lunes, 25 de enero de 2010

OCTUBRE - ROQUE NARVAJA

(del sitio Rebelde)


Compuso un tema para los '60, El extraño de Pelo Largo, en su conjunto La Joven Guardia. El tema se completó luego con La Extraña de las Botas Rosas. Las melodías por sí mismas, sonaban localistas, urbanas, ayudadas por su timbre de voz. Roque Narvaja inició su carrera solista virando hacia una interesante busqueda musical, folklore sudamericano, con mucha riqueza armónica y melódica. letras con verdadera poesía política, Narvaja no caía en la, ingenuidad de denunciar simplemente sino que ofrecía lo que la realidad le hacía sentir. Octubre, mes de cambios: una joya en el género. Las revoluciones. Ernesto Che Guevara. "Que hora tan honesta ya llegó la fiesta, del aburrimiento, y no existe nada que uno pueda hacer, sin molestar, Y es Octubre quien manda en la calle, son los cambios que deben llegar, es América toda una madre, de su vientre saldrá el Salvador, que nos guiará..." tocada con mucha fuerza, cámaras de reverberancia, charangos y quenas. "Traigan vino para tomar, porque el vino nada pide y todo da. Tres guitarras para escuchar, el mensaje de la gente que no está. En la estufa el fuego arde ya, sugiriendo los pasados a borrar, y da gusto ver a mi amigo, con su cara americana de verdad" Unas violas acústicas impresionantes. "Camilo y Ernesto fueron, a recoger zarzamoras sabiendo que ya era tiempo, de una cosecha sin gloria" Una bellisma cancion de amor, pero con toda la banda, De Leche y Miel...."Yo conozco el mensaje de las plantas, y he bebido en la copa del adiós, de las aves que vuelan a tu lado, para verte a escondidas tal cual sos, Si supieras de mis melancolías, melodías sin dueño y sin razón, que se elevan al calor del mediodía, y te buscan como un perro a su patrón". Luego de este disco grabó un solo de guitarra para el disco de Litto Nebbia, Muerte en la Catedral, y otro LP, Chimango. Roque Narvaja: un injusto olvidado que optó por realizar una búsqueda personal, americana y a comprometerse. Viaje o exilio a España. Narvaja en España, optó por cortarse el pelo y dedicarse a las canciones melódicas (Menta y Limón, Yo Quería Ser Mayor, etc.) Cambio incomprensible. Tal vez el exilio forzado (posiblemente violento), los pocos resultados positivos obtenidos con sus elecciones, lo haya decidido declarar por terminada su interesante batalla musical.

OPINIÓN
Roque Narvaja

Luego de separarse de La Joven Guardia, Narvaja edita en 1972: Octubre, mes de cambios, en 1973: Primavera para un valle de lágrimas, en 1974: Chimango, uno de sus mejores discos, muy alabado por la crítica. Luego se va a España y sigue allá con cierto éxito. En 1987 supe de otro trabajo editado aquí por el sello EMI, Nacido en el tercer mundo, disco que poseo y que considero de regular a malo, solo se salvan algunas letras pero ninguna melodía llega ni mínimamente a emocionar. No es mucho cuanto pueda aportarles, pero es algo, en alguna vieja revista hay algún que otro editorial y/o comentario sobre sus discos. Sucede que Roque con la Joven Guardia tocaban una música un tanto comercial y estaba un poco al margen del status quo del rock de esa época, de solista se empezó a parecer a Litto Nebbia y con una temática más folklórica que rockera, pero por lo menos empezó a escribir letras política y socialmente ineteresantes, importantes para cierto silencio o retórica de aquéllos tiempos..., no es mucho lo que les cuento, ojalá les sirva de algo...
Un abrazo chicos
Hugo Taglia 

MÁS ROQUE NARVAJA

Cuando se piensa en él, imaginamos a un tipo de pelo corto, romántico empedernido, que te mira sexy desde la tapa de su CD.
Tal vez te sorprenda saber que este músico, encasillado como "cantautor melódico hispano-argentino" fue pionero en muchas cosas en el Buenos Aires de los 60s y 70s.
Nacido en Córdoba, Argentina, comenzó a cultivar el amor por la tierra en las guitarreadas nocturnas, seguramente frente al paisaje serrano. Pero llegaron los Beatles sacudiéndolo todo y ya instalado en Buenos Aires formó La Joven Guardia, conjunto beat que se destacaba por su ensamble, buenas melodías y por la voz de Roque, expresiva y personal.
Su tema mas exitoso, "El extraño de pelo largo" (1968), es hoy un ícono de aquellos años, y sirvió como título de una película en la cual La Joven Guardia actuaba junto a Litto Nebbia. Ese mismo año, la banda participó en un segundo film: "El profesor hippie" con el mítico actor argentino Luis Sandrini.
La aparente frivolidad de todo esto no lo es tanta, si pensamos que en aquel momento (plena dictadura de Onganía) el tema pelo/juventud/represión estaba en un primer plano. La policía recorría la ciudad capturando jóvenes de larga cabellera para luego convertir la comisaría en una suerte de "coiffure" (escuchar "Yo vivo en una ciudad" de Pedro & Pablo). Poco mas tarde se estrenó la ópera Hair y la revista Pelo.
No es bueno que el hombre esté solo; al "Extraño de pelo largo" le sucedió "La extraña de las botas rosas" con igual éxito. 
Los creativos de una bebida cola, tuvieron la burbujeante idea de utilizar el tema en una publicidad. Tras el impacto, Narvaja obtuvo en 1969 un premio Clio. 
Por aquellos años Almendra tambien cedió su tema "Muchacha" para una publicidad de telas, Arco Iris su tema "Sudamerica", y ya en plenos 70s se venderían jeans con un tema de Nito Mestre y los Desconocidos de Siempre.



Revolución, mi amor



Lo que se viene ahora amerita considerar el momento sociopolítico que vivía Latinoamérica y particularmente la Argentina.

1968

- Año de conmociones ideológicas en todo el mundo: ninguno de los países capitalistas está libre de agitaciones juveniles
- Asesinato del líder negro no-violento, el pastor Martin Luther King.
- Surge el movimiento feminista y las manifestaciones contra la guerra de Vietnam
- "La imaginación al poder": las barricadas estudiantiles en París enfrentándose al orden establecido influyen ideológicamente en todo el mundo, poniéndolo en jaque.
- En Argentina se constituyen diferentes grupos clandestinos (maoísmo, guevarismo, peronismo y cristianos del tercer mundo)

1969

- Agitación Sindical y estudiantil en el territorio argentino
- Levantamiento popular en Córdoba: el "Cordobazo"
- Multitudinario festival de rock en Woodstock

1970

- Secuestro y asesinato del Gral. Aramburu (ex-presidente de facto) por el grupo armado Montoneros
- Crisis interna en el ejército y derrocamiento del Gral. Onganía por sus mismos pares.


- Los partidos políticos organizan alianzas para encontrar una solución.
- El socialista Salvador Allende es elegido presidente de Chile
- La preocupación por la ecología desemboca con la creación del movimiento internacional Greenpeace

1971



- Nueva agitación interna en las fuerzas armadas: asume Lanusse como presidente y anuncia apertura política y elecciones para 1973.

1972



- Febril actividad pre-electoral.
- Se intensifica la actividad guerrillera y la Juventud Peronista se identifica con el grupo armado Montoneros
- En la localidad argentina de Trelew, 16 guerrilleros presos son ejecutados. La explicación fue un "intento de fuga".
- Perón regresa al país tras 17 años de exilio.

"Cuando compuse la ópera de Almendra, la famosa y legendaria ópera inconclusa, había tratado de rescatar un poquito de cada una de las cosas que me maravillaban. Eran seis personajes, cada uno de ellos estaba encamado por mi héroe musical de este país: Javier (Martínez -Manal), Moris, Miguel Abuelo, Roque Narvaja, Litto Nebbia y Tanguito" (Luis Alberto Spinetta)

Litto Nebbia



Litto Nebbia, por su parte lo convoca a Roque Narvaja para tocar el bajo en su banda y tambien para grabar un solo de guitarra en "El revólver un hombre legal" del LP Muerte en la catedral.
Pedro & Pablo lo convocan para tocar en su "hiper hippie" álbum Conesa. Previamente, Narvaja edita su primer álbum solista: el incríble Octubre (mes de cambios). lo convocan para tocar en su "hiper hippie" álbum Conesa. Previamente, Narvaja edita su primer álbum solista: el incríble Octubre (mes de cambios).

Octubre (mes de cambios)

Su carrera viró hacia una interesante búsqueda musical: un estilo sudamericano, con guitarras acústicas, quenas, charangos y sikus; mucha riqueza armónica y melódica; letras de contenido político, pero sin caer en el lugar común de la simple denuncia sino dando pinceladas de una poesía sentida y optimista. En el LP lo acompañaron músicos como Litto Nebbia, Pedro y Pablo (Miguel Cantilo y Jorge Durietz), Domingo Cura, Uña Ramos y Jorge Cumbo entre otros.
Los temas de este LP abordaban revoluciones, utopías, amor, Ernesto Che Guevara y otros caudillos. 

Octubre: "Que hora tan honesta ya llegó la fiesta, del aburrimiento, y no existe nada que uno pueda hacer, sin molestar, Y es Octubre quien manda en la calle, son los cambios que deben llegar, es América toda una madre, de su vientre saldrá el Salvador, que nos guiará..." tocada con mucha fuerza, cámaras de reverberancia, charangos y quenas. 

Traigan vino: "Traigan vino para tomar, porque el vino nada pide y todo da. Tres guitarras para escuchar, el mensaje de la gente que no está. En la estufa el fuego arde ya, sugiriendo los pasados a borrar, y da gusto ver a mi amigo, con su cara americana de verdad" Unas violas acústicas impresionantes. 

Camilo y Ernesto: "Camilo y Ernesto fueron, a recoger zarzamoras sabiendo que ya era tiempo, de una cosecha sin gloria" 


De leche y miel: Una bellisma cancion de amor con toda la banda "Yo conozco el mensaje de las plantas, y he bebido en la copa del adiós, de las aves que vuelan a tu lado, para verte a escondidas tal cual sos, Si supieras de mis melancolías, melodías sin dueño y sin razón, que se elevan al calor del mediodía, y te buscan como un perro a su patrón". 

Revolución mi amor: "Ya llegó tu hora / hombre gris sin rostro / preparate a morir sin sufrir / y a renacer / revolución, mi amor"

Blues del Exodo

En los años siguientes editó dos discos más, acentuando la misma línea: "Primavera para un valle de Lágrimas" y "Chimango".
"Amen" el que sería su cuarto álbum grabado jamás llega a ver la luz porque Roque Narvaja es prohibido y amenazado, abandonando en 1977 su país natal y radicándose en España.
Tras cuatro años de incertidumbre, Miguel Ríos un ícono del rock en la península ibérica, graba a principios de los ´80 el tema de Roque "Santa Lucía" (una historia de amores ciegos). Fue en ese momento que España descubrió a este argentino con mas de una década de trabajo a cuestas.
Esta es la historia no tan conocida de Roque Narvaja, una etapa suya que vale la pena recordar, aunque a veces pareciera que -tal vez por dolorosa- él preferiría olvidar.

Discografía completa

"Octubre, mes de cambios", 1972
"Primavera para un valle de lágrimas", 1973
"Chimango", 1974
"Quien …" 1978
"Acuérdate de vivir, acuérdate de amar", 1982
"Amante de cartón", 1982
"Balance provisional", 1983
"Al día siguiente", 1984
"RN", 1985
"Good Night Madrid" 1991
"Roque Narvaja", 1992
"Esponjas con vinagre", 1999

EVA - María Elena Walsh

Eva

Calle Florida, túnel de flores podridas.
Y el pobrerío se quedó sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.
Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.
Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a París rayos de sol.
La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.

Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".
Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte más muerte.
Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.
Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.
Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.
Lágrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.
Orden de arriba y lágrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada más que un gran castigo.
Se pintó la República de negro
No descanses en paz, alza los brazos,
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.
No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.
Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?
Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.
Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.
Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.
Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.
Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.
Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.
Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada.

DIA DE LA LEALTAD

Día de la Lealtad

1945: El gobierno argentino se ve obligado a declarar la guerra a Alemania y a Japón a fines de marzo, cuando la contienda está terminando. Es un gesto vergonzante pero indispensable para que nuestro país pueda firmar el Acta de Chapultepec e integrarse a las Naciones Unidas, el nuevo organismo internacional que en adelante velará por la paz mundial.

La oposición se torna más agresiva con el gobierno militar y especialmente con Juan Domingo Perón. Las universidades recuperan su autonomía y también se convierten en centros de oposición. A esto se suma la presencia del embajador estadounidense Spruille Braden, que virtualmente encabeza a las fuerzas democráticas a partir del 19de Marzo.

Acosado en todos los frentes, el Presidente de facto, Edelmiro Farrell, levanta el estado de sitio en agosto, lo que permite grandes manifestaciones opositoras. A fines de Septiembre, un movimiento militar contra el gobierno es abortado en Córdoba. Esto le sirve como pretexto al Presidente Farrell para reinstaurar el estado de sitio, ocupar las universidades y practicar numerosas detenciones. A principios de Octubre, la guarnición de Campo de Mayo le exige a Farrell el alejamiento de Perón de todos sus cargos (Vicepresidente, Ministro de Guerra y Secretario de Trabajo). El Presidente acepta y ordena la detención de Perón en la isla Martín García.

Pero un inesperado movimiento popular avanza sobre Buenos Aires el 17 de octubre. La gente ocupa la Plaza de Mayo y exige la liberación de Perón. Una vez en libertad, Perón habla desde la Casa Rosada. Entonces, anuncia su retiro del Ejército y su lanzamiento a la acción política. Semanas más tarde, después de su casamiento con Eva Duarte, se dedica a la creación del Partido Laborista. Esta agrupación y la disidencia radical, llamada UCR junta Reorganizadora, apoyarán su candidatura presidencial.

Fuente: http://www.historiadelpais.com.ar/1945.htm

domingo, 10 de enero de 2010

AVISO DESTACADO

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JESUS Y LA POLÍTICA DE SU TIEMPO


por el Reverendo Padre Carlos Mugica

La relación entre fe cristiana y compromiso político es el tema número uno de la reflexión teológica contemporánea. Por eso no resulta demasiado sorprendente que Oscar Cullmann, uno de los más importantes teólogos del protestantismo actual, considerado por los católicos, protestantes y judíos sin distinción como el mejor exegeta tal vez, que hay hoy del Nuevo Testamento, se ocupe de la relación que existió entre el Jesús histórico y los revolucionarios de su tiempo.

Nadie ignora que a partir del Concilio Vaticano II, que con su histórica Constitución Pastoral Gaudium et Spes (La Iglesia en el Mundo Contemporáneo, 1964) y, sobre todo, con la Encíclica Populorum Progressio (1966) de Pablo VI, el tema de la relación entre la fe y el compromiso político es el que ha absorbido la atención de los teólogos y pensadores cristianos. Y el proceso se ha ido acentuando cada vez más. Basta hojear la revista Concilium, que reúne a los más importante teólogos renovadores europeos y comienza a darle amplia cabida al tema en sus páginas.

Es cierto que en los países llamados desarrollados, que con más precisión desde el Tercer Mundo son señalados como subdesarrollantes, la problemática teológica es mucho más conflictiva ya que se cuestiona la esencia misma del mensaje revelado. Como decía un gran teólogo, “allí la mordedura llegó hasta el hueso”. Se cuestiona no sólo la legítima pretensión de la Iglesia de ser la sucesora de los apóstoles, sino la misma divinidad de Cristo, a quien se pretende presentar como el prototipo del hombre para los demás, pero no necesariamente como el Hijo de Dios. Al reducir a Cristo a una dimensión meramente humana, presentándolo como el hombre que llegó al fondo en la capacidad de amar, en la entrega a los hombres a través de su máxima manifestación, dando la vida por ellos, se dinamita el dogma básico de la fe cristiana: la Resurrección.

San Pablo enseña: “Si Cristo no resucitó, los cristianos somos los hombres más estúpidos de la tierra”. Y tiene razón. Si Cristo no resucitó, no hay salida para los ciegos, paralíticos y esquizofrénicos de este mundo, por más revoluciones sociales que se propugnen. El marxismo, pienso yo, encuentra su límite más terrible en el pasado. No hay salida trascendente para los que ya murieron. Para el cristianismo no hay más que una sola vida, pero que tiene tres instancias: la histórica, que podemos llamar vida uterina, luego viene el parto que es la muerte, para acceder finalmente a la vida plenamente creadora: la vida eterna, que supone entrar a compartir la existencia tremendamente fecunda y gozosa de Dios. Es entrar, por decir así, a crear desde Dios, nuevos mundos. Y precisamente, por ser totalmente creadora, la existencia se vuelve totalmente dichosa.

No obstante esta preocupación constante por salvar el basamento mismo de la fe cristiana los teólogos europeos comienzan a reflexionar sobre el tema de la religión y la política porque muchos jóvenes, hoy, en Europa, entran en crisis de la fe al sentir que el modo de presentación del mensaje cristiano y el rol que desempeña la Iglesia aparecen como sustentadores de una sociedad que agoniza, del orden establecido, al que Hélder Câmara llama el “desorden establecido”.

Sin duda a nivel cristiano fue decisiva en este punto la toma de posición del Magisterio de la Iglesia y, sobre todo, de Pablo VI. En la Constitución Pastoral La Iglesia en el Mundo Contemporáneo, el Concilio exhorta a los cristianos a comprometerse en la creación de una sociedad nueva y a ampliar el campo del compromiso solidario al mundo entero. La encíclica Populorum Progressio precisa más el campo de atención y de acción. Es la Carta fundamental del Tercer Mundo desde la perspectiva católica. No basta ya luchar para que desaparezcan los individuos ricos y pobres, sino que se trata de acabar con los países ricos y los países pobres. No se trata de que los pueblos ricos ayuden a los pueblos pobres sino de que los pobres dejen de ser pobres. Realizar una acción que signifique a nivel de pueblos lo que Hélder Câmara quiere para el campesino miserable del Nordeste brasileño: “ayudar al hombre a ponerse de pie”. No se trata de “pararlo” paternalísticamente sino de ayudarlo a ayudarse. Aceptar el surgimiento original e inédito de los pueblos del Tercer Mundo. Claro que este planteo de Pablo VI parece ingenuo. Porque para que surjan pueblos nuevos los países dominantes deben renunciar a sus apetitos imperiales.

Esta necesidad de atender a las crisis internas de las iglesias que corrían el riesgo de desaparecer con el cambio generacional es la que en última instancia ha obligado a los teólogos europeos a mirar más allá de sus narices y advertir que existe un Tercer Mundo. No hay duda de que Pablo VI, con su ejemplo, ha contribuido a empujarlos.
Por eso no sorprende demasiado hoy que Cullmann, el gran exegeta protestante contemporáneo, amigo personal de Pablo VI y observador en el Concilio Vaticano II, se ocupe de la relación entre fe y militancia política. Es la primera vez que lo hace, ya que hasta ahora sólo le preocupó la relación entre fe e historia desde una perspectiva más distante. Pero es indudable que él mismo ha contribuido a este “aterrizaje” de la teología católica y protestante actual. Con su Cristo y el tiempo, Cullmann fue uno de los pioneros de este siglo en señalar el sentido evolutivo de la formación de la fe y la relación entre revelación e historia humana, mostrando que Dios no sólo se revela a través del mensaje bíblico sino también a través de la historia humana, a través de lo que Juan XXIII llamará después “los signos de los tiempos”. Por eso es que hoy son muchos los teólogos que afirman que Dios se revela ante todo y principalmente a través de la Biblia pero que también lo hace, a otro nivel ciertamente, a través del Corán, Marx, Freud o Einstein. El Cardenal Bea, hablando a cristianos, protestantes y musulmanes, les decía: “Tenemos que compartir la porción de verdad que hay en cada una de nuestras religiones para acercarnos más al Dios que todos amamos”. Y Pablo VI, en su discurso a los observadores del Concilio (Cullmann, entre ellos), dirá: “Ustedes (protestantes, ortodoxos) y nosotros (católicos) estamos en un mismo camino, y vamos hacia una novedad que debe ser engendrada”.

Esto no significa que la Iglesia Católica renuncie a nada de lo que construye su esencia, sino al contrario, que explicite todas las virtualidades que contiene en su seno.

El acto académico de la inauguración de los cursos de 1969 de la Facultad libre de Teología protestante de París fue la ocasión para que Cullmann, a través de su trabajo Jesús y los revolucionarios de su tiempo incursionara por primera vez en el campo de la teología política. Es una obra breve, concisa, de 87 páginas, en la que Cullmann nos propone desde el Evangelio, y con el rigor histórico que el tema exige, las bases para reflexionar sobre la relación entre la fe y el compromiso político. Lo que le preocupa a Cullmann en primero lugar es cuál fue la actitud concreta de Jesús, qué fue lo que Él hizo y dijo en relación al poder de su tiempo, cómo se situó el Jesús histórico frente a los factores de poder que hoy tiene que encarar un cristiano. Ciertamente que, en el mundo en que se movía Jesús -la sociedad teocrática de Israel, donde lo religioso y lo político aparecían íntimamente fusionados- el problema era más grave y difícil.

Cullmann demuestra que Jesús de Nazareth no puede ser encuadrado en ninguno de los principales movimientos de su tiempo. Su obediencia radical a la voluntad divina, que se asienta en su íntima comunión con Dios y en la espera de su Reino y su justicia, no se acomoda ni a la perspectiva de los grupos que defendían el orden establecido en Palestina, ni a la de los que combatían por la violencia. Al analizar el comportamiento histórico de Jesús, Cullmann no niega la necesidad que hoy experimenta un cristiano acerca de cómo situarse frente a las distintas manifestaciones del poder; crear en el cristiano la base que le permita plantear correctamente el problema, eludiendo simplificaciones reducidoras, fruto de posiciones ideológicas dogmáticas que conducen a un Cristo pacifista a outrance, o a un Cristo guerrillero.
Es importante señalar que, para un cristiano, el Jesús histórico es un punto de referencia fundamental para reflexionar sobre la validez de su compromiso, pero sin olvidar nunca que Cristo sigue hoy vivo y actuante a través de la historia, a través de su Espíritu, que se expresa particularmente -para los católicos- por el Magisterio de la Iglesia.

Planteo del problema

Ubicando a Jesús en su tiempo, lo encontramos enfrentado a un movimiento de resistencia religiosa y política: el movimiento zelota. Los zelotes luchan por medio de la violencia contra la autoridad establecida, en la que ven la expresión del paganismo e imperialismo romanos, opuestos a su religión monoteísta y a su libertad como pueblo. Cuando Jesús entra en la vida pública, el problema número uno de Palestina es la resistencia al invasor romano, problema religioso y político a la vez.

Hoy en día, en que tanto se habla de teología de la revolución, se corre el riesgo de hacer de Jesús pura y simplemente un rebelde zelota. Cullman afirma que esto se explica, dado que la condenación jurídica de Jesús no es decretada por los judíos sino por los romanos, que sólo se preocupaban de la actitud política de la gente. Esto es demostrado por Cullmann de manera indudable, sobre todo cuando señala que Jesús fue ejecutado al modo romano, es decir, mediante la crucifixión, y no con la pena de muerte judía, que era la lapidación.

Además, la inscripción sobre la cruz, “Jesús rey de los judíos”, aludía claramente a la razón política de la ejecución: éste pretende ser Rey, por lo tanto sustituir al César.

Para poder ubicar bien a Jesús en su contexto histórico y percibir la originalidad de su vida y su mensaje, es indispensable advertir -como lo muestra Cullmann- que en los evangelios hay dos categorías de textos, que aluden a palabras y gestos de Jesús: 1) por un lado, los que aproximan a Jesús al zelotismo: a) los que se refieren a la aproximación creciente de Jesús a las masas, b) sus crueles ironías hacia los gobernantes, c) el tener entre sus discípulos a tres antiguos zelotas: Simón el Zelota, Simón Pedro, y Judas Iscariote; d) su condenación por los romanos que lo creían agitador zelota, etcétera. 2) Por otro lado, están los textos en que Jesús aparece como adversario de toda violencia y de toda resistencia política a) las parábolas de la no-violencia, b) el amor a los enemigos, c) orden de no usar la espalda para defenderlo, d) rechazo enérgico de todo elemento político en su misión divina, etc. En esta línea se puede afirmar que la gran tentación que Jesús rechazó como satánica fue la de erigirse en líder político, en jefe revolucionario.

La raíz común de las dos series de textos contrapuestos está en la esperanza central de Jesús: la espera del Reino que va a venir. Para Jesús, el Reino que va a venir, viene por obra de Dios antes que por obra del hombre. Por eso, todos los fenómenos de este mundo deben ser relativizados, lo que no quiere decir minimizados, sino orientados al Reino definitivo. Así, Jesús, al sacramentalizar el amor humano, lo relativiza, es decir, muestra que tiene relación a una instancia más profunda en que realiza el amor pleno y total. Esa instancia es el amor en Dios.

El temor a la afirmación de Marx, “la religión es el opio del pueblo” -que históricamente ha tenido validez en muchos casos- no debe impedir el percibir originalidad del mensaje de Cristo, que es evidentemente escatológico (es decir, que mira el fin de los tiempos). Hélder Câmara, Luther King, y Camilo Torres, que son su solo testimonio invalidan la objeción de Marx, si se le quiere dar un alcance universal, nunca perdieron de vista que la revolución no significa la instalación del Reino de Dios en la tierra, y que debe ser permanentemente revolucionada y criticada desde la fe, hasta que el Señor vuelva. Ciertamente, esa crítica sólo se podrá ejercer honestamente, a los ojos de los hombres de nuestro tiempo, desde adentro del proceso, participando de la acción revolucionaria, aunque se la relativice en el sentido antes expuesto.

Por eso Cullmann señala que la esperanza del Reino futuro (que no es de este mundo), que totaliza la perspectiva de Jesús, no lo aleja a Él de la acción en este mundo que pasa, y para este mundo que pasa.
Jesús y el culto

Es evidente que Jesús se sitúa en una actitud crítica frente a todas las instituciones existentes en su tiempo. Forman parte del mundo pervertido que pasará y no tienen, por lo tanto, ningún valor eterno. Jesús es el revolucionario más ambicioso de todos los tiempos, ya que no pretende acabar la explotación del hombre por el hombre, no apunta a una sociedad nueva sin injusticias, sino que pretende crear una nueva vida, un nuevo modo de existir absolutamente impensable para el hombre, e imposible de alcanzar con sus solas fuerzas: la vida divida.


Es cierto que comenzar a vivir esta nueva vida traerá, como consecuencia, cambios profundos en las relaciones humanas y posibilitará la creación de una nueva sociedad. Pero Jesús no pierde el tiempo participando en una acción que encare la destrucción de las estructuras corruptoras mediante la violencia. Él no quiere desviar los corazones de su predicación, que es el Reino de Dios, que no es de este mundo. Se trata de un nuevo modo de existir, insospechable para el hombre. Fue necesaria la Encarnación del Hijo de Dios para que el hombre pudiera aceptarla. Así como el mono jamás soñó en convertirse en hombre, la vida divina que Cristo trae al hombre resulta tan desproporcionada a sus apetencias terrenas, que Theilhard llama el salto mortal en la línea de la evolución: el paso del hombre a la vida transhumana, a la vida cristificada.


Jesús cambia en el culto todo lo que se opone a su radicalismo escatológico, todo lo que atenta ya, entonces, contra la nueva vida que anuncia, vida que supone el sano desarrollo en libertad de la interioridad del hombre. Cristo acaba con el culto alienante y exige un culto a Dios que se traduzca en la liberación real del hombre. Por eso Pablo VI dice en su discurso de clausura del Concilio del 7-12-71: “Nosotros, los cristianos, más que nadie, tenemos el culto del hombre”. Y dice verdad. Porque en la enseñanza de Cristo, el modo no ilusorio, no tramposo de glorificar a Dios, es el amor real y comprometido al hombre: “Ustedes son mis discípulos, si se aman unos a otros”.

Jesús no reniega de la tradición. Elimina de ella los elementos que impiden captar con pureza la radicalidad de su mensaje. Hoy sucede algo parecido con las corrientes renovadoras de la Iglesia, que postulan la socialización de los medios de producción y el advenimiento del socialismo. Buscan su apoyo en la auténtica tradición de la Iglesia, desvirtuada en los últimos siglos por el individualismo capitalista. Y esta auténtica tradición se refleja ante todo en el Nuevo Testamento, que asienta por escrito las vivencias de las primeras comunidades cristianas. Y allí se ve, desde el vamos, los primeros cristianos vivieron en comunidad de bienes. Mientras resonaban con fuerza en sus oídos las enseñanzas del Maestro, prescindieron de la propiedad privada individualista. A medida que se fueron alejando de su origen, este rigor hacia la propiedad individual fue desapareciendo, aunque siempre en la historia de la Iglesia existieron comunidades de hombres que mantuvieron una distancia radical frente a la posesión de los bienes. Basta recordar a San Francisco de Asís.

La actitud profundamente trascendente de Jesús lo lleva a descartar todo lo que se oponga al mundo directo de su mensaje escatológico, y lo llevó a enfrentarse con los defensores de la letra de la ley y con los zelotes nacionalistas sectarios. Porque Jesús viene a anunciar el plan divino no sólo a Israel. Aunque reconoce su peculiar ubicación en la redención, si no a todos. De ahí que su fraternal apertura hacia los paganos y samaritanos escandaliza a los judíos, y en particular a los zelotas, cuyo odio al extranjero era ilimitado.

Cuando los hombres de hoy luchan por extirpar las clases que dividen a los hombres en explotadores y explotados, y se oponen al neocolonialismo y al imperialismo, están reconociendo en la práctica, tal vez sin advertirlo, la fuerza del mensaje que Cristo trajo hace dos mil años.

Jesús y la cuestión social

Los Evangelios muestran con meridiana claridad que Jesús estigmatiza sin piedad a los ricos y predica con inusitada violencia contra la injusticia social. Jesús anuncia por un lado, que a la luz del Reino que vendrá, la diferencia entre ricos y pobres es contraria a la voluntad divina. Este juicio sobre el orden social de su tiempo, es como tal, un juicio revolucionario. Pero Jesús como ya dijimos, no apunta a voltear el orden social directamente. Él exige otra cosa de sus discípulos: cada uno debe aplicar individualmente desde ahora las normas del Reino futuro. Cada hombre, como individuo, debe ser cambiado por la ley del amor. Jesús se preocupa por hacer desaparecer en el individuo el egoísmo, el odio, la injusticia, la falsedad.

Esta enseñanza de Jesús sigue siendo hoy indispensable. Si todos los que hoy en la Argentina nos decimos cristianos, realizáramos a fondo nuestra revolución interior, pasáramos de la injusticia al amor, ciertamente que la configuración de nuestra sociedad seria otra. Y no se daría, por ejemplo, el hecho escandaloso de que solamente en Buenos Aires haya 120.000 departamentos vacíos y más de 2.000.000 de personas viviendo en villas miseria y conventillos. Sin hablar de “cristianos” con dos o tres casas, que viven lo más “panchos”, ignorando la situación de miseria de sus hermanos en la fe. Es cierto, como ya antes quedo señalado, que el Magisterio de la Iglesia enseña que la conversión del corazón, para no ser ilusoria, supone hoy una acción política eficaz que busque eliminar las injusticias estructurales. Y que sea natural que una profunda conversación del corazón lleve al compromiso revolucionario, que busque acabar con la explotación del hombre por el hombre como lógica consecuencia.


Ortega decía: “El hombre es él y su circunstancia”. Después de Marx, esto no puede ser ignorado por los cristianos. Y toda la enseñanza actual de la Iglesia exige atender ciertamente a la conversión personal, pero simultáneamente a “la circunstancia”, que en ciertas situaciones puede ser determinante de las actitudes interiores.


Pablo VI señala en su Carta al Cardenal Roy, refiriéndose a la insensibilidad social de los grandes empresarios, fruto de su tren de vida: “Muchos involucrados en las estructuras y condicionamientos modernos están determinados por sus hábitos de pensamiento, sus funciones, cuando no lo están, también, por la salvaguarda de sus intereses materiales”.


Es cierto, sin duda que la cuestión se resolvería por sí misma si cada individuo se convirtiera tan radicalmente como Jesús lo exige. Pero también es cierto que el condicionamiento estructural puede penetrar hasta la interioridad de la persona e imposibilitarla para el cambio profundo. De ahí que hoy resulta inseparable en el cristiano la conversión del corazón y la acción política que busca la conversión de la sociedad.


Los primeros cristianos se tomaron en serio las enseñanzas de Jesús. Por eso vivían en comunidad de bienes (Actos de Apóstoles, 4,36 / 5,4). Y su testimonio hizo explotar la institución madre de la opresión romana: la esclavitud.

Jesús y la cuestión política

Jesús fue condenado a muerte por Pilatos como rebelde político, como zelota. Su mensaje trascendente resultó incomprensible, tanto para la mentalidad teocrática y sectaria de los zelotas como para la mentalidad pagana de los romanos, que se engañaron acerca de las verdaderas intenciones de Jesús. Su esperanza escatológica, es decir, de la realización plena del Reino fuera del tiempo, llevó a Jesús a una actitud agudamente crítica frente al poder romano que lo hizo aparecer como zelota. Y los movimientos populares que suscitó su acción, indudablemente aparecían, ante los ojos de los romanos, como levantamientos contra el orden establecido.

El Sanhedrín, como lo muestra el evangelista Juan (Juan 11-48), al advertir que el movimiento popular a favor de Jesús se agranda día a día, toma la decisión de denunciarlo como rebelde político a los romanos, para que la acusación no recayera sobre él .

Cullmann demostró en su momento, en Dios y el César, que Pilatos no se limita a ratificar una pena aplicada por los judíos, sino que es el que eficazmente juzga a Jesús. En Getsemaní es la cohorte romana -y no los judíos- la que apresa a Jesús. Es cierto que la responsabilidad moral le cabe al Sumo Sacerdote y al partido del Sanhedrín (y no al conjunto del pueblo judío), pero la responsabilidad jurídica corresponde exclusivamente a los romanos.

Es cierto que Jesús es condenado por zelota, por revolucionario, pero esta acusación de ninguna manera significa que Cristo fuera realmente zelota, sino que su actitud trascendente, profundamente religiosa, escapaba a toda posibilidad de comprensión por parte de los paganos.

En los Evangelios se ve con claridad que Jesús elude los movimientos populares que suscita con su acción, sobre todo cuando el pueblo trata de hacerlo rey (Juan 6-15) y los zelotas perciben que no quiere adherirse a su partido ni hacer causa común con ellos. Jesús se atribuye a sí mismo la profecía de Isaías, que presenta al Mesías como al siervo de Jahvé, como un varón de dolores, y considera como la tentación capital de su vida la de erigirse como líder político. Esto queda sugerido en el episodio misterioso de las tentaciones en el desierto. A la proposición del demonio de constituirlo en rey y señor del mundo, Jesús contesta: “Apártate, Satán” (Mateo 4,10). Y se resiste a ser llamado Mesías. Prefiere designarse a si mismo como Hijo del Hombre. Es realmente significativo que prefiera este titulo aun al de Hijo de Dios. Para los cristianos que miran a Jesús con los ojos de la fe, éste es un índice más de compromiso definitivo del Dios Hombre con los hombres. Cuando se pretende usar la violencia para impedir su detención, se opone enérgicamente. Y coherente con la afirmación de su mensaje trascendente, responde a la pregunta de Pilatos: “Mi reino no es de este mundo”.

Un elemento original de su mensaje, tal vez el más profundo, coloca a Jesús por encima de los antagonismos de su tiempo. El amor a los enemigos. Es cierto que, de suyo, el amor al enemigo no excluye necesariamente el enfrentamiento, incluso violento, con éste, en situaciones extremas como se ha dado tantas veces en la historia, pero Jesús traza las líneas ideales de conducta, validas para todos los tiempos y que suponen para el cristiano en situación de lucha o aun de guerra una permanente tensión de reconciliación.

Cuando Él dice que no vino a traer la paz sino la espalda, de ningún modo esta recomendando la guerra santa: constata que la decisión que su mensaje exige de los hombres provoca disensiones entre ellos y puede suscitar la persecución en sus discípulos. La historia reciente y actual muestra como las palabras de cristo tienen plena vigencia. Luther King, el apóstol de la no-violencia, es eliminado violentamente. Es que el mundo no puede soportar el mensaje cristiano cuando se expresa con su fuerza original. Las palabras de Jesús: “si a mi me persiguieron, los perseguirán a ustedes”, son para siempre. Pueden dar buena fe de ellas los laicos, obispos y sacerdotes de América Latina, que por su fidelidad al Evangelio sufren hoy las consecuencias de la violencia institucionalizada.


Conclusión

La actitud de Jesús en el Evangelio es de una profunda unidad. Él quiere afirmar a fondo la trascendencia de su mensaje, su originalidad en un mundo cerrado en la inmanencia. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta, como lo señala Cullmann, que su actitud no puede ser transpuesta sin más a nuestros días. Son muchos los teólogos que afirman hoy, Cullmann entre ellos, que en la perspectiva de Jesús el fin del mundo era inminente y, por lo tanto, poco importaba cambiar las estructuras de la sociedad. Es importante entonces, como lo dijimos antes, no absolutizar al Jesús histórico cuando lo buscamos como norma para orientar nuestra actitud frente al compromiso político y la revolución. Para los cristianos, Jesús es el cristo resucitado que, vivo y lleno de fuerza, sigue conduciendo a su pueblo a través de la Iglesia, de su Magisterio y de la Historia. El cristiano de hoy, convencido de que estructuras injustas dificultan la conversión del corazón, no debe olvidar jamás la necesidad de la revolución interior. En la Unión Soviética se ha realizado una revolución social y económica, que duda cabe. Pero la burocracia parasitaria que impide al pueblo una real participación en el poder político es una realidad indudable. Por más revolución social que se propugne, y hoy es absolutamente indispensable encararla en los pueblos del Tercer Mundo, será necesario realizar el proceso interior de la conversión continua del odio al amor para buscar el poder no para dominar sino para servir. Un no cristiano genial de nuestro tiempo parece haberlo comprendido. Cuando Mao realiza la revolución cultural y habla de la necesidad permanente de revolucionar la revolución esta postulando precisamente un cambio hondo del corazón, como también lo exige Jesús.
Este trabajo de Cullmann es un aporte importante para la reflexión de los cristianos, que hoy, tal vez con más seriedad que nunca, asumen el compromiso político y la lucha revolucionaria porque comprende que el Reino de Dios comienza ya en este mundo. Para no falsear su testimonio será importante “no tener vergüenza del Evangelio” (Epístola a los romanos 1,16) que siempre, en alguna de sus dimensiones, será considerado “locura” por el mundo. Se trata de usar de las cosas de este mundo, buscando su transfiguración, pero como “si no se las usara”. Esta tensión entre estar en el mundo luchando por la liberación del hombre en todos los frentes, sin ser del mundo, sin hacer de esta instancia terrena el destino definitivo, es lo que Cristo exige hoy al cristiano, y éste es el desafió que debe asumir sin claudicaciones para ser la sal de la tierra, mas allá de su fragilidad e impotencia.

R. P. Carlos Mugica

Publicado en La Opinión Cultural del domingo 12 de marzo de 1972, págs. 4 y 5.
Texto gentileza de www.elhistoriador.com.ar

miércoles, 23 de diciembre de 2009

PRIMO LEVI: SI ESTO ES UN HOMBRE (1947)

los que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Los que os encontráis, al volver por la tarde,
La comida caliente y los rostros amigos:
Considerad si es un hombre
Quien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecillo
Quien muere por un sí o por un no.
Considerad si es una mujer
Quien no tiene cabellos ni nombre
Ni fuerzas para recordarlo
Vacía la mirada y frío el regazo
Como una rana invernal.
Pensad que esto ha sucedido:
Os encomiendo estas palabras.
Grabadlas en vuestros corazones
Al estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.
O que vuestra casa se derrumbe,
La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.

RECUERDOS DE INFANCIA: MIS PRIMERAS LECTURAS

Como cualquier hijo de vecino, quien se dedica a escribir tiene recuerdos, sólo que una intensa nostalgia y cierta habilidad para la redacción, lo que le da un toque especial a su producto.

Ni es un privilegiado, ni posee un don especial. No hay misterio. El misterio está en la vida misma. O en el aire, en ciertas noches de primavera, cuando olés en San Telmo o Villa Devoto, el aroma del jazmín.

Comencé a leer literatura tempranamente, creo que porque sí y gracias a mi padre me compraba libros siendo muy chico -tendría 6 o 7 años-, y a un vecino del departamento en el primer piso de la calle Navaro 3309, don Enrique Diéguez, vendedor de El Ateneo, quien de tanto en tanto, nos obsequiaba a mi hermano y a mí alguna publicación de literatura, historia o arte. 

Una de mis primeras lecturas fue El Corsario Negro, del eterno Emilio Salgari -libro que no conservo- que alguien (familiar, vecino, amigo) me regaló para la primera comunión (1963). Con los años le regalé a Mariana, la segunda, en orden cronológico, de mis hijas ese título, de la misma colección (Robin Hood), pero de edición aggiornada.

También recuerdo, entre esos primigenios textos, otro libro, ya no de literatura, sino de viajes y descubrimientos, tapas azules, gran formato, perdido para siempre en alguna mudanza.

Unos años después, cerca del décimo de la existencia, la emprendí con un libro de papá, La Iíada, que sí atesoro en mi biblioteca y que no volví a leer hasta el presente.
De tapa en tela color naranja, con letras doradas con fondo negro en la mitad superior del lomo, está manchado, presumo, por un agente químico o por bacterias u hongos que ha degradado el fondo, dándole un color amarillo en algunos sectores. Fue editado en diciembre de 1962 por la “Editorial de Ediciones Selectas”, ubicada en Perú 1186, Buenos Aires.

De esas lecturas infantiles, no puedo dejar de olvidar las realizadas con gusto a través de los espacios de literatura consagrada en los libros de lectura obligatoria: los poemas de Bécquer, el Martín Fierro, versos de Fernández Moreno, párrafos de Platero y yo, capítulos de libros de Juana de Ibarbourou.

De don Enrique conservo una deliciosa compilación de Germán Berdiales: Nuevo ritmo de la poesía infantil, la que cuido como oro en polvo. Del fondo de la memoria llegan Anaconda y otros cuentos, de Horacio Quiroga, una edición de cubierta verde oscura o marrón, tamaño 20 x 10 cm, esfumada en la niebla de alguna mudanza y otro librito, cuyo titulo no recuerdo, sobre costumbres españolas, aquelarres, ilustrado con pinturas de Goya.

Estoy casi seguro que ése fue mi primer contacto con el misterio, luego de un libro de letras azules que utilizaba para el catecismo y cuyas ilustraciones con demonios, ángeles y cruentas escenas de la Pasión, fueron fuentes de mis primeros terrores infantiles.

jueves, 17 de diciembre de 2009

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS - BLACKWATER EN COLOMBIA

Los asesinos al lado

Blackwater en Colombia
Eva Golinger - Rebelión

No es sorpresa la revelación en Ecuador sobre el papel de Washington en la invasión ilegal del territorio ecuatoriano el primero de marzo de 2008. Se sospechaba desde el primer momento de la participación de los militares y agentes de la inteligencia estadounidense, entonces ubicados en la base militar de Manta, en la operación que acabó con un campamento de las FARC. Ahora un informe oficial de Ecuador confirma este hecho. Reafirma, además, que donde se encuentran bases militares utilizadas por Estados Unidos, habrá acción militar ejecutada por Washington – sin importar las reglas, leyes y normas del país anfitrión.
El polémico acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos, firmado el pasado 30 de octubre, significa la expansión militarista más grande de Washington en América Latina en toda la historia. El acuerdo permite la presencia de contratistas privados al servicio de las necesidades de las agencias de Washington en territorio colombiano, con las mismas imunidades otorgadas a los funcionarios y militares estadounidenses. Esto no es nuevo. Dentro del acuerdo del Plan Colombia, desde hace 10 años Washington utiliza más de 30 empresas contratistas para ejecutar obras militares y de inteligencia y espionaje en Colombia. Algunas son las empresas más poderosas del complejo militar industrial, como DynCorp, Bechtel, Lockheed Martin, Grupo Rendon, y Raytheon entre otras.
Dentro del nuevo acuerdo militar, la cantidad de contratistas –o mercenarios de la guerra– aumentarán. La privatización de la guerra y el uso de empresas privadas para ejecutar acciones de seguridad, defensa e inteligencia, es hoy el modus operandi de Washington. La empresa más controvetida es sin duda Blackwater, ahora conocida como Xe Services. Durante los últimos ocho años, Blackwater ha ganado por encima de 1.400 millones de dólares en contratos del Departamento de Estado y el Pentágono. Desde el 2005, Blackwater también ha firmado contratos semi-secretos con el Departamento de Seguridad Interior (Homeland Security) en EEUU para realizar operaciones de seguridad y defensa dentro del país, los cuales se perciben como el inicio de la creación de un Estado policial privatizado para reprimir y controlar una población que cada día se encuentra en una situación económica más desesperante.
A principios de 2008, el Comando de Misiles y Defensa Espacial del Ejército de EEUU otorgó contratos por 15.000 millones de dólares a un grupo de contratistas privados, incluido Blackwater. El contrato, que incluye operaciones de inteligencia, espionaje y reconocimiento, entre otras tareas, está orientado hacia dos países en América Latina, México y Colombia. El contrato específicamente detalla la “provisión de entrenamiento aéreo” a las fuerzas armadas colombianas y “apoyo estratégico de relaciones públicas” al gobierno colombiano (léase: operaciones psicológicas). En el caso de México, Blackwater está encargado de apoyar las misiones contra el narcotráfico.
Hace días, se reveló que Blackwater fue contratado por la CIA para asesinar supuestos insurgentes en Iraq y Afganistán. Mercenarios de Blackwater participaron en algunas de las actividades más sensibles y clandestinos de la CIA, incluido el transporte de los detenidos a las cárceles secretas de la CIA. Ex mercenarios de Blackwater han indicado que su papel en esas operaciones clandestinas fue tan rutinario que la división entre la CIA, el Pentágono y Blackwater ya no existía.
Ahora, esta empresa fachada de la CIA y el Pentágono, opera con libertad en Colombia. En EEUU, existen docenas de demandas y casos legales contra Blackwater por violaciones de leyes, asesinato arbitrario y violaciones de derechos humanos. Sin embargo, el gobierno de Álvaro Uribe ha abierto la puerta a la presencia de esta peligrosa empresa en Suramérica, lo que significa una gran amenaza contra la paz y la seguridad regional.
Los países del ALBA y miembros de la UNASUR deberían prohibir colectivamente la presencia de contratistas –mercenarios– de la guerra en América Latina. Si no, más muerte, conflictos, violaciones de soberanía, y guerra nos esperarán.

Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa de la autora, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 14 de diciembre de 2009

VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS - Cesare Pavese

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, amada esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo.

POEMAS DE PACO URONDO

ARGENTINA

es este un país en el cual se fornica a toda hora
en la hora de la serenidad y en la del peligro
se fornica con esposas propias y ajenas
con parientes
en grupos de toda edad
hombres entre sí mujeres entre ellas
fornican como pueden en este país
en este país se fornica sin alegría
no se ama como uno quisiera
en este país estamos muy tristes
nos ha ocurrido una desgracia
y ahora no hay sosiego en el corazón desorientado
y se tiene miedo
y todos quisieran abandonarse
y claman por una tregua
y no pueden amar como soñaron
ni reconocer que otros vendrán
sin nuestro señorío sin nuestra incapacidad


Amarla es difícil

Es buena, cuando duerme;
el calor de su cuerpo es un puñal de vidrio
que remonta los sueños.

Cuando calla, es buena
y su voz una premonición olvidada y peligrosa
que arruina el silencio.

Cuando grita o llora
o se lamenta o se divierte o se cansa,
nada puede contener
este dolor alegre que envenena
mis sueños y mi soledad.
Por eso es difícil pensar
en ella, en su cara bondadosa;
abandonarse; por eso
es una cobardía retenerla
y dejarla ir, una pavorosa crueldad.
A veces, cuando lo pienso,
no sé qué hacer con ella,
con este destino luminoso.

Nota en la sección carta de lectores de la revista Punto Final, Chile, Nº 184, del 22 de mayo de 1973



Dos líneas de fiebre, mareas y pronósticos

Oigo tu paso que se acerca o se
despide; revolcar la sangre, el odio; conocer,
reconocernos. Saber para qué sirven
los fracasos, las victorias del amor. Dejar
que a tu rincón se siente quien no debe sentarse.

Sin poder iluminarte; embarazada, sepultada,
mejor que valga la pena, que todo salga bien. Perdón
y desconfianza: tu pesado calor
es una muela de reproches
y agradecimientos y ternuras y miedos.

Rastro luminoso y cálido, perdido
para encontrarme. Rastro de la verdad que alcanzo
a tocar, rescatado por mi flagrancia vacilante, hirviendo
de terror. Rostro que levantamos para destrozar.

De una punta a la otra de la verdad,
voy a levantar tu nombre, como si fuera mi brazo derecho.


Del otro lado

Cuando estuvimos desesperados, alguien
contó la historia.

No se la puede escuchar serenamente, tiemblan
las manos, el corazón se encoge de dolor;
da un poco de miedo mirar a la gente, detenerse.

Ocurre lo de siempre.

Estábamos perdidos y la historia era confusa. Nada
tenía que ver con la certeza, ni
con el muslo de la bataclana. No
intervinieron traiciones; no es
una vulgar historia de fervores o de mantenidas.

Tu mano es necesaria para sobrellevarla. También
aquella vez (siempre aquella vez) apagaron
las luces y fue necesaria la presencia de tu mano.

Nos apretamos las manos en la sala impenetrable, temblamos
ante la cólera que aún no se había manifestado, que nunca
llegaría a marcarnos como sospechábamos, sino
de otra manera. Nuestras manos
procuraban ordenar el temblor, dominar el doloroso pánico;
y todo porque Humphrey Bogart había resucitado.

Estábamos perdidos en aquel
cine y él no era como el redentor; su cruz
no era un mandato, era
la inteligencia del hombre, era la resurrección
de la ciencia y de nuestros queridos finados.

Hace mucho que nos pasó esto; la mano
fría del cadáver impenitente
rozaba los sueños,
acariciaba nuestros tiernos rostros despavoridos.

Desde aquella vez no sabemos qué hacer con las historias,
con los muertos que no aceptan su desdichada condición, no
sabemos qué hacer con el miedo; no sabemos
encontrar nuestras manos, nuestra
tristeza. El mundo inconsistente.

Hubo muchas anécdotas como ésta ¿Quién
no tiene cosas horribles que contar? ¿Quién no tiene
su historia? Pero nadie supo qué decir, nadie supo
qué hacer, cuando alguien contó la historia.

Seguramente al escucharla buscarás una mano; será
como antes, pero enseguida
intentará olvidar que estuvimos tristes o asustados.

Tampoco sabrás qué decir cuando se haga tarde; lo de siempre:
tendrás ganas de llorar, y nada más.

Nadie esperaba una historia como ésta, tan lamentable ¿Por qué
no llorar entonces? ¿Por qué no perderse en la
espesura de la sala?

Se derramará sobre tu memoria,
como el alcohol que se vuelca entre los nervios y la madrugada;
la historia sobrevolará tu linda cabecita,
será un cuervo que sacudirá tus entrañas corrompidas,
que despeinará cariñosamente tu pelo


Cada día que pasa

Sin excepción, casi por naturaleza o desatino,
todos los días, a la mañana, temprano,
ando por este camino. Llego tarde al trabajo y con
alegría, cuando
es necesario llegar más temprano
y con indignación o repugnancia o sed
de venganza o rabia. Todo esto
no me martiriza ni me apena, aunque parezca
lo contrario y tenga olor a traición; sé muy bien,
con toda impaciencia, que el ocio
llegará algún día con la revolución. Y que ni una cosa
ni la otra vienen de la tristeza o de la impotencia.

Voy cansado, es cierto, harto como todo el mundo que se precie,
o con desaliento; pero nunca falta
alguna cosa, un olor,
una risa que me devuelva,
para valer la pena; recién entonces empiezo a convencerme;
calles sucias y bocinas y el tráfico
alucinado y dormido todavía; viejos conocidos,
como el destino
o la bruma de la ciudad. Y
el mal semblante; la desconfianza
en los ojos, en los grandes ojos de la gente
hechos para volar. Manos enrarecidas
que rodean
la calle sitiando su respiración. Dominados
del mundo; empleadas
tersas y vulgares bajando
de coches lujosos de los dueños
de otras empleadas, y así sucesivamente.


La pura verdad

Si ustedes lo permiten,
prefiero seguir viviendo.

Después de todo y de pensarlo bien, no tengo
motivos para quejarme o protestar:

siempre he vivido en la gloria: nada
importante me ha faltado.

Es cierto que nunca quise imposibles; enamorado
de las cosas de este mundo con inconsciencia y dolor
y miedo y apremio.

Muy de cerca he conocido la imperdonable alegría; tuve
sueños espantosos y buenos amores, ligeros y culpables.

Me avergüenza verme cubierto de pretensiones; una gallina torpe,
melancólica, débil, poco interesante,

un abanico de plumas que el viento desprecia,
caminito que el tiempo ha borrado.

Los impulsos mordieron mi juventud y ahora, sin
darme cuenta, voy iniciando
una madurez equilibrada, capaz de enloquecer a
cualquiera o aburrir de golpe.

Mis errores han sido olvidados definitivamente; mi
memoria ha muerto y se queja
con otros dioses varados en el sueño y los malos sentimientos.

El perecedero, el sucio, el futuro, supo acobardarme,
pero lo he derrotado
para siempre; sé que futuro y memoria se vengarán algún día.
Pasaré desapercibido, con falsa humildad, como la
Cenicienta, aunque algunos

me recuerden con cariño o descubran mi zapatito
y también vayan muriendo.

No descarto la posibilidad
de la fama y del dinero; las bajas pasiones y la inclemencia.

La crueldad no me asusta y siempre viví deslumbrado
por el puro alcohol, el libro bien escrito, la carne perfecta.

Suelo confiar en mis fuerzas y en mi salud
y en mi destino y en la buena suerte:

sé que llegaré a ver la revolución, el salto temido
y acariciado, golpeando a la puerta de nuestra desidia.

Estoy seguro de llegar a vivir en el corazón de una palabra;
compartir este calor, esta fatalidad que quieta no
sirve y se corrompe.

Puedo hablar y escuchar la luz
y el color de la piel amada y enemiga y cercana.

Tocar el sueño y la impureza,
nacer con cada temblor gastado en la huida

Tropiezos heridos de muerte;
esperanza y dolor y cansancio y ganas.

Estar hablando, sostener
esta victoria, este puño; saludar, despedirme

Sin jactancias puedo decir
que la vida es lo mejor que conozco.

Bar "La Calesita"

Es el fondo de un bar. Es un lugar parecido a una
cueva donde uno se sienta, bebe y ve pasar a
hombres enrarecidos por distintos problemas. Es una
gran linterna mágica.

Es una gruta retirada del mundo que cobija a sus
criaturas. Uno se siente allí ferozmente feliz.

Acaba de aparecer el primer hombre, apenas ha
aprendido a caminar, aún no sabe defenderse.

El hombre sonríe y llora y sigue la fiesta.


El ocaso de los dioses

No hay nadie en la calle, en los ruidos húmedos, en el
vuelo de las hojas y mis pasos quieren reiniciar
las maderas de la adolescencia.

Pero todo está abandonado, no hay nada que pueda
favorecernos; ningún aire de inconsciencia, ningún
reino de libertad. Sólo hábitos tolerantes haciendo
crujir nuestra memoria. "Ha estado bien", decimos.

Dueños del incendio, de la bondad del crepúsculo,
de nuestro hacer, de nuestra música, del único
amor incoherente; soberanos de esa calle donde los
tactos y la impresión hicieron su universo.

Las sombras acarician aún sus veredas, tu mismo
nombre y tu gesto son una forma nocturna que en
esa constelación crece y sabe enrostrar nuestra
culpa.

Y todo termina con una esperanza, con una dilación
–"ha estado bien"–, o en un bostezo, o en otro
lugar donde es menester el coraje.


Algo

a Rubén Rodríguez Aragón

con tu muerte
algo vendrá
algo que jamás sacudió
tu conciencia

no importará
la tierra que te rodea
el árbol que te soporta
el agua que admitió tu pereza

no será algo
que ahora retumba en tu memoria
ni las resonancias que prefirió olvidar

vendrá algo sin vínculos
una lluvia sin pasado
sin gestos censurables
o bondadosos

no estará en juego
tu salvación
tampoco el olvido
ni el arrepentimiento

el "ángel tuerto"
no vendrá a consolarte
no será necesario
y olvidarás también el consuelo
para tu corazón
no habrá consuelo el día en que caigas

no habrá estaciones
ni pájaros
ni trenes
ni alcohol
ni sangre penosa que aguantar

no por eso habrá descanso
el día en que llegue algo que no suponías
algo que vendrá a reclamar
el lugar en el mundo
que supiste negarle

una indescriptible culpa
haciendo estallar las huellas
que minuciosamente lograbas distribuir

ningún rastro

con tu muerte
vendrá una nueva
y desconocida vergüenza