afirma que el asunto está en la pauta de discusión, pero niega informes de inteligencia al respeto. Policías europeos estuvieron en Brasilia en febrero de este año para intercambiar informaciones con el gobierno brasilero. 

Los "lobos solitarios” son extremistas que no integran la lista internacional de terroristas, por lo tanto tienen más movilidad y pueden ejecutar atentados aislados e imprevisibles en todo el mundo. 

El número de disidentes occidentales que se unen al EI aumentó bastante en los últimos años: alrededor de 3.400, de acuerdo con autoridades del Ejército estadounidense (en su balance de febrero de 2015) y aproximadamente 550 mujeres, según un relevamiento de la consultora de seguridad The Soufan Group, con sede en Estados Unidos y en el Reino Unido. 

Un reciente documental de una periodista francesa, que se alistó de incógnito en el EI, muestra la rutina de los combatientes que se entrenan en una plaza de París y cómo el grupo terrorista recluta a jóvenes europeos. 

Una campaña de contra-propaganda del Departamento de Estado de Estados Unidos publicó un video para disuadir el alistamiento de jóvenes en el grupo terrorista. Son imágenes extraídas de grabaciones que el EI usa para reclutar a militantes a través de las redes sociales. Con el título "Bienvenido a la Tierra del Estado Islámico”, el video, que muestra escenas fuertes de asesinatos, fue exhibido en canales como CNN, en Facebook, Twitter, Tumblr y Youtube. Mensajes como "Think again, turn away" ("Piénselo de nuevo, dese la vuelta") pretenden combatir la fantasía heroica promovida por el EI. 

En entrevista con Adital, la profesora del curso de Ciencia de la Religión de la Universidad Presbiteriana Mackenzie, Lidice Meyer (*), señala que estamos viviendo una crisis de valores mundiales, con una juventud que busca valores morales más rígidos. Esta crisis ha afectado el imaginario juvenil, incluyendo el brasilero, dejando al joven vulnerable ante las promesas del EI. 

"Es como si los valores de los padres no sirvieran más para la generación actual. Entonces, el joven busca dentro del Islam reglas fuertes. El joven cuestiona los valores de los padres, pero se deja seducir por lo que viene de fuera. En realidad, la búsqueda es por seguridad y apoyo”, observa.

De acuerdo con la profesora, los jóvenes ven en el Islam la promesa de aventura y la posibilidad de estar contribuyendo a resolver los problemas sociales. Así, "dan un sentido a su propia vida”. El EI facilita el viaje del joven a Medio Oriente y provee apoyo emocional y financiero. Entonces, aquel joven que tiene una familia desestructurada termina seducido por el ideal del grupo extremista. Ven en ese viaje una forma de "luchar contra el capitalismo que subyuga al mundo”.


Lidice recuerda que en la época de la explosión de las Torres Gemelas, en Nueva York en 2001, la sobrecarga de imágenes con escenas del atentado y de las personas muriendo acabó despertando el interés por el Islam.


Mujeres


Existe también la cooptación orientada específicamente a las mujeres. Lidice comenta que en las redes sociales se postean fotos de jóvenes en casas bonitas, comidas sabrosas, mascotas. "Todo construye la idea de vida normal y hasta mejor que la que la joven tendría hoy en su país de origen”, resalta.


El EI construye también una imagen "novelada” de la mujer, como si ella participara en la lucha armada y política en "pie de igualdad” con el hombre. La joven acaba pensando que "está haciendo un bien al mundo”. Es común el posteo de fotos con mujeres empuñando armas.


Otro factor de seducción, de acuerdo con la profesora, es el sueño del compañero único, "maduro”, que aguarda a una muchacha con los mismos ideales sociopolíticos que él. La mujer también tiene en su imaginario el casamiento con el "héroe”, con el "príncipe encantado”, explica.


Los medios de comunicación


Lidice destaca que el mayor papel de la prensa debe ser primero diferenciar al Islam del Estado Islámico (EI). El Islam es una institución religiosa, el EI es una institución política, un grupo terrorista que utiliza el Corán de manera fundamentalista. Como en toda religión, puede haber interpretaciones fundamentalistas y relaciones de violencia, como por ejemplo las que hubo en la Iglesia Católica y hasta en el Budismo. El EI no representa al Islam, aunque tenga fundamentos religiosos.


Los medios de comunicación favorecen la propagación, repetidas veces, de imágenes violentas y no profundizan la cuestión. Ese joven que ya está acostumbrado a juegos violentos, en los que la muerte es una constante, termina naturalizándola con imágenes chocantes como las de videos del EI degollando a personas. Las redes sociales también han contribuido bastante en la construcción de la imagen del EI.


Para la estudiosa, en Brasil nos estamos acostumbrando a las imágenes violentas. Según ella, es común en Río de Janeiro, por ejemplo, ciudad donde vivió, que haya un cadáver en la calle y que las personas pasen normalmente al lado como algo banal. 

Diálogo

De acuerdo con la profesora, también en Brasil corrientes como los sunitas y chiítas no consideran al EI como un representante del Islam y se niegan a apoyar a esa facción. Todos los sheiks que actúan en el país bregan por la paz, la convivencia y la tolerancia.

En esa perspectiva, no hay posibilidad de diálogo entre grupos extremistas y la religión islámica. "Ya que se consideran los detentores de la razón y de lo que es cierto, el EI no recibiría ni al Papa Francisco, si fuera el caso”, concluye Lidice.

De un modo general, el extremismo del EI ha generado una ola de intolerancia entre las personas que terminan confundiendo religión con terrorismo. 

*Lidice Meyer es profesora del curso de Ciencia de la Religión del Mackenzie. Tiene un pos-doctorado en Antropología e historia por la Universidad de San Pablo (2014) y un doctorado en Ciencias Sociales (Antropología Social) por la Universidad de San Pablo (2005). Tiene experiencia en las áreas de antropología cultural, antropología de la religión, antropología bíblica, antropología para la psicología, antropología de la nutrición, ética y ciudadanía, ciencias de la religión, magia y religión.


FUENTE: ADITAL

DESTERRAR LA CULTURA PROPIA YLAS CREENCIAS RELIGIOSAS, EN LA AGENDA DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL

HILLARY CLINTON DELATA LA AGENDA OCULTA DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL 

Un incómodo manto de silencio se ha extendido sobre las sorprendentes palabras de Hillary Clinton. Quizá la dama ha hablado más de lo conveniente.

“Los códigos culturales profundamente arraigados, las creencias religiosas y las fobias estructurales han de modificarse. Los gobiernos deben emplear sus recursos coercitivos para redefinir los dogmas religiosos tradicionales”. Estas palabras de Hillary Clinton, pronunciadas públicamente y sin tapujos en un simposio pro abortista, han dejado a más de uno con la boca abierta. 

¿Reformar coercitivamente las religiones? ¿Dónde queda entonces la libertad religiosa? ¿Modificar las identidades culturales? ¿Dónde queda entonces la libertad, simplemente, de existir? Semejantes intenciones, en boca nada menos que de la principal candidata demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, deberían haber abierto un fuerte debate. No ha sido así. Muy significativamente, los principales medios de comunicación en todo occidente han preferido silenciar el asunto. Revelador.

¿Qué significa eso que ha dicho Hillary Clinton? Uno, que los “códigos culturales profundamente arraigados”, esto es, las identidades culturales tradicionales, son en realidad nidos de “fobias estructurales”, es decir, prejuicios que es justo y razonable eliminar. Dos, que dentro de esas “fobias estructurales” están “los dogmas religiosos tradicionales”. Tres, que los gobiernos, el poder público, están legitimados para utilizar su fuerza coercitiva contra los dogmas religiosos y las identidades culturales. 

Cuando se repara en que esa fuerza coercitiva es, en plata, el “monopolio legal de la violencia”, uno frunce inevitablemente el ceño en un gesto de preocupación. Cuando además se constata que las “fobias” y los “dogmas” son los principios tradicionales de la civilización occidental, es decir, la filosofía natural (por ejemplo, el derecho a la vida), entonces la preocupación asciende hasta la alarma. Lo que Hillary Clinton ha expresado es un proyecto político totalitario de ingeniería social y cultural. Ni más, ni menos.

Ese proyecto ya está en marcha

¿Sorprendente? En realidad, no tanto. Esos tópicos no son nuevos: circulan en la ideología moderna desde la revolución francesa. Por otro lado, guardan perfecta consonancia con lo que hemos venido viendo en occidente en los últimos veinticinco años, desde la caída del Muro de Berlín en 1989: los programas de ingeniería social de la ONU –con frecuencia avalados por los Estados Unidos-, las políticas abortistas y homosexualistas adoptadas por casi todos los países europeos y el desmantelamiento de las identidades étnicas en el espacio occidental. Hillary Clinton se ha limitado a hacer patente lo que ya estaba latente.

Estas palabras de Hillary Clinton han sido interpretadas en clave estrictamente norteamericana: son un proyecto de ingeniería social –más bien diríamos espiritual- en un país que se precia de haber nacido sobre la base de la libertad religiosa. Es cierto que, en el contexto norteamericano, semejantes ideas no dejan de ser una rectificación de la propia identidad fundacional del país, de manera que es comprensible el estupor de muchos. Sin embargo, los propósitos de Clinton forman parte de los temas habituales de la izquierda yanqui desde 1968. Por así decirlo, lo que hemos visto ahora es su “puesta de largo”, su transformación en programa político sin camuflajes.

Del mismo modo, muchos observadores han visto en estas declaraciones de Hillary Clinton una especie de declaración de guerra contra el cristianismo. Es también una perspectiva correcta, pero incompleta: la guerra no atañe sólo a las religiones tradicionales, sino que se extiende, como dice la propia señora Clinton, a los “códigos culturales arraigados”. Es decir que toda identidad cultural histórica, sean cuales fueren su espacio y naturaleza, deben también ser reformadas coercitivamente por el poder público. No es sólo la religión la que corre peligro; la amenaza se extiende a cualquier rasgo identitario que no encaje con el programa del “tiempo nuevo” marcado por la globalización y su potencia hegemónica, que son los Estados Unidos de América.

¿Y los europeos qué hacemos? En general, seguir la estela. Bien es cierto que el camino presenta complicaciones inesperadas y éstas han tardado poco en surgir. Es francamente difícil mantener la cohesión social en un contexto de desmantelamiento de los “códigos culturales profundamente arraigados”. A este respecto la experiencia francesa es sumamente interesante: desde los años 80, Francia ha vivido un proceso de construcción de una nueva identidad sobre la base de la llamada “identidad republicana” que, en la práctica, ha consistido en la destrucción de los referentes clásicos de la nación y su sustitución por dogmas nuevos. “Francia –decía De Gaulle- es una nación europea de raza blanca y religión cristiana”. Empezó a dejar de serlo muy poco después de la muerte del general. El europeísmo se convirtió en una suerte de cosmopolitismo que veía a Francia como protagonista de un mundo sin fronteras, un mundo en el que la propia Europa no es otra cosa que una región privilegiada en el contexto global.

Asimismo, cualquier factor de carácter étnico –racial, cultural, etc.- empezó a ser tabú en provecho de una sociedad de nuevo cuño edificada sobre la afluencia masiva de población extranjera. En cuanto a la religión, iba a ser sistemáticamente postergada en la estela de un laicismo radical que no ha amainado ni siquiera cuando Sarkozy, en San Juan de Letrán, descubrió ante Benedicto XVI los valores del “laicismo positivo”. El resultado ha sido una nación desarticulada en lo político, lo económico y lo social. El discurso oficial sigue caminando hacia el mismo sitio, pero la realidad social ya marcha por otra. El crecimiento del Frente Nacional no es un azar. Los políticos tratan de reaccionar adaptándose al terreno. Lo último fue ver al primer ministro Valls, que el año anterior había abierto institucionalmente el ramadán, reivindicar ahora el carácter inequívocamente cristiano de Francia. Quizá demasiado tarde.

Sea como fuere, lo que ha expuesto la candidata demócrata a la presidencia de los Estados Unidos es mucho más que una declaración de intenciones: Es cabalmente el programa del nuevo orden mundial, que para imponerse sin grandes resistencias necesita, precisamente, derruir los arraigos culturales y las religiones tradicionales. Era inevitable que alguien terminara invocando la fuerza del Estado para ejecutar coercitivamente la operación. Hillary Clinton lo ha hecho. La izquierda europea, muy probablemente, se subirá al carro. Así veremos a nuestra izquierda respaldar la política mundialista en nombre del progreso. Las vueltas que da la vida…

Fuente: La Gaceta



FUENTE: LA GACETA.ES - AUTORÍA: JOSÉ JAVIER ESPARZA



40 AÑOS DE LA DERROTA DEL IMPERIALISMO YANQUI EN VIETNAM

Hace 40 años el heroico pueblo vietnamita derrotaba la invasión imperialista yanqui


Liberación del Sur: victoria conducente a la reunificación nacional

La liberación de Saigon (hoy Ciudad Ho Chi Minh) el 30 de abril de 1975 dio el toque final de la prolongada lucha llena de sacrificios y hazañas gloriosas del pueblo vietnamita por la reunificación nacional. 

En ocasión del aniversario 40 de la histórica efeméride, la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) ofrece a continuación un breve resumen de las campañas más importantes desarrolladas por las fuerzas patrióticas del 4 de marzo al 30 de abril de 1975. 

La campaña estratégica Tay Nguyen (Altiplanicie Occidental) del 4 de marzo al 3 de abril de 1975, con asalto al punto clave de Buon Ma Thuot, cabecera de la provincia altiplana de Dak Lak, inició la Ofensiva General y levantamientos populares de la Primavera de 1975. 

En julio de 1954, bajo la orientación del entonces secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV), Le Duan, el Estado Mayor General del Ejército Popular de Vietnam comenzó la elaboración del plan estratégico de liberación del Sur. 

En los meses de octubre y diciembre, los miembros del Buró Político (BP) y la Comisión Militar Central del PCV celebraron dos reuniones, durante las cuales ratificaron su determinación y aprobaron la estrategia. 

La decisión tomada por el partido es liberar el Sur en dos años de 1975 y 1976. Constituyeron las principales metas en ese período consolidar las fuerzas armadas y llevar a cabo sucesivos ataques y sublevación popular a fin de debilitar al enemigo y crear condiciones favorables para la gran ofensiva y levantamiento general en 1976. 

A inicios de 1975, basado en sus estimaciones del poderío de las fuerzas enemigo y de sí mismo, el BP tomó la decisión de lanzar una ofensiva general para liberar totalmente el Sur del país y derrotar a los invasores estadounidenses. 

Con el fin de realizar con éxito el plan, se creó una posición coordinada en todo el campo de batalla, estrechando el cerco en torno a Saigon y los municipios alrededores e impulsando la lucha en las tres regiones estratégicas del territorio sureño. 

La primera cuestión es seleccionar un campo de batalla para comenzar el despliegue del plan estratégico. 

Basado en un estudio integral, el Buró Político y la Comisión Militar Central del PCV determinaron que la Altiplanicie Occidental constituye el escenario inexpugnable por su posición geográfica. 

Sin embargo, es donde la fuerza de defensa del enemigo se muestra más débil comparado con las acantonadas en los demás campos de batalla a lo largo de la región de la llanura central y el sureste. 

Al contrario, Tay Nguyen es para las fuerzas revolucionarias el lugar donde puede movilizar las fuerzas diversas para formar un gran puño y realizar una operación interarmas y aprovechar los bosques para mantener sus acciones en secreto, garantizando la sorpresa de los ataques a los enemigos. 

Comprendiendo que la victoria en ese campo creará un trampolín para avanzar en la zona deltaica central y dividir así las fuerzas enemigas, los dirigentes del PCV decidieron elegir Buon Ma Thuot como el punto álgido para la arremetida. 

La dirección nacional designó el 5 de febrero de 1975 al general de división Hoang Minh Thao jefe de la Comandancia de la Campaña Tay Nguyen 

A las 2:30 de la madrugada del 10 de marzo de 1975, el regimiento de misión especial número 198, fortificado con otras unidades con armas B72 y DKZ, acometió el aeropuerto de Buon Ma Thuot (conocido como aeródromo Hoa Binh). 

Tras 30 horas de lucha consecutivas, a las 11:00 del día siguiente, Buon Ma Thuot fue librado totalmente. 

Se trata de una ofensiva de significado estratégico que marcó el derrumbo por “efecto de dominó” de las tropas estadounidenses. 

Según Le Duan, la hazaña Buon Ma Thuot, dejó una gran huella la historia vietnamita como una epopeya que dio inicio a la Ofensiva general de la Primavera. 

Con este triunfo, el BP decidió el 18 de marzo de 1975 adelantar su plan de liberar el Sur en el mismo año. 

La campaña Tay Nguyen culminó el 3 de abril, bajo la estrecha cooperación entre las fuerzas armadas y los pobladores y etnias minóricas en la Altiplanicie Occidental. Todas las provincias altiplanas y la región centrosureña quedaron liberadas. 

Según especialistas, el ataque a Buon Ma Thuot demostró el sabio liderazgo del PCV en todos los aspectos desde la selección del campo de batalla, el momento para desencadenar la acometida y el punto clave para el ataque hasta el aprovechamiento de oportunidades para emprender y desarrollar la operación. 

La campaña Tay Nguyen marcó un cambio crucial en la estrategia, creando condiciones propicias para que el ejército norvietnamita encaminara con un año de antelación la liberación total del Sur. 

La victoria es fruto de los 30 años prolongados en la formación de contingente y lucha ardua del pueblo vietnamita y las minorías de la Altiplanicie Occidental. 

Hoang Minh Thao enfatizó que el éxito de esa campaña creó nuevas fuerzas para el Ejército norvietnamita y apoyó en gran medida al espíritu combativo del pueblo.-VNA 

Tropas especiales vietnamitas e historias poco contadas

En la lucha armada por la reunificación de Vietnam, resultó estratégica la contribución de las tropas especiales del Ejército Popular, con muchas de sus hazañas reveladas hace poco. 

Fundadas por orientación del Presidente Ho Chi Minh, esas unidades elites crecieron en el seno de la lucha libertadora contra los invasores estadounidenses y dispusieron de fuerzas acuáticas, terrestres y urbanas. 

Su potencia no residió en sofisticadas armas sino en la experiencia acumulada de las históricas guerras de defensa nacional, una paciencia ejemplar, una rara capacidad de resistencia corporal y, sobre todo, una férrea voluntad. 

Con esas cualidades, los combatientes de “cabeza descubierta y pie descalzo” se convirtieron en una pesadilla para los invasores extranjeros al cumplir misiones casi imposibles. 

Para dar un ejemplo, el coronel Do Van Ninh, ex-vicecomandante y jefe del Estado Mayor de la Fuerza Especial, citó la destrucción en marzo de 1975 del almacén de armas del aeropuerto de Bien Hoa, donde se encontraba la mayor reserva de explosivos estadounidenses. 

Exploradores del batallón especial 113, asignado para la tarea, se aproximaron y cavaron un túnel para permanecer al lado del blanco, pero no pudieron penetrar a través de la densa cerca e intensa guardia del enemigo, dada la importancia estratégica del lugar. 

Tras semanas de observación y análisis del sistema defensivo, cinco combatientes fueron enviados al almacén por el río de Dong Nai, vía menos esperada por los defensores. 

Lograron instalar bombas de tiempo en determinados puntos y se retiraron antes de activarlas sin pérdida alguna. 

Otra hazaña poco contada fue la liberación del archipiélago Truong Sa a principios de abril de 1975, según órdenes directas del legendario general y comandante en jefe Vo Nguyen Giap. 

"Una compañía de 250 combatientes acuáticos tuvo la tarea de atacar seis grupos de islas fortificadas en una amplia y lejana zona marina sin ningún vehículo de guerra o conocimiento del lugar y sistemas defensivos", recordó el octogenario general Mai Nang, el comandante de esa campaña. 

"La misión, añadió el ex Comandante de la Fuerza Especial, fue la primera de su tipo, para la cual sus efectivos no tuvieron experiencia similar alguna, ni tiempo para exploraciones por cuestiones de urgencia y sorpresa. Entonces, debimos aplicar una táctica nueva de explorar y atacar a la vez, reveló el condecorado posteriormente con el título Héroe de las Fuerzas Armadas". 

Desde tres barcos simulados como pesqueros, los soldados nadaron dos millas marinas para aproximarse a sus objetivos, con plena disposición de sacrificarse al saber que no tenían ningún tipo de refuerzos, narró Nang. 

Pero sólo 15 minutos después de bajar al agua, el entonces coronel recibió otra orden para detener la operación. Visto que era imposible revertir el ataque, Nang decidió asumir la responsabilidad y llevarlo a cabo. 

Con valentía, determinación y magistral arte de combate, las tropas especiales acuáticas recuperaron un valioso territorio y legítimo de Vietnam en el Mar Oriental, con sólo dos bajas. 

Otro histórico mérito de estas fuerzas en aquella gloriosa primavera fue la ocupación de 14 puentes alrededor de Saigon, capital del régimen pronorteamericano. 

Esta misión resultó vital para el avance directo de las cinco columnas libertadoras hacia los centros neurálgicos del enemigo y aceleró así la reunificación del país. 

A diferencia de otras operaciones, cuyas metas solían ser atacar y destruir, esta misión fue la de atacar ocupar y defender la posición, destacó el coronel Van Ninh, también Héroe de las Fuerzas Armadas. 

Su pelotón logró aniquilar unidades guardianas de forma rápida en sorprendentes combates nocturnos en el puente Ghenh, narró y remarcó que la batalla para defender ese nudo de transporte resultó mucho más cruenta. 

En varios casos, los equipos elites combatían hasta dos días bajo fuego del enemigo sin conocer el momento de la entrada de las fuerzas principales. 

En Ghenh, 50 de los 52 movilizados cayeron en combate, pero ninguno abandonó su puesto y el pelotón logró defenderlo hasta el final, contó el veterano coronel con expresa lastima y orgullo a la vez. 

Otro personaje histórico, el sargento de tropas especiales Pham Duy Do participó en la ocupación y defensa del puente de la carretera Bien Hoa y fue quien después ondeó la bandera libertadora en el palacio presidencial del gobierno títere de Saigon, hecho que marcó la victoria final de los revolucionarios. 

Ingresado al Ejército a los 17 años de edad y en su vida militar de seis años, Duy Do se escapó dos veces de la muerte pese a graves heridas pero no pudo hacer lo propio del Agente Naranja o la dioxina esparcida en los bosques vietnamitas durante la guerra, reveló el ex combatiente elite en entrevista con la VNA. 

Sus hijos sufren hoy de defectos físicos y mentales causados por ese tóxico, uno de los peores conocidos por el hombre, pero se consideró aún afortunado de poder disfrutar una vida pacífica y sencilla cuando otros compañeros cayeron en la lucha. 

La operación de los 14 puentes fue el mayor ejercicio de las tropas especiales vietnamitas durante la guerra, con la participación de una división, una brigada, cuatro batallones y numerosos comandos urbanos. 

Esas construcciones abrieron, el 30 de abril de 1975, el paso para la entrada triunfante del Ejército Popular en Saigon, inaugurando una nueva era de reunificación, paz y desarrollo.

Ho Chi Minh, forjador de la victoria que desgraciadamente 
 murió antes de la misma.


FUENTE: AGENCIA VIETNAMITA DE NOTICIAS

GRACUS: EL MANIFIESTO DE LOS PLEBEYOS Y OTROS ESCRITOS

EL MANIFIESTO DE LOS PLEBEYOS
Gracchus Babeuf 
El manifiesto de los plebeyos y otros escritos. 
Colección Exhumaciones.
Editorial Godot. Buenos Aires, 2014. 

Sumando textos para su excelente Colección Exhumaciones, la Editorial Godot ha publicado El manifiesto de los plebeyos y otros escritos, de Francois-Noel Babeuf (1760-1797), el destacado revolucionario francés, más conocido como Gracchus o Graco Babeuf.

Nacido en Saint Quentin el 23 de noviembre de 1760, Babeuf fue un importante político, teórico y revolucionario, que adhirió inicialmente a la Revolución Francesa de 1789. Luego, crítico profundo de ella, Babeuf fue encarcelado el 19 de mayo de 1790, aunque liberado dos meses más tarde por la intervención del médico y científico revolucionario francés Joan-Paul Marat (1743-1793). 

Pocos meses después de su liberación, en octubre de 1790, Babeuf comenzó a editar Le Correspondant Picard. Se instalò en Paris en  1793 y fue nuevamente encarcelado desde el 14 de noviembre de ese año hasta el 18 de julio de 1794. El 3 de septiembre de 1794 comenzó a publicar el periódico Journal de la Liberté que, a partir del 5 de octubre se convirtió en Le Triubun du peuple que tuvo gran difusión. Es otra vez encarcelado el 7 de febrero de 1795 situación en la que permaneció hasta el 18 de octubre de 1795. Liberado,  relanzó Le Tribun du peuple.

Después de haber sido elegido por el distrito de Montdidier en 1792, Babeuf se apartó de la función pública y activó políticamente en el Club del Panteón, que agrupaba a antiguos jacobinos y a las víctimas de la reacción.

En 1796 Napoleón Bonaparte, jefe del Ejército del Interior, cerró el Club del Panteón. Babeuf creó entonces un comité de insurrección secreto compuesto por siete miembros, que lo incluía, y lanzó una campaña de agitación  popular,  motor de la “Conspiración de los Iguales” (1796), que debía derrocar al Directorio y poner en vigor la Constitución de 1793. 

El Directorio, informado de  la conspiración, hizo detener a los conjurados, entre ellos a Babeuf que fue ejecutado el 27 de mayo de 1797. Tenía 37 años.

En este libro, de utilísima lectura han sido reunidos los siguientes trabajos de Babeuf, publicados en El Tribuno del Pueblo entre 1795 y 1796: El manifiesto de los plebeyos (1795), ¿Qué hacer? (1796), La posibilidad del comunismo (1796), Llamamiento apremiante a los patriotas (1796), Permanecer firmes (1796).

FUENTE: GRACUS/ BABEUF (PUBLICACIÓN DIGITAL) 
Autoría de la reseña: Víctor Garcia Costa. Periodista e historiador.

REFLEXIONES SOBRE VIOLENCIA REAL Y SIMBÓLICA - LA VICTIMIZACIÓN DEL PODER MEDIÁTICO

MOLOTOV

Por Luis Bruschtein / Página 12

Desde el Grupo Clarín se demoniza a La Cámpora como “sectaria, estalinista y violenta”. Uno de los periodistas del Grupo suele calificar a Víctor Hugo Morales como “mayordomo del gobierno”. El jueves hubo un atentado con bombas molotov contra un local de La Cámpora y el miércoles el periodista Víctor Hugo Morales fue agredido cuando trataba de realizar una nota que denunciaba al Grupo por apropiarse de una calle. Quizás los atacantes del local político y del popular periodista radial se sientan justificados por esta prédica mediática de integrantes del grupo que, al mismo tiempo, se victimizan sin motivo. Con el respaldo de un gran despliegue mediático crean la falsa imagen de que los atacados son ellos y no los que ellos atacan. En general, los que sí sufrieron agresiones han sido los periodistas que confrontan con la fuerte presión editorial que históricamente ha impuesto semejante corporación monopólica a través de sus medios y voceros.

Esta versión trastrocada forma parte de un clima de época donde la hegemonía mediática impone su versión. El debate sobre los medios siempre ha preocupado a los periodistas. Siempre hubo los que defendieron en forma oblicua o directa el sistema de las grandes corporaciones hegemónicas y siempre hubo los que, desde un lugar muchísimo más desfavorable, defendieron la diversidad democrática frente a las hegemonías. En un ámbito tan concentrado y corporativo, acompañar la opinión de Juan Gelman, de Rodolfo Walsh o del mismo Eduardo Galeano, duramente críticos de estos monopolios, implica menos posibilidades de conseguir trabajo y otras limitaciones profesionales. Los periodistas que asumen este lugar vulnerable tienen más motivos para denunciar actos de violencia en su contra que los afamados editorialistas que fueron a hacer su patética denuncia ante la OEA. Pero los medios hegemónicos tienden a convertir lo patético en real.

Es lo mismo cuando los grandes medios imponen la estrategia de demonizar a una agrupación de militantes como La Cámpora, a la que no se ataca por sus posiciones –que pueden ser muy discutibles– sino porque representa el desembarco masivo de una nueva generación en la militancia. Les preocupa el retorno de los jóvenes a la política, atraídos por una propuesta que confronta con la versión hegemónica de realidad. Los grandes medios organizan programas especiales, encargan libros ad hoc, saturan el mundo virtual con planes maquiavélicos y personajes grotescos, conspiraciones oscuras, escenas cortesanas, denuncian que han copado cientos de puestos en la administración pública pero –extrañamente porque lo podrían inventar– no han dado un solo ejemplo de corrupción o de falta de idoneidad.

El peronismo había tenido problemas desde el retorno de la democracia para evitar hechos de violencia en sus manifestaciones callejeras. Pero en los últimos diez años, con la incorporación de esta nueva generación, las manifestaciones más pacíficas y respetuosas han sido las peronistas. Las cacerolas han sido más violentas y agresivas y sin embargo a la que se acusa de ser violenta es a La Cámpora. Esta campaña mediática termina por justificar al verdadero violento que incendió el local de la agrupación en Belgrano con bombas molotov. El incendio del local en sí no sería tan relevante desde el punto de vista físico. Pero este episodio ya ha sido escrito en la historia como la ventisca que precede a la tempestad. Desde el Grupo Clarín se justifican estas formas de violencia porque “el odio fue provocado por los kirchneristas”. Es como justificar las violaciones porque las mujeres usan minifaldas. Entre la demagogia gritona de algunos columnistas y el primitivismo político, estos discursos se asoman al abismo.

Son planos que casi no se entrecruzan. Los periodistas “protegidos por el gobierno” (según los grandes medios) son los agredidos en la realidad. Las agrupaciones políticas “violentas” (según los grandes medios), son las violentadas en la realidad. Y los grandes medios que se dedican a denunciar actos de violencia, en la realidad de estos diez años nunca sufrieron un solo ataque o atentado.

Hay otros planos trastocados. En la década que pasó, el turismo interno aumentó el 60 por ciento y gastó 140 por ciento más. En 2014 treinta millones de argentinos hicieron turismo interno y arribaron al país cerca de seis millones de extranjeros. Es una de las áreas más favorecidas por las políticas distributivas y de desarrollo del mercado interno. Según da cuenta el diario La Nación, el miércoles pasado, el Consejo Interamericano del Comercio y la Producción organizó una charla con la participación de los economistas ortodoxos Miguel Angel Broda, José Luis Espert y Carlos Melconian, quien funciona también como asesor de Mauricio Macri. Con algunos matices, los tres hicieron una crítica demoledora de la política económica de estos diez años, hubo profecías apocalípticas, reivindicaciones de Domingo Cavallo y confluencias en que el próximo gobierno estará obligado a hacer un ajuste fenomenal.

La ortodoxia de estos tres economistas no es novedad. La paradoja está en que empresarios como Eduardo Eurnekian, presidente del Consejo Interamericano y dueño de Aeropuertos 2000, cuyas ganancias se multiplicaron de manera exponencial gracias a las políticas de turismo de esta década, esté más preocupado en cómo se cambian estas políticas, que en mantenerlas.

La idea de ajuste, congelamientos o devaluaciones sigue atornillada en la cabeza de muchos de los grandes empresarios como si fuera una llave mágica. Lo que no es mágico, sino una realidad concreta, es que si hay menos trabajo y si baja la capacidad adquisitiva del salario, millones de argentinos dejarán de viajar y Aeropuertos 2000 pasará a ser Aeropuertos 0000.

Esto pasa con empresarios que buscan bajar salarios gracias a los cuales han multiplicado sus fortunas. Pero sucede también en la política. Esta semana se votó la nueva ley de ferrocarriles. No se nacionalizan porque ya eran de la Nación, pero se termina con el modelo privatizador menemista, el Estado se hace cargo de las vías y de la operación y se reformulan los contratos con los concesionarios privados. El gobierno kirchnerista invirtió miles de millones de pesos y con esta ley retomó el control directo de las operaciones. La ley en sí es la culminación de ese fenomenal proceso de transformación de los ferrocarriles y la decisión de que esa inversión no se dilapide con los errores del pasado.

Los ferrocarriles fueron un tema de Pino Solanas. Muchas de las medidas que se han tomado habían sido reclamadas por el cineasta, y sin embargo junto con Norma Morandini fueron los dos únicos senadores que votaron en contra. Se podrá discutir que a la ley le falta más o menos o que es una decisión tardía. Pero una vez que la decisión está tomada resulta llamativo ponerse en contra de un esfuerzo que implicó la primera inversión en cincuenta años y la mayor de la historia de los ferrocarriles, que implicó la renovación de equipos y vías y la operación directa de la mayoría de las líneas. La intervención a fondo en los trenes requería una fortuna y mover semejante cantidad de recursos de un lado a otro de la economía no se hace de la noche a la mañana.

La argumentación de Solanas y Morandini es por izquierda, pero sus consecuencias, de haberse rechazado la ley de ferrocarriles, hubieran sido de derecha porque se hubiera mantenido el sistema anterior. No es la única paradoja. Solanas criticó siempre por izquierda a este gobierno, pero llegó a senador con los votos de la derecha porteña gracias a su alianza con Elisa Carrió. O sea: un discurso de izquierda, que si se concretara tendría consecuencias de derecha, es votado por la derecha. Norma Morandini –el otro voto contrario– es senadora por el partido cordobés de Luis Juez, que planteó un discurso de centroizquierda, pero fue el primero en buscar una alianza con la derecha radical y con Macri. El jefe de gobierno porteño acaba de bajarle las pretensiones de ser candidato a gobernador y sólo podrá refrendar su banca de senador. Con el discurso al revés, otra fuerza que criticó por izquierda al kirchnerismo ahora busca ir aunque sea como furgón de cola de una coalición conservadora.

EL LENGUAJE SOFOCADO POR LAS LLAMADAS "REDES SOCIALES"

“REDES SOCIALES” Y SILENCIO

Por Germán García

Hablar de Jacques Lacan en el siglo XXI, sin demorarse en argumentos que confortan a los convencidos, supone algún cálculo sobre el fracaso de las técnicas de exclusión del sujeto en nombre de los intereses del individuo. 

El lenguaje sofocado por las “redes sociales”, que lo reduce a ser vehículo de una inmensa tautología, pareciera confirmar la prospectiva expuesta por Alexandre Kojève, a la que alude Jacques Lacan cuando dice en 1955: Por otra parte, la interpretación más correcta del fin de la historia que Hegel evoca es que se trata del momento en que los hombres ya no tendrán más cosas que hacer que cerrarla (a la boca, viene hablando del silencio). ¿Es esto retornar a la vida animal? ¿Son animales los hombres que acabaron no teniendo necesidad del lenguaje? Grave problema que no parece resuelto en ningún sentido”.

El espectro de las grandes figuras del siglo XX parece esfumarse en las redes sociales del siglo XXI, que lo sustituye por héroes cibernéticos que no nacen del logos, sino de lo real que surge ex nihilo de la tecnociencia. ¿Acaso la “guerrilla” de las redes sociales no gira en el vacío hasta que encuentra cuerpos que la encarnan en una acción específica? El medio es el mensaje, incluso el masaje, pero no el acto del sujeto.

EL NEOLIBERALISMO FRACASÓ EN LO ECONÓMICO, PERO....

El neoliberalismo conserva la hegemonía ideológica
VENCER LA BATALLA DE LAS IDEAS
   
"Y cuando finalmente la izquierda llegó al gobierno, había perdido la batalla de las ideas”. La afirmación de Perry Anderson sintetiza el mayor desafío para los que queremos superar y sustituir al neoliberalismo en todas sus dimensiones.

Significa que el neoliberalismo ha fracasado como propuesta económica, lo cual abre la posibilidad para que la izquierda aparezca como alternativa de gobierno. Cuando llega al poder, tiene que enfrentar toda la herencia maldita del neoliberalismo: recesión, debilitamiento del Estado, desindustrialización, fragmentación social, entre otras.

Pero, además, tiene que hacer frente al elemento de mayor fuerza del neoliberalismo, a nivel de cada país, pero también a nivel internacional: su fuerza ideológica, la fuerza del “modo de vida norteamericano”, que impone su hegemonía de forma casi incuestionable a escala global.

El estilo de consumo shopping center se ha globalizado de manera aparentemente avasalladora. Es una especie de punta de lanza del neoliberalismo, materializando su principio general, de que todo es mercancía, todo tiene precio, todo se vende, todo se compra. Por ello el shopping center es el ejemplo más claro de lo que convencionalmente se ha llamado “no lugares”.

El shopping suele no tener ni ventana ni reloj. Entrar en esos espacios es desvincularse de las condiciones de las ciudades como efectivamente existen, para articularse con la red de consumo globalizada, mediante las marcas y su estilo de consumo. Con el conjunto de “ventajas” que trae el shopping center –protección del mal tiempo, del robo, lugar para estacionar los coches, cantidad de cines, de lugares para comer, etc. etc.– representa un instrumento poderoso de formas de vida, de sociabilidad, construidos alrededor del consumo y de los consumidores.

El shopping center es la utopía neoliberal y express, la forma más acabada –junto con la publicidad, las marcas, la televisión, el cine norteamericano, entre otros instrumentos– de la hegemonía del modo de vida norteamericano. Lugar que ocupa prácticamente sin cuestionamientos, salvo resistencias en el islamismo, en los evangélicos.

La lucha antineoliberal ha logrado imponer consensos en el plano económico en contra de la centralidad del mercado y las políticas de austeridad, en favor, por ejemplo, de la prioridad de las políticas sociales. Pero no ha generado todavía valores, formas de sociabilidad, alternativas al neoliberalismo y a su mundo de valores centrados en el consumismo. Es cierto que hay mecanismos monstruosos para promocionar los valores neoliberales, pero también es cierto que no tenemos valores alternativos –solidarios, humanistas– que aparezcan como alternativas.

No se puede incorporar propuestas sencillamente anticonsumistas, en sociedades en que el acceso al consumo es una conquista para la gran mayoría de la población. Acceso que trae aparejadas las ventajas del consumo y, por extensión, promueve el mundo del consumo –shopping center incluido– como um objetivo de vida. Así, no es simple esa pelea. Pero es indispensable.

Sin la crítica al egoísmo consumista dominante, de la falta de solidaridad - especialmente con los más frágiles-, no lograremos avanzar sobre la fuerte hegemonía ideológica del neoliberalismo y ganar la batalla de las ideas, decisiva en los enfrentamientos centrales del mundo de hoy.


 FUENTE: PAG/12 - AUTOR: EMIR SADER

UN IMPERIO PODRIDO PERO AÚN SACA PECHO Y APARENTA GOZAR DE BUENA SALUD

El mundo es un volcán
ASÍ SE ESTÁ PUDRIENDO POR DENTRO EL IMPERIO AMERICANO 

Este artículo trata de cómo se está hundiendo el imperio americano: podrido por dentro pero todavía sacando pecho y con una engañosa apariencia de buena salud. A la manera de John Dos Passos en su Trilogía USA, fresco de aroma izquierdista de las primeras tres décadas del siglo XX, lo cuenta George Packer, periodista de la escuela de The New Yorker, en El Desmoronamiento. Treinta años de declive americano, editado por Debate. Aquí están las claves del proceso por el que, a partir de la crisis del petróleo de 1973 (“último año de la década de los 50”, según uno de los personajes del libro), EEUU se sumió en una crisis existencial y de identidad, en una fractura interna de la que ni siquiera la recuperación económica puede ya rescatarla.

Si Dos Passos presentaba a 12 personajes de ficción representativos de la realidad social de la época (desde un impresor, a una dependienta, un mecánico o un periodista y activista), Packer expone la experiencia vital de un puñado de personajes reales. A través de ellos refleja los claros y oscuros de un país en el diván del psiquiatra, fragmentado y dividido, de ciudades sin alma y en proceso de descomposición, cada vez más dependiente del vehículo privado, sin redes de transporte que faciliten la integración y la actividad comunitaria, con barrios arrasados por el tsunami de los desahucios.

Se trata de un país que, mientras ostenta aún la supremacía tecnológica y científica, aspira a mantener el liderazgo mundial, y da lecciones de moralidad y democracia, es más desigual que nunca, discrimina entre sus ciudadanos, les priva de derechos y servicios esenciales y destruye la clase media, el tejido con el que durante muchas décadas se vestía su modelo de grandeza. Con una analogía extrema, podría decirse que hoy la alternativa se sitúa entre ganar un millón de dólares al año o nueve dólares a la hora en un Wal-Mart.

Packer expone este desolador panorama en El desmoronamiento, sin el mismo aliento ideológico izquierdista de Dos Passos, dejando cierto margen a que no todos los lectores saquen las mismas conclusiones, pero con una eficacia similar. Sus personajes son parecidos y al mismo tiempo diferentes de los de la Trilogía USA. El hecho de que sean reales les dota de una superior fuerza como categorías. En el libro se les sigue a lo largo del tiempo, se les ve evolucionar, caer y levantarse, enfrentarse a las dificultades, confiar y desengañarse de los políticos, ilusionarse con proyectos empresariales condenados al fracaso y, con carácter excepcional, hacer realidad el individualista y casi siempre insolidario sueño americano. 

Son gente como un periodista cargado de ideales que escarba en el pozo de mierda de las hipotecas subprime que hundieron a millones de familias y en la indefensión ante las entidades financieras; una obrera negra, madre soltera e hija de drogadicta, expulsada del aparato productivo por la crisis de la industria metalúrgica, y que se reconvierte en activista comunitaria; un visionario emprendedor que combate la crisis de la gasolina cara (una tragedia para el estilo de vida norteamericano hoy desactivada por la caída del precio del crudo) desarrollando la producción de biodiesel incluso a partir del aceite que desechan los restaurantes; un  magnate de Silicon Valley que se hace rico con Facebook, PayPal y otros proyectos tecnológicos, que luego cae hasta el borde de la ruina y que reniega de las universidades que no enseñan cómo gestionar una empresa; un asistente político y lobbista que es testigo de las miserias de la política y que mantiene durante décadas una lealtad a Joe Biden (actual vicepresidente) que no encaja con el perfil egoísta que se ofrece de éste; un magnate corresponsable del crash financiero que, pese a todo, termina de secretario del tesoro de Obama… y un Obama que representó la esperanza cuando fue elegido pero que, cada día que pasa, se revela más como otro presidente vendido a -o acogotado por- los poderes fácticos, empezando por el financiero.

No sólo los ciudadanos son personajes de El Desmoronamiento. También las ciudades, y dos muy en particular: Youngstown (Ohio) y Tampa (Florida). La primera fue siempre irrespirable, en sentido no figurado, porque las chimeneas de los altos hornos formaron parte del paisaje urbano y lo ensuciaban con sus pestilentes emanaciones. Sin embargo, al mismo tiempo, ese veneno inevitable era el símbolo de la prosperidad, garantizaba el pleno empleo y unos buenos salarios que daban a los habitantes la oportunidad de organizar sus vidas sin agobios materiales. Hasta que la crisis vació muchos barrios, atrapó a miles de familias que no podían pagar hipotecas descabelladas, multiplicó las cotas de delincuencia y la proporción de pobres dependientes de la asistencia social, y forzó un despoblamiento brutal e irreversible.

Algo parecido ocurrió en Tampa, aunque en ese rincón de Florida, la clave del desarrollo no fue la industria del acero, sino la del sol, la fuente de una calidad de vida que debía atraer a los adinerados de todo el país, lo que provocó una desaforada burbuja inmobiliaria en la que los nuevos barrios crecían como hongos, los precios de la vivienda se doblaban de un día para otro, donde el que no tenía ni donde caerse muerto se embarcaba en la compra inmobiliaria a crédito en la confianza de que poco después podría vender con ganancias fabulosas. Algo parecido a lo ocurrido en España, pero a escala aún más brutal. Porque lo que llegó fue una epidemia de desahucios. Cuando el globo se pinchó, en su interior atrapó a muchos ilusos. El peso de su inconsciencia, estimulada por especuladores sin escrúpulos, les hizo pegarse un batacazo del que la mayoría no se recuperarán ya jamás.

En eso quedó el sueño de Tampa de convertirse en La Próxima Gran Ciudad Americana, promovido incluso con dos finales de la Super Bowl y una convención republicana. Mientras tanto, la política, siempre la maldita política, y la emergencia explosiva del Tea Party, impedían que cuajasen proyectos de regeneración de la vida ciudadana como el de una línea de ferrocarril urbano que redujera la dependencia del automóvil privado, rehabilitase el centro como un punto de encuentro ciudadano y acabase con el aislamiento de los barrios alejados fruto de la pésima planificación urbanística y privados de los servicios más esenciales.

Al igual que Dos Passos, Packer trufa las historias individuales resultado de centenares de entrevistas con los retratos no siempre complacientes (y a veces destructivos) confeccionados a partir de fuentes secundarias de personajes conocidos como el escritor Raymond Carver, un clásico moderno que en la era de Reagan se convirtió en “cronista de la desesperanza obrera”; el político republicano Newt Gingrich que antes de estrellarse personificó el conservadurismo más reaccionario; el empresario San Walton, patrón del gigante de las ventas baratas, creador de Wal-Mart, adalid de los salarios de miseria y la intolerancia a los sindicatos;  la comunicadora Oprah Winfrey, el rapero Jay-Z, el financiero y secretario del Tesoro Robert Rubin, la activista Elisabeth Warren y la campeona de la comida sana y ecológica Alice Waters. Y junto a ellos, varios perdedores sin esperanza de redención, siempre en lucha desesperada por conseguir una asistencia médica adecuada, un cubil en el que malvivir o unos dólares para comprar algo de ropa y dar de comer a los hijos, con la alternativa de recurrir a la humillación de la siempre insuficiente caridad pública o privada.

El desmoronamiento, sostiene Packer, trajo paradójicamente “más libertad que nunca”. Libertad para ganar y perder (“el deporte favorito de los norteamericanos”), para superar el bache y rehacer tu vida en la tierra de las oportunidades, donde cualquiera puede llegar a ser presidente. Pero, sobre todo, libertad para que te despidan, te drogues, te declares en bancarrota, fracases, te quedes solo (el porcentaje de familias unipersonales es el más alto de la historia)…Libertad que hace desaparecer el tejido industrial, hunde las ciudades y los pilares ciudadanos, desde las iglesias a los sindicatos o las organizaciones cívicas.

Podría argüirse que, de forma mucho más clara que en España, ese desmoronamiento se ha frenado, que la economía de Estados Unidos lleva varios años en expansión, que la tasa de paro se ha reducido tanto que casi se puede hablar de pleno empleo, que lo peor ha pasado, que ha llegado de nuevo la hora del optimismo. Pero se trata de un espejismo, porque la forma en que políticos, banqueros y grandes empresarios se han enfrentado a esta crisis no ha cerrado las heridas, no ha reconstruido el tejido social preexistente. Y porque tener un empleo, en la era de la precariedad y la devaluación salarial, ya no es garantía de una vida digna. Ni allí ni aquí.

Tras la II Guerra Mundial hubo en EEUU algo parecido a una época dorada del capitalismo, más de dos décadas en las que el implícito contrato social establecía un reparto de la riqueza no equitativo pero tampoco demasiado abusivo, un sistema en el que todos ganaban (aunque unos pocos mucho más que la gran mayoría) y la paz social se salvaguardaba con el desarrollo económico. Pero el paisaje actual es muy diferente, muestra un deterioro sin vuelta atrás que arranca de la era de Reagan y que no han logrado detener ni siquiera las administraciones demócratas. Ni Carter, ni Clinton ni siquiera el Obama del Yes, we can. 

En 1980, el 50% de los norteamericanos pensaban que la próxima generación viviría peor que la suya. Hoy la cifra ha ascendido hasta un aterrador 80%. El cáncer de la desigualdad hace metástasis, corroe la sociedad entera. Los ricos son más ricos que nunca. Y los pobres más pobres. Packer no hace de predicador, se limita a contar historias y reflejar hechos. Oficialmente no toma partido. Ni falta que hace, porque las conclusiones son unívocas.

El desmoronamiento no es el primer libro que ilustra esta tragedia existencial, ni será el último. Sin embargo, o mucho me equivoco o está llamado a quedar como referencia de la crisis más destructiva de la historia de EEUU. A fin de cuentas, ése fue el gran mérito de Dos Passos con La trilogía USA: que es inevitable referirse a esas novelas para analizar aquella época convulsa, aunque quizá no tanto como la actual, cuando el imperio pretende aún marcar la pauta en el mundo mientras la podredumbre le corroe las entrañas.

FUENTE: PÚBLICO.ES - AUTORÍA: Luis Matías López. Ex redactor jefe y ex corresponsal en Moscú de EL PAIS, miembro del Consejo Editorial de PUBLICO hasta la desaparición de su edición en papel, Luis Matías López pretende con esta columna analizar sin sectarismos la actualidad internacional, y en ocasiones la española. 



OPERACIONES PSICOLÓGICAS CONTRA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA

CÓMO EE.UU. UTILIZA A LOS MEDIOS PRIVADOS PARA ATENTAR CONTRA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA

Las fuerzas armadas estadounidenses han utilizado PSYOP (operaciones psicológicas) desde la Guerra Revolucionaria, cuando distribuyeron folletos a los soldados británicos durante la batalla de Bunker Hill, prometiendo tierra gratuita a cambio de su lealtad. Las PSYOP tienen una reputación de ser un arte negro, como el uso de la propaganda nazi, pero los guerrilleros psicológicos de hoy actúan más como ejecutivos de las mejores agencias publicitarias..." (Coronel James Treadwell, Comandante del Grupo de Apoyo para Operaciones Psicológicas -Joint Psychological Operations Support Element- JPOSE)

Operaciones psicológicas (PSYOP) son operaciones planeadas para divulgar información selectiva a audiencias en el exterior de EE UU, para influir en sus emociones, motivos, pensamiento y últimamente en el comportamiento de gobiernos, organizaciones, grupos e individuos extranjeros. Las PSYOP forman una parte vital de las actividades diplomáticas, informáticas, militares y económicas de los EE UU y Venezuela está, sin duda, en su punto de mira.

Según la Doctrina de Operaciones Psicológicas del Departamento de Defensa(1), la efectividad del poder estadounidense depende de su capacidad de afectar la percepción de los demás. Las PSYOP son utilizadas para establecer y reforzar la imagen del poder y voluntad militar, política y económica que tienen los EE UU. Son una parte fundamental de las estrategias de Washington para lograr sus objetivos e influir en grupos y líderes extranjeros para que sus acciones promuevan los intereses estadounidenses. 

Las PSYOP modernas se han intensificado con la expansión de las capacidades de los medios de comunicación de masas. Desde diciembre de 2004, el Comando de Operaciones Especiales (USSOCOM) del Departamento de Defensa de los EE UU buscaba una agencia privada capaz de producir modernos paquetes de prensa y propaganda en varios idiomas, con audio, vídeo e Internet, para apoyar su guerra psicológica contra el terrorismo(2). El vocero del Comando de Operaciones Especiales, el capitán Kenneth Hoffman, dijo que no había un límite de dólares para el proyecto. El USSOCOM tiene un presupuesto anual por encima de los 6,6 billones de dólares y cuenta con aproximadamente 50.000 tropas, fuerzas especiales y unidades de combate de elite.

Fue en junio de 2005 cuando lograron contratar a tres empresas por más de 300 millones de dólares para ayudar al Pentágono a desarrollar prototipos para publicidad en radio y televisión, documentales, propaganda pop-up en Internet, avisos, afiches y otras manifestaciones públicas. Las empresas escogidas, SYColeman Inc, Lincoln Group y Science Applications International Corp. (SAIC) trabajarán juntas con el nuevo Grupo de Apoyo para Operaciones Psicológicas (Joint Psychological Operations Support Element, JPOSE), también conocido como gypsy, que opera desde el USSOCOM en Tampa, Florida. 

El JPOSE fue establecido específicamente para realizar operaciones psicológicas más sofisticadas en el exterior. Su equipo, encabezado por el coronel James Treadwell, que hace poco lideraba el grupo 4 de operaciones psicológicas en Irak, cuenta ya con 38 "guerrilleros psicológicos" y 113 militares, diseñadores gráficos y editores. Según un reportaje en la revista Time del 13 de junio de 2005, durante los últimos seis (ahora diez) meses, el Pentágono ya envió equipos de elite de 2 a 4 expertos militares en operaciones psicológicas para desarrollar campañas de propaganda que promueven los intereses de Washington en Oriente Medio, América Latina y otras áreas estratégicas en el mundo. Específicamente, Venezuela y Bolivia han sido designados como los principales lugares de interés en la región. 

Venezuela en el punto de mira

La relación entre JPOSE y su principal contratista SAIC, tiene implicaciones importantes para Venezuela. SAIC, empresa fundada por ex (o actuales) oficiales de la Agencia de Inteligencia Central (CIA), junto al Estado Mayor del Pentágono y otros oficiales de inteligencia y defensa de los EE UU, es uno de los contratistas más grandes del Pentágono que cuenta con un acuerdo de más de 100 billones de dólares para modernizar el ejército estadounidense, además de múltiples contratos billonarios en Irak y Afganistán. En 1995, SAIC logró un contrato con PDVSA para la creación de la empresa Informática, Negocios y Tecnología, S.A. (INTESA), encargada de controlar "el cerebro de PDVSA" y de manejar toda la parte informática, tecnológica y electrónica de la petrolera. Cuando ya el contrato estaba por terminar en diciembre de 2002, el famoso "sabotaje petrolero" comenzó y a través de INTESA -que tenía todas las claves y controles de la maquinaria de la industria- lograron dañar, sabotear e impedir el funcionamiento de PDVSA, causando billones de dólares en daños al país y considerable dolor humano.

A través de este negocio con PDVSA, estratégicamente la empresa más importante de Venezuela, SAIC obtuvo un conocimiento íntimo del gobierno actual, la cultura venezolana, sus debilidades e idiosincrasias, lo que es esencial para realizar las operaciones psicológicas de manera efectiva. Y es importante destacar que estas estrategias son de largo plazo. Aunque ya se han visto algunas manifestaciones de las operaciones psicológicas coordinadas durante los últimos años, se espera una intensificación. Recientemente se ha notado la ampliación de estos esfuerzos; Washington ha intentado descalificar al gobierno venezolano, vinculándolo con el narcotráfico, grupos terroristas, amenazas armamentistas, corrupción y acusándolo de ser un violador de la libertad de prensa, de expresión, de asociación y de otros derechos fundamentales en una democracia.

En colaboración con medios privados venezolanos, los partidos políticos de la oposición y organizaciones de la "sociedad civil" financiadas por Washington, se manifiestan estas corrientes de opinión dentro de Venezuela, creando caos, conflicto, preocupación y miedo en la población. El uso de fuentes anónimas y/o información no fundamentada en pruebas contundentes es una parte esencial de estas operaciones, aunque en la Doctrina no está permitido "mentir totalmente" pero sí está autorizado distorsionar, alterar y manipular información veraz.

A comienzos de 2005, el Pentágono, junto con el Departamento de Estado, lanzó una campaña internacional muy elaborada para desacreditar a Chávez y crear una corriente de opinión en su contra, justificando la política agresiva de Washington en esta región. Periódicos, canales de televisión y radios de los EE UU han sido utilizados para promover estas opiniones negativas contra Venezuela. La campaña continúa hoy e incluso ha sido intensificada durante las primeras semanas de 2007. No pasa casi ni un solo día sin aparecer información distorsionada en la prensa internacional sobre las declaraciones de Chávez y los sucesos en el país.

El éxito de una operación psicológica depende de su capacidad de cambiar percepciones para favorecer a los intereses estadounidenses. Aunque estén violando la ley estadounidense, están realizando estas operaciones tanto dentro de los EE UU, como en Venezuela y el resto del mundo. Los poderes de la CIA y de la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa (DIA) se están multiplicando para abrir más puertas a las operaciones especiales y cubiertas. A finales de 2005 se creó el Servicio Clandestino Nacional (National Clandestine Service - NCS), como una división dentro de la CIA que coordina y supervisa las actividades de inteligencia humana en el exterior. En septiembre de 2005, el entonces director de la CIA anunció la expansión de la Agencia en un cincuenta por ciento en el área de análisis y operaciones de inteligencia en el exterior, enfatizando la necesidad de ser "más agresiva y preparada para asumir más riesgos (3)."

Venezuela está en la mira de Washington, de eso no hay duda. Mientras más apoyo acumule Chávez, más crecimiento habrá en operaciones especiales y guerra psicológica contra el proceso bolivariano y su líder. La tarea difícil de ahora en adelante será descifrar y rescatar verdades y denunciar y desmontar las mentiras.

Notas

1.-"Doctrine for Joint Psychological Operations", Department of Defense Joint Publication 3-53, 5 de septiembre de  2005.
2.- Ver: "Wanted: Ad agency to aid global battle on terrorism", St. Petersburg Times, por Kris Hundley, 8 de diciembre de 2004.
3.- "Goss Plans to Expand CIA Spying and Analysis", The Washington Post, September 23, 3005, by Walter Pincus.

FUENTE: EMANCIPACIÓN. AUTORÍA: Eva Golinger. Eva Golinger es abogada e investigadora venezolano-estadounidense, especializada en temas de derechos humanos y leyes de inmigración. Este artículo ha sido publicado en el nº 25 de la revista Pueblos, marzo de 2007.