martes, 10 de mayo de 2011

A PROPOSITO DE LA MUERTE DEL AUTOR DE “EL TUNEL”

Carta del Che a Sábato
A pocos meses de instaurada la Revolución Cubana, Ernesto Sábato intentaba equipararla con la llamada "Revolución Libertadora" que en 1955 derrocó al gobierno de Juan Perón elegido democráticamente en nuestro país. El Che le respondió con estas líneas.

12 de Abril de 1960
Sr. Ernesto Sábato 
Santos Lugares Argentina.

Estimado compatriota:
Hace ya quizás unos quince años, cuando conocí a un hijo suyo, que ya debe estar cerca de los veinte, y a su mujer, por aquel lugar creo que llamado "Cabalando", en Carlos Paz, y después, cuando leí su libro Uno y el universo, que me fascinó, no pensaba que fuera Ud. -poseedor de lo que para mí era lo más sagrado del mundo, el título de escritor- quien me pidiera con el andar del tiempo una definición, una tarea de reencuentro, como Ud. llama, en base de una autoridad abonada por algunos hechos y muchos fenómenos subjetivos.
Fijaba estos relatos preliminares solamente para recordarle que pertenezco, a pesar de todo, a la tierra donde nací y que aún soy capaz de sentir profundamente todas sus alegrías, todas sus desesperanzas y también sus decepciones.
Sería difícil explicarle por qué "esto" no es Revolución Libertadora; quizás tendría que decirle que le vi las comillas a las palabras que Ud. denuncia en los mismos días de iniciarse, y yo identifiqué aquella palabra con lo mismo que había acontecido en una Guatemala que acaba de abandonar, vencido y casi decepcionado. Y, como yo, éramos todos los que tuvimos participación primera en esta aventura extraña y los que fuimos profundizando nuestro sentido revolucionario en contacto con las masas campesinas, en una honda interrelación, durante dos años de luchas crueles y de trabajos realmente grandes.
No podíamos ser "libertadora" porque no éramos parte de un ejército plutocrático sino éramos un nuevo ejército popular, levantado en armas para destruir al viejo; y no podíamos ser "libertadora" porque nuestra bandera de combate no era una vaca sino, en todo caso, un alambre de cerca latifundiaria destrozado por un tractor, como es hoy la insignia de nuestro INRA. No podíamos ser "libertadora" porque nuestras sirvienticas lloraron de alegría el día que Batista se fue y entramos en La Habana y hoy continúan dando datos de todas las manifestaciones y todas las ingenuas conspiraciones de la gente "Country Club" que es la misma gente "Country Club" que Ud. conociera allá y que fueran a veces sus compañeros de odio contra el peronismo.
Aquí la forma de sumisión de la intelectualidad tomó un aspecto mucho menos sutil que en la Argentina. Aquí la intelectualidad era esclava a secas, no disfrazada de indiferente, como allá, y mucho menos disfrazada de inteligente; era una esclavitud sencilla puesta al servicio de una causa de oprobio, sin complicaciones; vociferaban, simplemente. Pero todo esto es nada más que literatura. Remitirlo a Ud., como lo hiciera Ud. conmigo, a un libro sobre la ideología cubana, es remitirlo a un plazo de un año adelante; hoy puedo mostrar apenas, como un intento de teorización de esta Revolución, primer intento serio, quizás, pero sumamente práctico, como son todas nuestras cosas de empíricos inveterados, este libro sobre la Guerra de Guerrillas. Es casi como un exponente pueril de que sé colocar una palabra detrás de otra; no tiene la pretensión de explicar las grandes cosas que a Ud. inquietan y quizás tampoco pudiera explicarlas ese segundo libro que pienso publicar, si las circunstancias nacionales e internacionales no me obligan nuevamente a empuñar un fusil (tarea que desdeño como gobernante pero que me entusiasma como hombre gozoso de la aventura). Anticipándole aquello que puede venir o no (el libro), puedo decirle, tratando de sintetizar, que esta Revolución es la más genuina creación de la improvisación.
En la Sierra Maestra, un dirigente comunista que nos visitara, admirado de tanta improvisación y de cómo se ajustaban todos los resortes que funcionaban por su cuenta a una organización central, decía que era el caos más perfectamente organizado del universo. Y esta Revolución es así porque caminó mucho más rápido que su ideología anterior. Al fin y al cabo Fidel Castro era un aspirante a diputado por un partido burgués, tan burgués y tan respetable como podía ser el partido radical en la Argentina; que seguía las huellas de un líder desaparecido, Eduardo Chivás, de unas características que pudiéramos hallar parecidas a las del mismo Yrigoyen; y nosotros, que lo seguíamos, éramos un grupo de hombres con poca preparación política, solamente una carga de buena voluntad y una ingénita honradez. Así vinimos gritando: "en el año 56 seremos héroes o mártires". Un poco antes habíamos gritado o, mejor dicho, había gritado Fidel: "vergüenza contra dinero". Sintetizábamos en frases simples nuestra actitud simple también.
La guerra nos revolucionó. No hay experiencia más profunda para un revolucionario que el acto de la guerra; no el hecho aislado de matar, ni el de portar un fusil o el de establecer una lucha de tal o cual tipo, es el total del hecho guerrero, el saber que hombre armado vale como unidad combatiente, y vale igual que cualquier hombre armado, y puede ya no temerle a otros hombres armados. Ir explicando nosotros, los dirigentes, a los campesinos indefensos cómo podían tomar un fusil y demostrarle a esos soldados que un campesino armado valía tanto como el mejor de ellos, e ir aprendiendo cómo la fuerza de uno no vale nada si no está rodeada de la fuerza de todos; e ir aprendiendo, asimismo, cómo las consignas revolucionarias tienen que responder a palpitantes anhelos del pueblo; e ir aprendiendo a conocer del pueblo sus anhelos más hondos y convertirlos en banderas de agitación política. Eso lo fuimos haciendo todos nosotros y comprendimos que el ansia del campesino por la tierra era el más fuerte estímulo de la lucha que se podría encontrar en Cuba. Fidel entendió muchas cosas más; se desarrolló como el extraordinario conductor de hombres que es hoy y como el gigantesco poder aglutinante de nuestro pueblo. Porque Fidel, por sobre todas las cosas, es el aglutinante por excelencia, el conductor indiscutido que suprime todas las divergencias y destruye con su desaprobación. Utilizado muchas veces, desafiado otras, por dinero o ambición, es temido siempre por sus adversarios. Así nació esta Revolución, así se fueron creando sus consignas y así se fue, poco a poco, teorizando sobre hechos para crear una ideología que venía a la zaga de los acontecimientos. Cuando nosotros lanzamos nuestra Ley de Reforma Agraria en la Sierra Maestra, ya hacía tiempo se habían hecho repartos de tierra en el mismo lugar. Después de comprender en la práctica una serie de factores, expusimos nuestra primera tímida ley, que no se aventuraba con lo más fundamental como era la supresión de los latifundistas.
Nosotros no fuimos demasiado malos para la prensa continental por dos causas: la primera, porque Fidel Castro es un extraordinario político que no mostró sus intenciones más allá de ciertos límites y supo conquistarse la admiración de reporteros de grandes empresas que simpatizaban con él y utilizan el camino fácil en la crónica de tipo sensacional; la otra, simplemente porque los norteamericanos que son los grandes constructores de tests y de raseros para medirlo todo, aplicaron uno de sus raseros, sacaron su puntuación y lo encasillaron.
Según sus hojas de testificación donde decía: "nacionalizaremos los servicios públicos", debía leerse: "evitaremos que eso suceda si recibimos un razonable apoyo"; donde decía: "liquidaremos el latifundio" debía leerse: "utilizaremos el latifundio como una buena base para sacar dinero para nuestra campaña política, o para nuestro bolsillo personal", y así sucesivamente. Nunca les pasó por la cabeza que lo que Fidel Castro y nuestro Movimiento dijeran tan ingenua y drásticamente fuera la verdad de lo que pensábamos hacer; constituimos para ellos la gran estafa de este medio siglo, dijimos la verdad aparentando tergiversarla. Eisenhower dice que traicionamos nuestros principios, es parte de la verdad; traicionamos la imagen que ellos se hicieron de nosotros, como en el cuento del pastorcito mentiroso, pero al revés, tampoco se nos creyó. Así estamos ahora hablando un lenguaje que es también nuevo, porque seguimos caminando mucho más rápido que lo que podemos pensar y estructurar nuestro pensamiento, estamos en un movimiento continuo y la teoría va caminando muy lentamente, tan lentamente, que después de escribir en los poquísimos este manual que aquí le envío, encontré que para Cuba no sirve casi; para nuestro país, en cambio, puede servir; solamente que hay que usarlo con inteligencia, sin apresuramiento ni embelecos. Por eso tengo miedo de tratar de describir la ideología del movimiento; cuando fuera a publicarla, todo el mundo pensaría que es una obra escrita muchos años antes.
Mientras se van agudizando las situaciones externas y la tensión internacional aumenta, nuestra Revolución, por necesidad de subsistencia, debe agudizarse y, cada vez que se agudiza la Revolución, aumenta la tensión y debe agudizarse una vez más ésta, es un círculo vicioso que parece indicado a ir estrechándose y estrechándose cada vez más hasta romperse; veremos entonces cómo salimos del atolladero. Lo que sí puedo asegurarle es que este pueblo es fuerte, porque ha luchado y ha vencido y sabe el valor de la victoria; conoce el sabor de las balas y de las bombas y también el sabor de la opresión. Sabrá luchar con una entereza ejemplar. Al mismo tiempo le aseguro que en aquel momento, a pesar de que ahora hago algún tímido intento en tal sentido, habremos teorizado muy poco y los acontecimientos deberemos resolverlos con la agilidad que la vida guerrillera nos ha dado. Sé que ese día su arma de intelectual honrado disparará hacia donde está el enemigo, nuestro enemigo, y que podemos tenerlo allá, presente y luchando con nosotros. Esta carta ha sido un poco larga y no está exenta de esa pequeña cantidad de pose que a la gente tan sencilla como nosotros le impone, sin embargo, el tratar de demostrar ante un pensador que somos también eso que no somos: pensadores. De todas maneras, estoy a su disposición.
Cordialmente,
Ernesto Che Guevara.

Fuente: Centro de Estudios Che Guevara

viernes, 6 de mayo de 2011

SOBRE LOS EVANGELIOS APÓCRIFOS


Los Evangelios apócrifos
Padre Ernesto María Caro
SC de Evangelización Activa de México



Recientemente apareció en cartelera una película llamada "Estigma" la cual gira en torno a la oposición de la Iglesia de revelar el Evangelio de Tomas el cual, de acuerdo a la cinta, contendría los dichos de Jesús, que es decir "la ipsisima verba Iesu" (las mismísimas palabras de Jesús). Esto, esencialmente es solo producto del escritor, ya que el Evangelio de Tomas se encuentra contenido en cualquier edición crítica de los libros que son conocidos como "Evangelios Apócrifos", los cuales en su mayoría fueron escritos después del siglo II de nuestra era, y que fueron rechazados por la Iglesia por contener material contrario a la fe, esencialmente de carácter Gnóstico o Doscetista. Podemos decir que existen más de 64 escritos, entre fragmentos y obras completas, los cuales han sido considerados apócrifos, la mayoría de ellos, con el fin de ganar popularidad fueron propuestos como escritos por alguno de los apóstoles e incluso por la misma Virgen María. Sobre este particular, el evangelio de Lucas es testimonio de que ya desde los tiempos apostólicos, muchos habían buscado poner por escrito los pasajes relacionados con la salvación realizada por Cristo (cf. Lc 1,1), sin embargo, ya Orígenes (+235-254), comentando este pasaje distinguía, a la lado de los cuatro evangelios inspirados y recibidos como tales por la Iglesia, otros muchos ;compuestos por quienes se lanzaron a escribir evangelios sin estar investidos de la Gracia del Espíritu Santo (Hom. in Lc I; PG 13,1801). De acuerdo a su testimonio, tales libros estaban en poder de los herejes. ;La Tradición apostólica hizo discernir a la Iglesia qué escritos constituyen la lista de los Libros Santos. Esta lista integral es llamada "Canon" de las Escrituras. Comprende para el Antiguo Testamento 46 escritos (45 si se cuentan Jr y Lm como uno solo), y 27 para el Nuevo; CIC 120 


Podemos decir que el termino "apócrifo" fue adoptado por la Iglesia para designar los libros cuyo autor era desconocido y los cuales desarrollaban temas ambiguos, que aun presentándose con carácter sagrado, no tenían solidez en su doctrina e incluían elementos contradictorios a la verdad revelada. Esto hizo que estos libros fueran considerados como "sospechosos" y en general poco recomendables. Se pude decir que los apócrifos más antiguos, los que eran realmente de carácter tendencioso, han desaparecido, siendo remplazados en su mayoría, por escritos modificados que presentan una idea más ortodoxa. La mayoría de ellos se encuentran en la lengua original (principalmente griega, copta o siríaca). Como sería imposible mencionar todos estos escritos en esta sección, solamente mencionaremos los más importantes y los que más han influido en el pensamiento de la Iglesia a lo largo de los años, con el fin de tener una idea sumaria de estos escritos señalando las aportaciones positivas y negativas que han surgido de ellos. El más importante sin lugar a dudas sería el "Proto Evangelio de Santiago". Este escrito es el apócrifo ortodoxo más antiguo que se conserva íntegro y que más ha influido en las narraciones sobre la vida de María y de la infancia de Cristo. Este escrito realizado por un desconocido, lo firmó y atribuyó a Santiago el menor, con el fin de que alcanzara popularidad y prestigio. Parece haber sido escrito en diferentes etapas; la primera de las cuales no es anterior a la mitad del siglo II (ca. 160) y su redacción final, tal como la tenemos ahora no va más allá del siglo IV. 
Podemos decir que "Proto Evangelio de Santiago" pretende ante todo proteger la Virginidad Perpetua de María que se vería amenazada en el siglo II por el ataque de los paganos y de algunas sectas Judaicas. El autor, al parecer sería un cristiano helenista de Egipto o del Asia menor que se propuso tejer una narración novelada y sensacionalista de la vida de María con un fin más apologético que histórico. A pesar de todo, este escrito tuvo una fuerte influencia entre los escritores y oradores de los primeros siglos e impactó fuertemente la teología y la vida litúrgica de la Iglesia. A este documento se debe el nombre de los padre de la Santísima Virgen María y la fiesta de la Presentación en el Templo. Uno de los problemas con los que se enfrenta hoy la teología es el hecho de que por siglos este escrito llegó a considerarse como histórico, llegando a darle credibilidad a muchas de las escenas que en ella se relatan y que no pueden ser sino producto de una amor desmedido por la Madre de Dios y que en nada pudieron estar referidas a la realidad vivida por la Santísima Virgen. 
En este escrito, que como decíamos pretende defender la Virginidad perpetua de María la cual se vería empañada incluso por algunos testimonios de la Sagrada Escritura (como es el hecho de la purificación de María, y la mención de los hermanos de Jesús), propuso historias fantásticas en las cuales se hace ver a la Virgen como una persona que era alimentada por los Ángeles, viviendo en un especie de monasterio en donde sus pies no tocaban el suelo al caminar. 
En su afán de proteger la virginidad, salvando los pasaje en donde se mencionan a los "hermanos de Jesús", el autor del Proto Evangelio de Santiago, presenta a José como un viejito viudo, el cual habría ya tenido familia con su primer esposa, y a quien se le encarga la custodia de María. Esto, aunque protege el pasaje bíblico, desencarna la realidad de la santa Pareja de Nazaret, ya que José, debió de haber sido un joven apuesto de unos 30 años y muy enamorado de la hermosa María. Tanto el nacimiento de Jesús como su infancia es narrada de manera novelesca y rodeada de un sinnúmero de milagros. Este escrito, pues, ha servido para enriquecer la liturgia, pero dado su carácter y su finalidad, ha creado confusión en muchos círculos teológicos por lo que hoy por hoy se ve con mucha cautela y sobre todo se distinguen en él su estilo, genero y sentido literario con el fin de no tener como histórico lo que no es. Sobre Tomas, existe dos escritos: uno llamado "Evangelio del Pseudo Tomás" y otro llamado "Evangelio de Tomas" (que es posiblemente al que se refiere la película Estigma). El primero libro apócrifo, se refiere a la Infancia de Jesús y que no tiene ninguna conexión con el "Evangelio de Tomas". Por la manera en que está escrito, es muy posible que su autor haya sido un cristiano helenista mediocremente versado en lengua y literatura judaica. En él se ven fuertes influencias, del hinduismo, ya que las narraciones de la infancia son muy parecidas a las de Krishna y Buda. No faltan tampoco acentos Gnósticos y mágicos para darle colorido al escrito. A pesar esto no se pueda negar el influjo que algunos pasaje de este escrito han dejado en la leyenda y en la Iconografía. 
En cuanto a la redacción final del Evangelio del Pseudo Tomas, podemos decir que es muy posible que se remonte al final del siglo II. En su escritura podemos ver muchos supuestos milagros realizados por Jesús en su infancia, y de su relación con los fariseos los cuales no son sino una proyección en retrospectiva de lo que fue su vida publica. Por otro lado presenta una imagen de Jesús, rencorosa en la cual, como si fuera un mago, usa de sus "poderes" para vengarse u obtener ventajas personales sobre algunas situaciones de la vida. 
Todo esto hace del escrito en cuestión una fábula que poco puede decir al cristiano, y puede, incluso llegar a crearse una imagen equivocada de la vida oculta de Jesús y con ella del ministerio realizado en su vida pública. Lo pintoresco de los relatos pueden ser un buen aliciente para leerlo, pero en ellos se pude esconder el veneno de la herejía. Por lo que respecta al escrito conocido como "Evangelio de Tomas", este se refiere a un escrito descubierto en 1945 en la Biblioteca de Nag Hammadi, el cual data muy posiblemente del final del siglo IV. Este documento ha traído la respuesta definitiva a una serie de interrogantes suscitados por un supuesto "Evangelio de Tomas" que se usaría en algunas sectas cristianas. De acuerdo a los especialistas, este documento más que un evangelio se refiere a una serie de dichos y parábolas evangélicas que serían usados principalmente por los Maniqueos (secta filosófica que considera un doble principio: uno el bien y otro el mal). Sobre este escrito, san Cirilo de Jerusalén advertía al final del siglo IV que nadie debía de leer este supuesto evangelio pues contenía material contrario a la fe. El documento consta de 114 dichos, distribuidos de manera arbitraria y solo unidos por la frase: 
"Jesús dijo". 
En este evangelio, Tomás aparece como el garante de las enseñanzas, como es común en otros escritos Gnósticos, como son las "Actas apócrifas de Tomas" y la "Pistis Sophia". En este escrito, cuando se habla por ejemplo del Reino, este 
término no tiene el mismo sentido que en los evangelios canónicos en donde indica la soberanía de Dios, sino que hace referencia a un estado espiritual del gnóstico, al conocimiento de sí mismo y del universo. Por ello la salvación, más que un acto de fe y obediencia, es un acto de conocimiento. En algún tiempo los investigadores se preguntaron si los pasajes que tiene parecido a las parábolas y enseñanzas de Jesús en los evangelios Canónicos, podrían ser la base sobre la que luego se construirían los evangelios. Sin embargo hoy la mayoría de los investigadores están de acuerdo que estos dichos recopilados en el evangelio apócrifo de Tomás, corresponden a un desarrollo bastante posterior a los escritos canónicos, por lo que no pueden ser fuente de éstos. Es sin embargo posible que pertenezcan a una tradición paralela a la de los Sinópticos y en buena parte independiente de ella, posiblemente proveniente de una comunidad Judeo-cristiana radicada en Siria a mediados del siglo II. Sin embargo el texto que llega a nosotros es mucho posterior y refleja la influencia de los diferentes redactores. 
Podemos decir, en suma, que la mayorías de estos escritos, o contienen material de carácter gnóstico o docetista, y que en sus orígenes buscaron explicar algunos de los misterios del cristianismo, o fueron redactados para proteger algunas verdades de la Iglesia pero sin un fundamento teológico o histórico sólido. Por ello, aunque su lectura ha dado luz en algunas áreas de la Iglesia, el uso de estos por el común del pueblo, ha creado confusiones, mitos y creencias que en nada se acercan a la realidad histórico o evangélica, por lo que su lectura deberá ser hecha siempre bajo la guía de alguna persona versada en su contenido a fin de no desvirtuar ni su contenido ni la verdad revelada por Cristo en la Sagrada Escritura. 
"El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo, es decir, a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma." CIC 85. Sin embargo, "el Magisterio no está por encima de la palabra de Dios, sino a su servicio, para enseñar puramente lo transmitido, pues por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo, lo escucha devotamente, lo custodia celosamente, lo explica fielmente; y de este único depósito de la fe saca todo lo que propone como revelado por Dios para ser creído". 

EL PACHAMAMISMO - HUGO BLANCO


Nuevamente Stefanini y el pachamamismo 

por Hugo Blanco



La vanguardia en el desarrollo de la lucha contra el sistema en el continente indudablemente la ocupa el movimiento indígena

A pesar de la educación que todos hemos recibido: Que son culturas primitivas que hace mucho tiempo fueron superadas con el desarrollo de la humanidad, cada vez más gente de la que lucha contra el sistema constata esta realidad irrefutable.
El sistema, sabiendo el peligro que implica para él la extensión del respeto y solidaridad que estas luchas despiertan en los pueblos no indígenas del mundo, hace esfuerzos por combatirlo, apelando a los prejuicios sostenidos por él. No nos sorprende que así lo haga ni que la población domesticada por él nos desprecie.
Pero sí me alarmó cuando vi en páginas rebeldes de internet el artículo racista del “progresista” Stefanoni.
Comencemos por el título: “¿A dónde nos lleva el pachamamismo?”
El término Pachamama (Madre Tierra o Madre Naturaleza) tiene profundas implicancias para nuestra cultura. En los últimos años, repito, los pueblos indígenas se han puesto a la cabeza de la lucha contra la depredación de la naturaleza que hace el sistema gobernado por las grandes empresas multinacionales, del cual la mayor parte de los gobiernos no son sino sus sirvientes.
Viendo eso, quienes actúan contra el sistema, apoyan nuestra lucha, precisamente usando el término de naturaleza en mi idioma que no es más que uno de los muchos de nuestros pueblos: Pachamama.
Cito a la célebre ecosocialista catalana Esther Vivas: “Asimismo, hay que integrar las demandas de los pueblos originarios, el control de sus tierras y bienes naturales, y su cosmovisión y respeto a la “pachamama”, la “madre tierra”, y la defensa del “buen vivir”. Valorizar estas aportaciones que plantean un nuevo tipo de relación entre humanidad y naturaleza es clave para enfrentar el cambio climático y la mercantilización de la vida y del planeta.”
Esa palabra es nuestra bandera de lucha.
Y es esa palabra la que él usa en términos despectivos, denigrándola. Que funcionarios gubernamentales y ONGs la usan para fines contrarios a los nuestros, es cierto, precisamente la usan sabiendo la gran implicancia que tiene para nuestros pueblos. Estoy de acuerdo en denunciar ese uso espurio, esto no implica denigrar algo sagrado para nuestros pueblos.
Pero ese es sólo el comienzo del combate de Stefanoni a nuestros movimientos. Luego viene el desprecio por nuestra lucha, por nuestra agricultura ecológica, por lo que se ha dado en llamar “buen vivir”. La lucha por la recuperación de nuestra identidad es calificada como construcción de un gueto y por último nos descalifica en la lucha por un cambio de sistema.
La respuesta de Stefanoni a mis críticas es una no respuesta.
Él dijo
“Muchos de los errores oficiales en la cumbre no son ajenos a haberle entregado a los pachamámicos la temática del cambio climático”
Le respondí:
“Nadie ha entregado a los indígenas la temática del cambio climático, son ellos quienes día a día vienen luchando y muriendo como en Bagua, Perú, en defensa de la Madre Tierra y contra la contaminación ambiental que produce la acción de las grandes empresas multinacionales. En estos momentos los indígenas ecuatorianos han pasado a la oposición al “Socialismo del Siglo XXI” de Correa por su política extractivista.”
Si se refiere al presidente
“Morales luego de su correcta intervención en Copenhague, que precisamente concordaba con el sentimiento de los 100, 000 que protestaban ante la inacción de los gobiernos, fue el único presidente que convocó a la cumbre no sólo a los indígenas sino a la población mundial.”
No responde si insiste en que alguien les entregó la temática de la defensa de la naturaleza o reconoce que fueron los indígenas quienes con su lucha ganaron ese lugar o si Morales fue o no el único presidente que convocó a una reunión sobre el cambio climático.
Critico que no señala la importancia de las luchas indígenas en defensa de la naturaleza y que opina que más autoridad que ellos para encabezar la defensa de la naturaleza son quienes reciclan la basura:
“En Europa hay mucha más conciencia del reciclado de basura (incluyendo los plásticos) que en nuestro país, donde en muchos sentidos está todo por hacer, y un ecologismo informado –y técnicamente sólido- parece mucho más efectivo que manejar el cambio climático desde una supuesta filosofía originaria, a menudo una coartada de algunos intelectuales urbanos para no abordar los problemas urgentes que vive el país.”
No responde si continúa considerando que en la lucha por la defensa del medio ambiente el reciclado de la basura es más importante que batallas como la de Bagua.
Él señaló:
“Yo nunca vi, pero quizás me equivoque, un bloqueo por el “vivir bien”.
Le respondí:
“En el Perú las batallas mencionadas en defensa del medio ambiente, son dadas por el “buen vivir” en contra de la escuela que nos da el capitalismo de “ganar más dinero en el menos tiempo posible”, hace poco una mujer combatiente declaró: “no voy a comer oro”.”
Es a lo único que me contesta:
“Otras críticas (Hugo Blanco) apuntan a que sí hay luchas por el “vivir bien”, por ejemplo, frente a la minería tóxica. Y es cierto, pero también es cierto que en Argentina esas masivas y combativas luchas contra las transnacionales y el modelo extractivista son protagonizadas también por comunidades modernas y occidentales que no quieren que sus pueblos sean envenenados con cianuro.”
Afortunadamente reconoce que “es cierto” y señala que esas luchas también son desarrolladas por comunidades “modernas y occidentales”. No desconocemos eso, no dije que eso no fuera así; considero, por ejemplo, que indígenas y no indígenas tenemos mucho que aprender de la inteligente y creativa lucha de la población de Andalgalá en Catamarca, Argentina.
Él dijo:
“El debate sobre la descolonización no puede dejar de lado la tensión entre la supervivencia del gueto (bajo la forma de la preservación de la identidad y la cultura ‘ancestrales’ o de las teorías del indio ‘buen agricultor’………
Le respondí que el reivindicar nuestra identidad indígena no implica “la supervivencia del gueto” y señalé varios ejemplos, él no contesta, no dice si insiste en que reivindicar nuestra identidad implica o no la supervivencia del gueto.
También le respondí que efectivamente somos buenos agricultores, que trabajamos la tierra sin deteriorar el medio ambiente a diferencia de la “moderna” agricultura usada por las grandes empresas agrícolas multinacionales que asesinan el suelo con la monoproducción, los transgénicos, el uso de agroquímicos y que han inventado el “terminator”, la maravillosa semilla que no germina.
No dice ninguna palabra al respecto, no se sabe si reconoce que la agricultura indígena (y del pequeño campesino no indígena) es mejor para la naturaleza o considera que lo es la agricultura “moderna” de las multinacionales.
Afirma:
“La pose de autenticidad ancestral puede ser útil para seducir a los turistas revolucionarios en busca del “exotismo familiar” latinoamericano ….. pero no parece capaz de aportar nada significativo en términos de construcción de un nuevo Estado, de puesta en marcha de un nuevo modelo de desarrollo, de discusión de un modelo productivo viable o de nuevas formas de democracia y participación popular.”
“su generalidad “filosófica” no da ninguna pista sobre la superación del capitalismo dependiente, el extractivismo o el rentismo, ni sobre la construcción de un nuevo Estado”
Refuté esta afirmación, pues las luchas indígenas no son sólo en defensa del medio ambiente sino también en defensa de su organización colectivista, auténticamente democrática, lo que precisamente significa defender los embriones de lo que en occidente se denomina socialismo, pero que los indígenas no le dan ese nombre pues a veces están luchando en esa defensa contra gobiernos denominados “socialistas” como lo fue el de Bachelet y ahora lo es el de Correa, puse el ejemplo de Chiapas (donde desde hace más de 15 años están construyendo un poder alternativo al capitalismo) y otros.
¡Ni una palabra de respuesta a esto, ni negativa ni positiva!
Es necesaria una respuesta que sea verdaderamente respuesta.

BEBA BALVÉ, FIEL A SI MISMA - ROXANA SANDA

BEBA BALVE, FIEL A SÍ MISMA


Militante socialista desde los 15 pero sólo consecuente con sus ideas –lo que le valió más de una disidencia–, Beba Carmen Balvé colaboró con la resistencia peronista, analizó la marginalidad antes de que se impusiera como categoría y tuvo tiempo de aprender a pilotear aviones, lanzarse en paracaídas y manejar armas. Su voz sigue levantando polvaredas a su alrededor mientras ella sonríe plácida: -Estoy acostumbrada, por donde paso se arma escándalo.

Por Roxana Sandá
Viernes, 22 de febrero de 2008

Dicen de ella quienes la conocen que es fuego.
Sólida como una roca. Imposible discutirle sin salir herida.
Mujer de lengua filosa y pensamiento capaz de estallar en ideas que conmueven o pulverizan.
Mejor cultivar su alianza.
No teme ni a la sombra de quienes la persiguieron durante años.
Ya es mayor, sí, pero no se detiene; su carrera fue demasiado vertiginosa como para que de golpe paralice su ímpetu.
La mujer, llamada Beba Carmen Balvé en la Rosario de 1935, por un padre nativo de Normandía que apelaba al respeto absoluto de su hija tanto como al frío de una 38 calzada en la cintura, fue cuadro del socialismo y colaboradora de la Resistencia peronista.
Pasó por todas las cárceles de Buenos Aires; ocultó casi con pasión religiosa a Joe Baxter y al sable corvo de San Martín.
Es aviadora, paracaidista, socióloga, militante del desprejuicio y fundadora del Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales (Cicso), de donde surgió el imprescindible Lucha de calles. Lucha de clases, editado por La Rosa Blindada en 1973.
Sus principios no le permitirían mentirse sosiego. 
-Llegué a este mundo para armar quilombo y darme cuenta también de que estamos llenos de contradicciones, aunque a los errores prefiero llamarlos problemas tácticos, explica con una sonrisa amplia sobre su cutis envidiable, apenas opacado por el humo blanco de los incontables Parisiennes que fuma cada día.
Ella sabe hacerle honores a la reputación.
Su última conferencia, Inteligencia y contrainteligencia, volcada durante una cena de la Agrupación Oesterheld, provocó la ira de Eduardo Anguita y una maraña de trompis partidarios que siguen dando cuenta de la ríspida amplitud del peronismo.
"Nunca me quedo callada. Hablé de las elecciones nacionales como un caos organizado, y algunos se pusieron nerviosos. Igual, estoy acostumbrada. Por donde paso, siempre se desata el escándalo".
De niña, Beba (no es apodo, sino nombre propio tras un juicio iniciado por su padre al Estado, que ganó con el apoyo del Partido Demócrata Progresista y hasta la intervención de Lisandro de la Torre) se debatió, como sor Juana, entre el amor divino y el amor humano.
-Aunque a los cinco años quedó claro que mi inclinación no sería tan divina. Era un contrasentido creer en lo que no se entiende. Mi madre había muerto y mi padre me inscribió pupila en el colegio del Sagrado Corazón, de Rosario, donde no dejaban ir a orinar de noche porque decían que en la terraza había un tipo agazapado que nos iba a castigar. Y en invierno, a las que inevitablemente se hacían encima, las monjas las obligaban a lavar sus sábanas a las seis de la mañana, con temperaturas bajo cero. No toleré esa situación, así que decidí investigar.
La osadía terminó develando que la sombra de la terraza era una estructura de ventilación y que las vejigas de las niñas no tenían por qué sufrir más punzadas de dolor. La pequeña Beba fue la primera alumna expulsada de la institución.
-Mi padre no dijo palabra, salvo que mi nuevo destino sería el colegio Madre Cabrini, que dependía del Vaticano y que en uno de sus salones colgaba el cuadro gigantesco de un Benito Mussolini de rostro dulce. Imaginá mi confusión, entre un padre que colaboraba desde la Argentina con los aliados franceses y vomitaba furia contra el fascismo, y mi saludo diario de cada día al presidente de Italia. Una locura en la que me vi envuelta hasta que el cura me eligió para ser cuadro laico, porque era muy estudiosa. Leí la fe, empecé a hacer muchas preguntas y él decidió que yo no servía para eso, lo cual era una obviedad.
Así de conflictiva fue su afiliación al Partido Socialista de Rosario a los 15 años.
Su tarea era la organización de pic nics de la juventud, -porque era la única actividad que nos delegaba el partido a los más chicos, mientras portuarios y ferroviarios comunistas, socialistas y anarquistas mixturaban a voz en cuello las melodías de los himnos Quinto Regimiento y Bandera Rossa.
En aquellas jornadas, -el partido nos decía a los jóvenes que debíamos estar junto a los obreros, pero con el tiempo observamos que los obreros estaban en otro lado, y ese lugar era el peronismo. Había algo, entonces, que estaba fallando.
-Cierto día, mi padre desapareció, cuenta Beba sobre siete meses de ausencia de los que nunca pudo hablarse -porque él lo prohibió terminante.
El episodio derivó en un contacto con Luis Armando Roche, amigo de la familia y delegado clandestino de la Dirección de Propaganda del Estado durante 1945, que realizó en el sur de Santa Fe un minucioso trabajo de base para generar adhesiones a Perón, entonces en la Secretaría de Trabajo y Previsión.
-Luego de aquella desaparición misteriosa, creo que mi padre temió por mí y me presentó a Roche. Yo escuchaba sus charlas y por él conocí a gente del peronismo y de la Resistencia. Así que terminé siendo socialista pero amiga de los peronistas. Jamás gorila.
Que haya elegido 1954 para hacer un curso de piloto de aviación y paracaidismo es casi una ironía.
–¡ Pero no sé por qué se me ocurrió! Bah, sí: siempre me gustaron los aviones y las motos. Era fierrera por naturaleza, de estos fierros y de los otros (risas).
En esa época no había aviación civil y prácticamente tuve que hacer el servicio militar. Mi instructor era de la aviación naval; me sacó buena.
Claro, al año siguiente intentó convocarme para volar los aviones Catalina (los que sobrevolaron la Plaza de Mayo en el golpe del ’55) y evitar el ascenso de la gente en Rosario. Por supuesto, yo no iba a hacer el trabajo de botonear a las masas.
Encima, muchos de los que tomaron el curso de piloto eran delegados del Sindicato Unidos Petroleros del Estado (SUPE), de la refinería petrolera de San Lorenzo (hoy en manos de Petrobras).
-Todos peronistas y amigos.
¿Qué ocurrió en Rosario el 16 de septiembre de 1955?
–Apenas iniciado el golpe contra el gobierno constitucional, los resistentes de Rosario soportaron el embate durante siete días.
El general León Bengoa, comandante del III Cuerpo de Ejército con sede en Paraná, sitió la ciudad con armamento y tanques Sherman provocando una guerra civil.
Sin alimentos ni armas, las fuerzas leales a Perón, el Regimiento Militar II de Infantería de Rosario, los trabajadores del cordón industrial y el pueblo pelearon contra los sectores civiles enemigos y las Fuerzas Armadas.
El enfrentamiento se cobró 500 muertos entre niños, mujeres y hombres, además de cientos de heridos.
Vi fusilar a diez pibes; ví cuando desde los tanques ametrallaban a jóvenes que se tiraban al lago del Parque Independencia.
Había toque de queda y por las noches sonaban las balas de los francotiradores.
Los militares entraban a las radios mientras se emitían los programas: todo el pueblo escuchaba apersonarse al capitán de fragata tal o cual y luego el rugido de la ametralladora.
Mataban a todos en el marco de esa insurrección.
-Ahí me curé de espanto.
Y cómo resolvió su militancia en este contexto?
–Permanecía en el partido pero discutiendo con los socialistas. Cuando llegó la orden de intervenir los sindicatos no la acatamos, por tanto nuestra relación con los peronistas era muy particular, no por su condición ideológica sino por obreros. Hice contacto con el ala sindical cuando la Resistencia estaba en Empalme Graznero y Arroyito, que era la zona más fuerte, y Villa Manuelita, y colaboré en una serie de acciones. ¡Casi terminé siendo una doble agente!
La relación con el PS se erosionó hasta hacerse trizas, en 1961, con la ruptura de la Dirección Nacional de la Juventud con Alfredo Palacios y Alicia Moreau.
-Para nosotros eran fósiles. Además, Palacios se oponía a la acción cubana ¡y habíamos trabajado con la Revolución Cubana! Si el propio directorio revolucionario era recibido por el partido en Buenos Aires cuando tenía que esconderse de Fulgencio Batista. Estábamos con ellos desde antes de la revolución. Entonces hicimos la revista Che y sacamos un documento sobre el proyecto de liberación nacional y social y la lucha armada, con eje en el peronismo. Fuimos los primeros que planteamos esta cuestión.
En el universo de los sesenta, Beba Balvé cultivó relaciones políticas con Salvador Allende, Raúl Sendic, las FAP, John Cooke, Alicia Eguren, el abogado Ricardo Rojo –autor de Mi amigo el Che– y Facundo Larguía, -rosista, amigo de Perón y aristócrata de la más rancia estirpe patricia y ganadera.
Comenzaba a trabajar como investigadora en el Instituto Di Tella, donde integró el equipo dirigido por Alan Touraine y Eric Hobsbawm, para relevar el desarrollo industrial en América latina, y junto a Fernando Enrique Cardozo, del Cepal, en el Proyecto Marginalidad, un polémico estudio de campo financiado por la Fundación Ford.
-Se nos acusó de marxistas y también de colaboradores de la CIA, porque sosteníamos que la marginalidad no existía como categoría, y que debía hablarse de ejército industrial de reserva. Pero me encargué de decirles a muchos que yo había estado en todas las luchas y que a sus huevos no los había visto en ningún lado. No nos jodieron más.
Beba, como cualquier chica de su generación, había tolerado que le enseñaran modales apropiados para cuando tuviera edad de casarse.
Algo que ella se juró que jamás cumpliría. Ni esposa ni madre, no era para ella.
Cumplió su juramento durante años, ensayando parejas con compañeros de izquierda, -pero era inútil. Discutíamos de política y al tipo lo perdía, porque ganaba yo. Además, siempre viví sola, nunca se me ocurrió decir buen día. A la mañana me levantaba, hacía mi café y leía el diario. Punto.
Hasta la tarde de 1967, en el lobby de un hotel de Córdoba, plena Guerra de los Seis Días. -Revisaba papeles de la investigación de Touraine sentada en un sillón, con un vaso de whisky en la mano. Levanté la vista y frente a mí alguien sostenía un diario con los titulares sobre la guerra; los resultados habían sido desastrosos para el pueblo palestino. Me indigné, empecé a gritar y le arranqué el diario. El hombre observaba espantado la pelea que mantenía conmigo misma. Resultó ser empresario, representante de una firma norteamericana que fabricaba cosas para la Nasa, campeón de velero y de golf. No teníamos nada que ver. Preguntó qué pasaba y me indigné más. ¿Cómo qué pasó? ¡Perdieron la guerra los palestinos!. El colmo fue cuando me dijo ¿Qué guerra?
-Así conocí a Miguel, y sé que fui la aventura de su vida. Desde entonces nos encontramos varias veces, hasta que un día le suelto ‘Nosotros no podemos seguir, porque somos enemigos (risas).
¿Qué cosa?’, me preguntó horrorizado.
-No puedo decirle mucho más, pero sus relaciones no tienen nada que ver con las mías.
-Terminamos viviendo juntos, pero era una locura. Yo estaba todo el día afuera, a veces volvía a las cuatro de la mañana, otras no aparecía. Estaba harto, y aun así llegó a proponerme matrimonio. Mi respuesta siempre fue un ataque de nervios, agarrar el auto y dormir afuera, pero al otro día terminaba volviendo para darle de comer a mis dos perros.
El calendario de 1970 la encontró en Puerto Península, siguiendo un programa de colonización de la Facultad de Agronomía de la Universidad de La Plata, junto a un equipo multidisciplinario que se instaló en esa región de bosque virgen hasta 1974.
Durante cuatro años, Beba trató con yararás, corales, avispas, aguas contaminadas, falta de hielo para su whisky, un jefe del destacamento policial que era de la Side y otro a cargo de esa delegación de la subprefectura castigado, -porque había estado en el Cordobazo y no reprimió. Todo era desopilante.
En medio de esas travesías se desarrolló el Cicso, que desde 1966 y hasta la fecha -se dedica al estudio de las relaciones de clase y grupos socioeconómicos.
Son imprescindibles las publicaciones.
Acerca de los movimientos sociales y la lucha de clases, Movimiento social y enfrentamiento social: el Santiagueñazo, Lucha de calles. Lucha de clases. Insurrección popular e insurrección proletaria, y El ‘69. Huelga política de masas (Rosariazo, Cordobazo, Rosariazo).
Nunca se dejó de articular investigaciones y cursos, aun con la dictadura sobre los talones y los exilios accidentados de su directora, -a México, Estados Unidos, Francia, Canadá. Pero volvía, no soportaba estar fuera de mi país. Por eso me banqué a los milicos que cada dos por tres se metían en el Centro, a servicios como Alfredo Astiz, que un día se inscribió con nombre falso en un curso pagado con cheque sin fondos, y a mujeres canas tan groseras que en vez de pedirme los programas de estudios me solicitaban los prontuarios.
-Fue una época de dolor.
–No sé si ese período o el preludio de lo que fue la ruptura con la generación del setenta.
Porque en los sesenta habíamos articulado un frente social en la alianza de clases, a través de una política de unidad con el movimiento obrero en la lucha, en un proceso de liberación nacional y popular.
Pero en los setenta se montó la oleada impresionante de una pequeña burguesía ilustrada, y ya no podías contrariar eso.
No quiere decir que no haya sido solidaria y hasta compartido ciertas cosas con grupos que se estaban armando, como los Montoneros; en definitiva formaban parte de la izquierda.
Pero creo que se trató de una generación que rompió raíces con lo anterior y con la historia del país.
El problema de Montoneros es que se olvidaron de que Perón era un general de la Nación, y ése era un dato fundamental.
Pero, ¿sabés qué?, toda esta historia de desastres y puntos suspensivos también me enseñó algo: nunca nadie podrá arrancar al peronismo de este país, porque su esencia se transmite por familias.
No solamente porque de él comieron, estudiaron y trabajaron, sino porque por él lucharon.

ALGUNOS DATOS: 
Beba C. Balve investigadora y socióloga. Fundadora de CICSO en 1966. Se han reeditado dos libros de los que es autora: Lucha de calles. Lucha de clases (1971'1969); El '69 Huelga Política de Masas (Rosariazo, Cordobazo, Rosariazo) Editorial Contrapunto ( 1989 ). Bs As; Hegemonía proletaria y hegemonía burguesa; serie Estudios Nro.73 Centro de Estudios en Ciencias Sociales, Buenos Aires y De protesta a Rebelión (Rosario, mayo de 1969) (Beba Balvé y Beatriz Balvé. Buenos Aires: CICSO, 1985). Miembro Comision Directiva del Consejo Latinoamericano de Investigación para la Paz- CLAIP- Mexico; del Comite nacional del Servicio Universitario Mundial-WUS-(Londres) 1980-83; de la Asociación Latinoamericana de Sociología -ALAS- vicepresidente l979-198l -1988-1993, siendo miembro del Comité Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO- 1987-1991

LA NED, ESTRUCTURA PARA EL CONTROL Y LA DOMINACIÓN GLOBAL

    La NED, vitrina legal de la CIA por Thierry Meyssan *
    Desde hace 30 años, la National Endowment for Democracy (NED) se encarga de la parte legal de las operaciones ilegales de la CIA. Sin despertar sospechas, ha venido creando una extensa red mundial de corrupción, comprando sindicatos –tanto obreros como patronales– así como partidos políticos de izquierda y de derecha para que defiendan los intereses de Estados Unidos en vez de los intereses de sus propios miembros. Thierry Meyssan describe en este trabajo la envergadura de ese dispositivo.
    11 de octubre de 2010 - 
    Desde Moscú (Rusia)
    En 2006, el Kremlin denunciaba la proliferación en Rusia de asociaciones extranjeras, algunas de las cuales parecían estar participando en un plan tendiente a desestabilizar el país, plan orquestado por la estadounidense Fundación Nacional por la Democracia (National Endowment for Democracy – NED). En previsión de una «revolución de color», Vladislav Surkov elaboraba entonces una estricta reglamentación para esas «organizaciones no gubernamentales (ONG)». En Occidente, aquella reglamentación de orden administrativo fue descrita como un nuevo ataque del «dictador» Putin y de su consejero en contra de la libertad de asociación. 
    Otros Estados que también siguieron una política similar han sido igualmente calificados por la prensa internacional como «dictaduras». 
    El gobierno de Estados Unidos dice trabajar a favor de «la promoción de la democracia a través del mundo». Su posición es que el Congreso estadounidense puede subvencionar la NED y que la NED puede a su vez, de manera independiente, ayudar directa o indirectamente a asociaciones, partidos políticos o sindicatos en cualquier país del mundo. Al ser, como su nombre lo indica, «no gubernamentales», las ONGs pueden emprender iniciativas políticas que las embajadas no pueden asumir sin violar la soberanía de los Estados que las acogen. Esa es precisamente la cuestión. 
    ¿La NED y la red de ONGs financiadas a través de ese órgano son acaso iniciativas de la sociedad civil injustamente reprimidas por el Kremlin o son en realidad pantallas de los servicios de inteligencia estadounidenses, sorprendidos en flagrante delito de injerencia? 
    Para responder esa interrogante nos remontaremos al origen de la National Endowment for Democracy y escrutaremos su funcionamiento. Para ello debemos analizar, primero que todo, lo que significa el proyecto oficial estadounidense de «exportación de la democracia». 
    Los puritanos que fundaron Estados Unidos querían construir una «ciudad radiante» que alumbraría el mundo. Se veían a sí mismos como misionarios de un modelo político. 
    ¿Qué tipo de democracia? 
    Como pueblo, los estadounidenses asumen la ideología de sus padres fundadores. Se ven a sí mismos como una colonia llegada de Europa para fundar una ciudad que obedece a Dios. Ven a su propio país como «una luz encima de la montaña», según la expresión de San Mateo que la mayoría de los presidentes estadounidenses han retomado en sus discursos políticos a lo largo de dos siglos. Por lo tanto, Estados Unidos sería una nación modelo, que brilla en lo alto de una colina, iluminando el mundo. Y todos los demás pueblos de la Tierra deberían abrigar la esperanza de poder copiar ese modelo para alcanzar su propia salvación. 
    Para los estadounidenses, esa ingenua creencia implica –como una verdad que no necesita demostración– que su país es una democracia ejemplar y que ellos tienen el deber mesiánico de extenderla al resto del mundo. San Mateo predicaba que la propagación de la fe debía lograrse sólo mediante el ejemplo de una vida honesta, pero los padres fundadores de Estados Unidos veían el acto de encender su fuego y de propagarlo como un cambio de régimen. Los puritanos ingleses decapitaron a Carlos I de Inglaterra antes de huir hacia Holanda y América. Posteriormente, los patriotas del Nuevo Mundo rechazaron la autoridad del rey Jorge III de Inglaterra y proclamaron la independencia de los Estados Unidos. 
    Imbuidos de esa mitología nacional, los estadounidense no ven la política exterior de su propio gobierno como un imperialismo. Consideran que derrocar un gobierno es perfectamente válido si ese gobierno ambiciona encarnar un modelo diferente del estadounidense, lo cual lo convierte en un gobierno maléfico. Al mismo tiempo, están convencidos de que, debido a la misión mesiánica de la que están investidos, han logrado imponer la democracia por la fuerza en los países que han ocupado. 
    En las escuelas de Estados Unidos se enseña que los soldados estadounidenses llevaron la democracia a Alemania. Ignoran que los hechos históricos demuestran exactamente lo contrario: el gobierno estadounidense ayudó a Hitler a derrocar la República de Weimar y a instaurar un régimen militar para acabar con la Unión Soviética. 
    Esa ideología irracional les impide cuestionar la naturaleza de sus propias instituciones y lo absurdo del concepto mismo de «democracia forzosa». Sin embargo, según la fórmula del presidente Abraham Lincoln, «la democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo». 
    Visto desde ese punto de vista, Estados Unidos no es una democracia sino un sistema híbrido en el que el poder ejecutivo está en manos de una oligarquía mientras que el pueblo limita la arbitrariedad [de esa oligarquía] a través de los contrapoderes legislativo y judicial. 
    En efecto, el pueblo elige a los miembros del Congreso y a algunos jueces pero son los Estados miembros de la federación los que eligen el poder ejecutivo, que a su vez designa a los altos magistrados. Si bien los ciudadanos están llamados a pronunciarse sobre la elección del presidente, el voto de la ciudadanía no es más que una consulta, como hubo de recordarlo la Corte Suprema a raíz de la elección presidencial del año 2000, al pronunciarse sobre el caso Gore vs. Bush. La Constitución de los Estados Unidos no reconoce la soberanía del pueblo ya que el poder se comparte entre el pueblo y los Estados que componen la federación, o sea los notables locales. 
    Es importante observar aquí, dicho sea de paso, que la Constitución de la Federación Rusa sí tiene un carácter democrático –por lo menos en el papel– ya que estipula: «El depositario de la soberanía y única fuente del poder en la Federación Rusa es su pueblo multinacional» (Título I, Capítulo 1, artículo 3). En base a ese contexto intelectual, los estadounidenses apoyan a su gobierno en su afirmación de que quiere «exportar la democracia» cuando su propio país no es una democracia, ni siquiera a la luz de su propia Constitución. Resulta difícil entender cómo podrían exportar lo que no tienen ni quieren tener en su propio país. 
    Durante los 30 últimos años, la NED ha sido portadora de esa contradicción, que se ha concretado en la desestabilización de numerosos Estados. Miles de crédulos militantes de ONGs han violado la soberanía de los pueblos con la beatífica sonrisa de quien tiene la conciencia tranquila. 
    Una Fundación pluralista e independiente 
    En su célebre discurso del 8 de junio de 1982 ante el parlamento británico, el presidente Reagan denunció la Unión Soviética como el «Imperio del Mal» y propuso prestar ayuda a los disidentes, en la URSS y en otras partes. «Se trata de ayudar a crear la infraestructura necesaria para la democracia: libertad de prensa, sindicatos, partidos políticos, universidades. Los pueblos serán así libres de escoger el camino que les convenga para desarrollar su cultura y resolver sus diferencias por medios pacíficos», declaró. 
    Basándose en ese consenso de lucha contra la tiranía, una comisión bipartidista de reflexión aconsejó a Washington la creación de la Fundación Nacional para la Democracia (NED), que sería instituida por el Congreso estadounidense en noviembre de 1983 y de inmediato recibiría financiamiento. 
    La NED subvenciona cuatro estructuras autónomas que se encargan de redistribuir en el exterior el dinero del que disponen entre asociaciones, sindicatos obreros y patronales así como partidos de derecha y de izquierda. Esas cuatro estructuras autónomas son: 
    El Instituto de Sindicatos Libres (Free Trade Union Institute – FTUI), hoy rebautizado como Centro Americano para la Solidaridad de los Trabajadores (American Center for International Labor Solidarity – ACILS), cuya gestión está en manos del sindicato obrero AFL-CIO; 
    El Centro para la Empresa Privada Internacional (Center for International Private Entreprise – CIPE), cuya gestión está en manos de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos; 
    El Instituto Republicano Internacional (International Republican Institute – IRI), cuya gestión está en manos del Partido Republicano; 
    El Instituto Nacional Democrático de Asuntos Internacionales (National Democratic Institute for International Affairs – NDI), cuya gestión está en manos del Partido Demócrata. 
    Bajo esa presentación, la NED y sus cuatro tentáculos parecen estar basados en la sociedad civil y parecen reflejar además la diversidad social y el pluralismo político de esa misma sociedad civil. Financiados por el pueblo estadounidense, a través del Congreso, parecería que actúan a favor de un ideal universal, que son completamente independientes de la administración presidencial y que su accionar no puede servir de fachada a operaciones secretas al servicio de inconfesables intereses nacionales. 
    La realidad es muy diferente. En 1982, Ronald Reagan crea la NED, en coordinación con el Reino Unido y Australia, para derrocar el «Imperio del Mal». 
    Un montaje de la CIA, el MI6 y el ASIS 
    El discurso de Ronald Reagan en Londres se produce después de los escándalos que rodearon las revelaciones de los manejos sucios de la CIA, revelaciones provenientes de varias comisiones investigadoras parlamentarias. 
    El Congreso prohibió entonces a la CIA la organización de nuevos golpes de Estado como medio de conquistar mercados. En la Casa Blanca, el Consejo de Seguridad Nacional busca entonces otras vías que le permitan sortear dicha prohibición. 
    La comisión bipartidista de reflexión se constituyó antes del discurso de Ronald Reagan, aunque el mandato oficial de la Casa Blanca sólo le fue entregado posteriormente. Ello indica que aquella Comisión no respondía a la pomposa ambición presidencial sino que era anterior. El discurso no es por lo tanto otra cosa que la justificación retórica de decisiones ya tomadas de antemano en líneas generales y destinadas a su puesta en escena por parte de la comisión bipartidista. 
    El presidente de la comisión bipartidista de reflexión era el representante especial de Estados Unidos para el Comercio, lo cual indica que el objetivo de dicha comisión no era precisamente promover la democracia sino, según la terminología consagrada, la promoción de la «democracia de mercado». 
    Este extraño término corresponde al modelo estadounidense: una oligarquía económica y financiera impone sus decisiones políticas a través de los mercados y del Estado federal, mientras que los parlamentarios y jueces electos por el pueblo protegen a los individuos de la arbitrariedad de la administración. 
    De los cuatro organismos periféricos de la NED tres fueron conformados para la ocasión. El cuarto, el organismo sindical (ACILS), no hubo que crearlo porque ya existía desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, aunque había cambiado de nombre en 1978, cuando se descubrió que dependía de la CIA. Esto permite deducir que el CIPE, el IRI y el NDI no nacieron por generación espontánea, sino que también fueron creados bajo los auspicios de la CIA. 
    Además, a pesar de ser la NED una asociación creada conforme al derecho estadounidense no es un instrumento de uso exclusivo de la CIA sino un dispositivo común con los servicios británico (fue por eso que Reagan la anunció precisamente en Londres) y australiano. Esa característica fundamental nunca se menciona a pesar de estar enteramente confirmada por los mensajes de felicitación de los primeros ministros Tony Blair y John Howard en ocasión del vigésimo aniversario de la supuesta «ONG». 
    La NED y sus tentáculos son órganos del pacto militar anglosajón que vincula a Londres, Washington y Camberra, pacto en el que se incluye igualmente la red de intercepción electrónica Echelon. Además de la CIA, el MI6 británico y el ASIS australiano también pueden solicitar los servicios de ese dispositivo. 
    Para esconder esa realidad la NED ha propiciado la creación, por parte de varios aliados, de organizaciones análogas que trabajan con ella. En 1988, Canadá se dotó de un centro llamado Derechos & Democracia, que se concentró sobre todo en Haití y posteriormente en Afganistán. En 1991, el Reino Unido instituyó la Westminster Foundation for Democracy (WFD). 
    El funcionamiento de ese organismo público está diseñado según el modelo de la NED: su administración está en manos de los partidos políticos (consta de 8 delegados: 3 del Partido Conservador, 3 del Partido Laborista, uno del Partido Liberal y el octavo para los demás partidos representados en el parlamento británico). La WFD fue muy activa en Europa del Este. 
    Finalmente, en 2001 la Unión Europea se dotó del European Instrument for Democracy and Human Rights (EIDHR), que despierta menos sospechas que sus homólogos. Ese órgano depende de EuroAid, dirigida por un alto funcionario tan poderoso como desconocido, el holandés Jacobus Richelle. 
    La directiva presidencial 77 
    Cuando votaron la fundación de la NED, el 22 de noviembre 1983, los miembros del Congreso de los Estados Unidos ignoraban que aquella organización ya existía en secreto, en virtud de una directiva presidencial fechada el 14 de enero. 
    Aquel documento, que no fue desclasificado hasta 20 años más tarde, organiza la «diplomacia pública», expresión políticamente correcta para designar la propaganda. Instituye además en la Casa Blanca varios grupos de trabajo dentro del Consejo de Seguridad Nacional, uno de ellos encargado de pilotear la NED. Henry Kissinger, administrador de la NED. ¿Quién dijo «representante de la sociedad civil»? 
    El consejo de administración de la NED no es por lo tanto otra cosa que una correa de transmisión del Consejo de Seguridad Nacional. En aras de salvar las apariencias, se decidió que, de manera general, los agentes o ex agentes de la CIA no podían figurar en el consejo de administración. 
    A pesar de lo anterior, las cosas no pueden estar más claras. La mayoría de los altos funcionarios que han desempeñado un papel central en el Consejo de Seguridad Nacional han sido administradores de la NED. En ese caso se encuentran, por ejemplo, Henry Kissinger, Franck Carlucci, Zbigniew Brzezinski y Paul Wolfowitz, personalidades que la Historia no recordará precisamente como idealistas de la democracia sino como estrategas cínicos de la violencia. 
    El presupuesto de la NED no puede ser interpretado de manera aislada ya que esa institución recibe además instrucciones del Consejo de Seguridad Nacional para la realización de acciones que se inscriben en el marco de grandes operaciones en las que participan varias agencias. 
    Existen fondos, provenientes esencialmente de la Agencia Estadounidense de Ayuda Internacional (USAID), que transitan por la NED sin aparecer en su presupuesto, simplemente para darles un carácter «no gubernamental». Además, la NED recibe indirectamente el dinero de la CIA, previamente blanqueado por intermediarios privados como la Smith Richardson Foundation, la John M. Olin Foundation o la Lynde and Harry Bradley Foundation. 
    Para evaluar la verdadera envergadura de ese programa habría que añadir al presupuesto de la NED los subpresupuestos correspondientes del Departamento de Estado, de la USAID, de la CIA y del Departamento de Defensa, lo cual resulta hoy en día imposible. 
    Ciertos elementos conocidos permiten sin embargo hacerse una idea de su importancia. En los últimos 5 años, Estados Unidos gastó más de 1 000 millones de dólares en asociaciones y partidos únicamente en el Líbano, pequeño Estado de 4 millones de habitantes. Globalmente, la mitad de esa suma la distribuyeron públicamente el Departamento de Estado, la USAID y la NED. La otra mitad fue entregada secretamente por la CIA y el Departamento de Defensa. 
    Este ejemplo permite deducir que el presupuesto general que Estados Unidos dedica a la corrupción institucional se cuenta en decenas de miles de millones al año. En todo caso, el programa equivalente de la Unión Europea, que tiene un carácter enteramente público y sirve de apoyo a las acciones estadounidenses, es de 7 000 millones de euros al año. 
    En definitiva, la estructura jurídica de la NED y el volumen de su presupuesto oficial no son más que apariencia. En esencia, la NED no es un organismo independiente a cargo de acciones legales que anteriormente realizaba la CIA sino una vitrina que el Consejo de Seguridad Nacional utiliza para garantizar los aspectos legales de operaciones ilegales. 
    La estrategia trotskista 
    Durante su etapa de instauración (en 1984), la NED tuvo como presidente a Allen Weinstein. John Richardson ocupó después ese puesto durante 4 años (desde 1984 hasta 1988) y fue finalmente reemplazado por Carl Gershman (desde 1998). 
    Los tres tienen tres cosas en común. Son judíos, fueron miembros del partido trotskista Social Democrats USA y trabajaron en la Freedom House. Todo eso tiene su lógica. El odio al estalinismo llevó a algunos trotskistas a unirse a la CIA para luchar contra los soviéticos. Y llevaron a la CIA la teoría de la toma del poder a escala mundial, transponiéndola a las «revoluciones de colores» y la «democratización». Simplemente desplazaron la doctrina trotskista aplicándola al combate cultural analizado por Antonio Gramsci: el poder se ejerce en las mentes más que por la fuerza. Para gobernar a las masas, una élite tiene que inculcarles primero una ideología que las programe para que acepten el poder que las domina. 
    El Centro Americano para la Solidaridad de los Trabajadores (ACILS) 
    Conocido con el nombre de Solidarity Center, el ACILS, rama sindical de la NED, es de lejos su principal canal. Distribuye más de la mitad de las donaciones de la NED, sustituyó organismos anteriores que habían trabajado durante toda la guerra fría en la estructuración de sindicatos no comunistas a través del mundo, desde Vietnam hasta Angola pasando por Francia y Chile. 
    La utilización de sindicalistas para encubrir ese programa de la CIA entraña de por sí una excepcional perversión. Lejos de la divisa marxista «Proletarios de todos los países, ¡uníos!», el ACILS asocia los sindicatos obreros estadounidenses con el imperialismo que reprime a los trabajadores de los demás países. 
    Esa filial estuvo bajo la dirección de un personaje singular, Irving Brown, desde 1948 hasta el fallecimiento de este último en 1989. En 1981, Irving Brown pone a Jean-Claude Mailly en el puesto de asistente del secretario general del sindicato francés Force Ouvriere, André Bergeron. Bergeron reconocerá que el financiamiento de sus actividades proviene de la CIA. Mailly se convierte en secretario general de FO en 2004. 
    Algunos autores aseguran que Brown era hijo de un ruso blanco cercano a Alexander Kerensky. Lo que sí está comprobado es que Brown fue agente del OSS, el servicio de inteligencia estadounidense, durante la Segunda Guerra Mundial y que participó en la creación de la CIA y del Gladio, la red secreta de la OTAN, pero se negó a asumir la dirección porque prefería concentrarse en su especialidad: los sindicatos. 
    Tuvo su base en Roma y posteriormente en París, no en Washington, lo que le proporcionó especial influencia en la vida pública de Italia y Francia. Al final de su vida, Brown se jactaba de haber dirigido siempre –por debajo de la mesa– el sindicato francés Force Ouvriere, de haber manipulado los hilos del sindicato estudiantil francés UNI (en cuyo seno militaron Nicolas Sarkozy y sus ministros Francois Fillon, Xavier Darcos, Hervé Morin y Michele Alliot-Marie, así como el presidente de la Asamblea Nacional Bernard Accoyer y el presidente de la mayoría parlamentaria Jean-Francois Copé) y de haber formado personalmente, en el sector de izquierda, a los miembros de un grupúsculo trotskista, como Jean-Christophe Cambadelis y el futuro primer ministro francés Lionel Jospin. 
    A fines de los años 1990, los miembros de la confederación AFL-CIO pidieron cuentas sobre las verdaderas actividades del ACILS, cuya naturaleza criminal en numerosos países ya había sido por entonces ampliamente documentada. Cualquiera creería que las cosas cambiaron después de aquel escándalo. Pero no fue así. En 2002 y 2004, el ACILS participó activamente en el fallido golpe de Estado perpetrado en Venezuela contra el presidente Hugo Chávez y en el exitoso derrocamiento del presidente Jean-Bertrand Aristide en Haití. 
    El ACILS se encuentra actualmente bajo la dirección de John Sweeney, ex presidente de la confederación AFL-CIO, otro personaje proveniente del partido trotskista Social Democrats USA. 
    El Centro para la Empresa Privada Internacional (CIPE) 
    El Centro para la Empresa Privada Internacional (CIPE) se concentra en la difusión de la ideología capitalista liberal y la lucha contra la corrupción. 
    El primer éxito del CIPE fue la transformación, en 1987, del European Management Forum –un club de grandes patronos europeos– en World Economic Forum –el club de la clase dirigente transnacional. El gran encuentro anual de la aristocracia económica y política global en la estación de esquí suiza de Davos contribuyó a forjar un sentido de pertenencia clasista, más allá de las identidades nacionales de los participantes. 
    El CIPE es muy cuidadoso en cuanto a no tener ningún vínculo de tipo estructural con el Foro de Davos, razón por la cual resulta imposible –al menos por el momento– probar que World Economic Forum esté siendo manejado por la CIA. Les costaría, sin embargo, mucho trabajo a los dirigentes de Davos explicar por qué ciertos líderes políticos han escogido su Forum Económico como escenario de acontecimientos de la más alta importancia si no se tratara de operaciones planificadas por el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. 
    Por ejemplo, en 1988, fue en Davos, no en la ONU, donde Grecia y Turquía hicieron las paces. En 1989, fue en Davos donde las dos Coreas, por un lado, y las dos Alemanias, por el otro, realizaron su primera cumbre a nivel ministerial, en el caso de las primeras, y su primera cumbre sobre la reunificación alemana. En 1992, fue también en Davos donde Frederik de Klerk y Nelson Mandela presentaron juntos –por primera vez fuera de Sudáfrica– su proyecto común para aquel país. Más increíble aún, fue en Davos, en 1994, después del Acuerdo de Oslo, que Shimon Peres y Yaser Arafat negociaron y firmaron su aplicación en Gaza y Jericó. 
    El vínculo entre el Foro Económico de Davos y Washington pasa evidentemente por Susan K. Reardon, ex directora de la asociación profesional de empleados del Departamento de Estado convertida en directora de la Fundación de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, órgano encargado de la administración del CIPE. 
    El otro éxito del Centro para la Empresa Privada Internacional es Transparency International. Esta «ONG» fue creada oficialmente por un oficial de la inteligencia militar estadounidense, Michael J. Hershman, quien es por demás administrador del CIPE y, hoy en día, uno de los responsables del reclutamiento de informantes para el FBI así como presidente-director general de la agencia privada de inteligencia Fairfax Group. 
    Transparency International es ante todo una fachada para las actividades de la CIA en materia de inteligencia económica. Es también un instrumento de comunicación utilizado para obligar a otros Estados a modificar sus legislaciones de forma favorable a la apertura de sus propios mercados. 
    Para esconder el origen de Transparency International, el CIPE recurrió a las habilidades del ex director de prensa del Banco Mundial, el neoconservador Frank Vogl. Este último instauró un Comité de personalidades que contribuyó a crear la imagen de que se trataba de una asociación proveniente de la sociedad civil. Este comité de fachada está bajo la dirección de Peter Eigen, ex director del Banco Mundial en el este de África. En 2004 y 2009, la esposa de Eigen fue candidata a la presidencia de la República Federal de Alemania por el SPD. 
    La actividad de Transparency International favorece los intereses de Estados Unidos y no es en lo absoluto confiable. En 2008 esta seudo ONG denunciaba la corrupción de PDVSA, la empresa estatal del petróleo de Venezuela. Basándose en información falsificada, Transparency International situaba a PDVSA en la última posición de la clasificación mundial de empresas estatales. 
    El objetivo era evidente: sabotear la reputación de una empresa que sirve de base económica a la política antiimperialista del presidente venezolano Hugo Chávez. Al ser sorprendida en flagrante delito de intoxicación, Transparency International se negó a contestar las preguntas de la prensa latinoamericana y a modificar su propio informe. Lo cual no tiene en definitiva nada de sorprendente si recordamos que el corresponsal del CIPE en Venezuela, Pedro Carmona, fue precisamente el personaje que Estados Unidos puso en el poder –donde no logró mantenerse– durante el fallido golpe de Estado contra Hugo Chávez. 
    En cierta forma, al dirigir la atención de los medios de difusión hacia la corrupción económica, Transparency International enmascara la actividad de la NED, que se dedica a la corrupción políticas de las élites dirigentes en beneficio de los anglosajones. 
    El Instituto Republicano Internacional (IRI) y el Instituto Nacional Democrático de Relaciones Internacionales (NDI) 
    El Instituto Republicano Internacional (IRI) tiene la misión de corromper a los partidos de derecha mientras que el Instituto Nacional Democrático de Relaciones Internacionales (NDI) se ocupa de los partidos de izquierda. El primero tiene como presidente a John McCain y el segundo a Madeleine Albright. Estos dos personajes no deben por lo tanto ser considerados políticos normales o como un líder de oposición y una sabia retirada, sino como activos responsables de programas del Consejo de Seguridad Nacional. 
    Tanto el IRI como el NDI han renunciado a tratar de controlar la Internacional Liberal y la Internacional Socialista como vía para ejercer su control sobre los principales partidos políticos del mundo. En vez de ello han preferido crear organizaciones rivales: la Unión Democrática Internacional (IDU) y la Alianza de los Demócratas (AD). La primera tiene como presidente al australiano John Howard, con el ruso Leonid Gozman de Justa Causa (Правое дело) como vicepresidente. La segunda se encuentra bajo la dirección del italiano Gianni Vernetti, quien tiene como copresidente al francés Francois Bayrou. 
    El IRI y el NDI se apoyan también en las fundaciones políticas vinculadas a los grandes partidos europeos (6 en Alemania, 2 en Francia, una en Holanda y otra en Suecia). Por otro lado, algunas operaciones se realizan a través de misteriosas empresas privadas, como Democracy International Inc. que organizó las más recientes elecciones “arregladas” en Afganistán. 
    Todo esto deja un gusto amargo. Estados Unidos ha logrado corromper la mayoría de los grandes partidos políticos y sindicatos de todo el mundo. Ex adjunto de Rahm Emanuel y actual responsable del NDI, Tom McMahon estuvo en Francia para organizar las elecciones primarias del Partido Socialista. 
    La «democracia» que Estados Unidos promueve consiste en definitiva en discutir cuestiones locales en cada país –incluso simples temas sociales, como los derechos de las mujeres o de los homosexuales– mientras se alinean con Washington en todas las cuestiones internacionales. 
    Las campañas electorales se han convertido en espectáculos en los que la NED escoge a los actores mediante la entrega –a unos sí y a otros no– de los recursos financieros que necesitan. La noción misma de alternancia ha perdido su verdadero sentido ya que la NED promueve alternativamente uno u otro bando con tal de que ambos mantengan la misma política exterior y de defensa. Tanto en la Unión Europea como en otras partes se escuchan hoy lamentos sobre la crisis de la democracia. Y los responsables de esa crisis son, evidentemente, la NED y Estados Unidos. ¿Cómo puede calificarse, en todo caso, un régimen como el de Estados Unidos, cuyo principal líder de oposición, John McCain, es en realidad empleado del Consejo de Seguridad Nacional? Ciertamente no como democracia. 
    Balance de un sistema 
    Con el tiempo, la USAID, la NED, sus institutos satélites y sus fundaciones intermedias han dado lugar a la aparición de una burocracia tan extensa como avariciosa. La votación sobre el presupuesto de la NED da lugar, año tras año, a ásperos debates sobre la ineficacia de ese sistema tentacular y los rumores de malversación de fondos en beneficio de personalidades políticas estadounidenses encargadas de administrar dichos fondos. 
    Con ánimo de mejorar la gestión, se han realizado numerosos estudios tendientes a medir el impacto de esos flujos financieros. Expertos han comparado las sumas destinadas a cada país con la calificación democrática de esos mismos países que otorga la Freedom House. Y han calculado después cuántos dólares por habitante había que gastar para que la calificación de un país subiera un punto. Tomicah Tillemann, consejero de Hillary Clinton para la sociedad civil y las democracias emergentes, supervisa el dispositivo de la NED por el Departamento de Estado. 
    Lo anterior no es, por supuesto, otra cosa que un intento de autojustificación. La idea de otorgar calificaciones en materia de democracia nada tiene de científica. De forma totalitaria, se parte del principio que sólo existe una forma de instituciones democráticas. Y, de manera infantil, se establece una disparatada lista de criterios a los que se atribuyen coeficientes imaginarios para convertir la complejidad social en una cifra única. 
    El resultado es que la gran mayoría de esos estudios muestran el fracaso: aunque la cantidad de democracias aumente en el mundo, no parece existir relación alguna entre los progresos o retrocesos democráticos y las sumas que gasta el Consejo de Seguridad Nacional. 
    Esto confirma, por el contrario, que los objetivos reales nada tienen que ver con los objetivos oficialmente anunciados. Los responsables de la USAID citan, sin embargo, un estudio de la universidad Vanderbilt que afirma que sólo las operaciones de la NED cofinanciadas por la USAID han sido eficaces, ya que la USAID tiene una administración rigurosa de su presupuesto. Por supuesto, este singular estudio fue financiado por… la USAID. 
    En todo caso, en 2003, en ocasión de su vigésimo aniversario, la NED hizo un balance político de su acción. Según ese balance, la NED financiaba en aquel momento más de 6000 organizaciones políticas y sociales en todo el mundo, cifra que ido en aumento desde aquel entonces. La NED reconocía entonces haber creado enteramente el sindicato Solidarnorsc en Polonia, la Carta de los 77 en Checoslovaquia y Otpor en Serbia. Se felicitaba por haber creado también enteramente la radio B92 y el cotidiano Oslobodjenje en la antigua Yugoslavia así como gran cantidad de medios de difusión independientes en el Irak «liberado». 
    Cambiar de fachada 
    Luego de haber registrado un éxito mundial, la retórica de la democratización ya no convence a nadie. El presidente George W. Bush la desgastó al abusar de su uso. Nadie puede afirmar seriamente que las subvenciones que distribuye la NED harán desaparecer el terrorismo internacional. Como tampoco es posible afirmar ahora que las tropas estadounidenses derrocaron a Sadam Husein para ofrecer la democracia a los iraquíes. 
    Además, los ciudadanos que en el mundo entero militan a favor de la democracia son ahora más desconfiados. Han entendido que la ayuda que ofrecen la NED y sus sucursales sirve en realidad para manipularlos a ellos y a sus países. Se niegan, por lo tanto, cada vez más a menudo a aceptar las donaciones «desinteresadas» que estas les proponen. Así que los responsables estadounidenses de los diferentes canales de corrupción estudian cómo cambiar nuevamente de fachada. 
    Después de los sucios manejos de la CIA y la transparencia de la NED, apuntan ahora hacia la creación de una nueva estructura que vendría a reemplazar un conjunto ya desacreditado. 
    Esa estructura ya no estaría en manos de los sindicatos, del patronato y de los dos grandes partidos políticos estadounidenses sino de multinacionales concebidas según el modelo de la Asia Foundation. 
    En los años 1980, la prensa reveló que la Asia Foundation era una fachada de la CIA para la lucha contra el comunismo en Asia. Hubo entonces una reforma de la fundación y su administración fue puesta en manos de varias transnacionales (Boeing, Chevron, Coca-Cola, Levis Strauss, etc…). Aquel cambio de apariencia bastó para proporcionar un aspecto no gubernamental y respetable a una estructura que nunca dejó de estar al servicio de la CIA. 
    Después de la disolución de la URSS, se creó también la Eurasia Foundation, cuya misión consistiría en extender la acción secreta a los nuevos Estados asiáticos. 
    Otra discutida cuestión es la de saber si las donaciones para la «promoción de la democracia» deben adoptar únicamente la forma de contratos para la realización de determinados proyectos o la de subvenciones sin obligación de resultados. La primera fórmula ofrece mejor cobertura jurídica, pero la segunda es mucho más eficaz como estrategia de corrupción. 
    Ante tal panorama, la exigencia de Vladimir Putin y de Vladislav Surkov en cuanto a reglamentar el financiamiento de las ONGs que operan en Rusia es enteramente legítima, por muy exagerada y extremadamente meticulosa que sea la burocracia que hayan establecido para ello. 
    El dispositivo de la NED, instaurado bajo la autoridad del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, no sólo está lejos de favorecer los esfuerzos democráticos en el mundo, sino que además los envenena. 
    Thierry Meyssan es analista político francés. Fundador y presidente de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).