lunes, 28 de marzo de 2011

JAPÓN RADIOACTIVA: 10 MILLONES DE VECES POR ENCIMA DE LO NORMAL

JAPÓN: LA RADIACIÓN EN EL REACTOR 2 DE FUKUSHIMA ES 10 MILLONES DE VECES LA NORMAL

 

La radiación en el bloque del reactor 2 de la central nuclear japonesa de Fukushima es diez millones de veces superior a la normal, informó hoy la empresa operadora Tepco.

Tokio, 27 de marzo (Télam) - Según consigna DPA, citando a la agencia de noticias Kyodo, se trata del agua contaminada con radiactividad que se encuentra en el edificio de las turbinas del bloque del reactor.
Las autoridades determinaron esta mañana que las tareas de medición sean interrumpidas y los trabajadores fueran evacuados.
Previamente, la agencia de seguridad nuclear NISA comprobó que el agua del reactor 2 tenía una alta concentración de yodo 131, un isótopo radiactivo. Esto sería el indicio de un daño en el núcleo del reactor.
La empresa operadora de la planta atómica, Tepco, tenía previsto extraer el agua contaminada con radiación de los cuatro bloques de reactores de Fukushima 1, porque no permite las tareas de reparación y ya irradió a varios trabajadores. En los cuatro reactores más afectados, el agua contaminada alcanza hasta un metro de altura.
Por otra parte, el agua de mar cercana a la central nuclear, presentaba hoy durante la medición una radiación 1.850 veces superior a la permitida.
Manifestantes reclaman en Japón el cierre de centrales nucleares
Centenares de personas manifestaron hoy en Nagoya y en Tokio para reclamar el abandono de las centrales nucleares tras el incidente en la planta de Fukushima como consecuencia del terremoto y tsunami del 11 de marzo pasado.
Según consigna la agencia Ansa, al menos 300 personas se reunieron en Nagoya, ciudad del centro de Japón, respondiendo a la convocatoria de estudiantes preocupados por la situación en Fukushima, ubicada en el noreste del archipiélago.
"No queremos otra Fukushima" corearon los manifestantes que reclamaban el cierre de la central de Hamaoka, ubicada a 120 kilómetros de Nagoya, en la costa sur de la isla de Honshu, en una zona sísmica.
En Tokio, en tanto, también centenares de personas desfilaron coreando la consigna ´No queremos centrales nucleares´.
 

PROSIGUEN LAS OPERACIONES DE INTELIGENCIA SOBRE LIBIA

Eman al-Obaidi - Es un montaje, es una mentira - Clara y burda manipulacion sobre Libia.
No hay mayor ciego que el que no quiere ver o el que es cómplice de este genocidio por sus intereses por el petroleo, robado como en Irak y manchado de sangre otra vez de cientos de miles de líbios.
Jesús Hidalgo - Colectivo Queda la Palabra | 27-3-2011

La aparición de esta mujer, Eman al-Obaidi, en el hotel de Trípoli, donde se haya la prensa internacional, anunciando que había sido víctima de violación por parte de 15 miembros de la fuerzas armadas de Libia es la mayor y más burda de las manipulaciones mediáticas que hemos presenciado recientemente. Seguramente la más descarada desde que los mismos (EE.UU. y los medios occidentales) manipularon a la opinión pública con fabricadas pruebas de que había armamento químico y biológico en Irak para justificar su ilegal invasión y el asesinado de cientos de miles de inocentes iraquíes, luego se confirmó que todo era mentira pero el los asesinatos y el daño ya estaban hechos.

Hemos dedicado tan solo 5 minutos a investigar la veracidad de esta información que aparece en 59.900 veces repetida en internet y hemos encontrado de primeras una grave contradicción que demuestran el montaje:

1.- Nada menos que uno de los periódicos más importantes del mundo, el New York Times, miente descaradamente y se contradice con la información objetiva de este montaje. Según aparece en Wikipedia: "Después de entrar en el hotel y la búsqueda de periodistas extranjeros en el hotel restaurante, Obeidi mostró sus heridas, que el New York Times describe como "una herida amplia en su rostro... [...]" Éste es el enlace
http://en.wikipedia.org/wiki/Eman_al-Obaidi. Pues bien, visualizad este vídeo que aparece en Youtube y mirad bien parando la imagen, vosotros mismos comprobaréis que no tiene ninguna herida amplia ni pequeña en su rostro: http://www.youtube.com/watch?v=XMjdZPDUZJg&feature=related

2.- Mirad también el vídeo, ved cómo un empleado del hotel trata de acercarse a ella y le dice que hable con el corazón. Mirad cómo habla a las cámaras diciendo que es mentira y como ella reacciona gritando más para victimizarse y llamar así la atención evitando que oir y que oigan al empleado. Quien conozca algo de teatro observará que es una interpretación. Los empleados del hotel que pertenecen al Pueblo Verdadero Libio no la creen en absoluto y le dicen que diga la verdad, que no mienta. Pero es más... ¡qué casualidad que domine tan bien el inglés y que después de quince supuestas violaciones tenga fuerza para ir al hotel donde se encuentran los medios de comunicación extranjeros y muestre un buen estado físico y fuerza como demuestra su mala interpretación ante las cámaras.

3.- Pensad un momento: Si hubiera sido violada 15 veces o estaría en el hospital en una estado muy grave o estaría muerta porque los violadores por ese delito podrían haber sido encarcelados ya que bien se sabe que quien comete un crimen trata de ocultar las pruebas, incluso asesinando a la víctima y, si fuera realmente una dictadura no hubieran tenido problema para asesinarla porque así habrían quedado impunes.

4.- Sabemos, por compañeros en Libia que esta mujer que protagoniza el montaje se montó en un coche voluntariamente al salir del hotel y ha desaparecido.

Conclusión:

¿Os acordáis que hace unos días anunciábamos que los servicios secretos sionistas occidentales estaban preparando un atentado de bandera falsa? Pues este es el primero de ellos directamente pensado para justificar la intervención terrestre de Libia poniendo a todas las fuerzas armadas de Libia como unos bárbaros, para justificar la matanza de quién se oponga a esta ilegal intervención extranjera. Han elegido un tema de máximo sensacionalismo para engañar a toda la opinión pública del mundo. Pero han exagerado tanto que lo han hecho evidente la falsedad: Después de 15 violaciones una mujer no tiene fuerza ni para hablar.

No se puede juzgar de antemano a nadie sin tener pruebas. Existe para todo el mundo la presunción de inocencia y debe ser un juez independiente libio el que valore la veracidad de estos hechos que a todas luces son un burdo montaje imperialista falso. Ṕodríamos buscar muchísimas más contradicciones y deformaciones de las noticias en la mayoría de los medios de comunicación del Imperio (Israel, EE.UU. y sus secuaces y cómplices países, europeos, africanos...) Es demasiado fácil saber que es mentira. Lo anuncian los medios de unos asesinos genocidas que también mintieron cuando dijeron que el motivo para intervenir sobre Irak era porque tenían armas químicas y biológicas.

Sabemos que no es momento de convencer a nadie, sabemos que la confusión mediática hace aparecer a unos como "buenos" y a otros como "malos". Sabemos que nos han educado desde pequeños en occidente diciendo que los árabes son "malos". Sabemos que quitar un prejuicio es dificilísimo y que las armas del imperio son extremadamente poderosas. Pero ATREVEROS A DUDAR DE TODO. MIRAD CON VUESTROS PROPIOS OJOS, SIN OPINAR, y DAROS CUENTA DE QUIEN ESTÁ INTERVINIENDO SOBRE LIBIA Y QUIENES ESTÁN MATANDO A LA POBLACIÓN.

No hay mayor ciego que el que no quiere ver o el que es cómplice de este genocidio por sus intereses particulares de seguir teniendo petroleo aunque sea robado como el de Irak y manchado de sangre de otra vez posibles cientos de miles de inocentes líbios.
Colectivo por la Justicia y los Derechos de las Personas y de la Naturaleza “Queda la Palabra”. Activistas, voluntarios y colaboradores pacíficos, independientes y sin Fronteras. Organización horizontal, limpia y no dependiente sin subvenciones (Premio Nacional de Derechos Humanos 2005 en España).Correo electrónico: quedalapalabra@gmail.com Teléfono: (0034) 693 391 587
FUENTE: www.kaosenlared.net/noticia/eman-obaidi-montaje-mentira-clara-burda-manipulacion-sobre-libia

24 DE MARZO - REFLEXIÓN DE ANÍBAL SICARDI

24 de Marzo
Por Aníbal Sicardi.
Bahía Blanca.

Pertenezco a la generación que vivió intensamente el 60, el 70 y que cortó clavos durante todo marzo del 76 sospechando acontecimientos trágicos.
Nunca escondí que fui de los pocos que abogamos por algún movimiento que impidiera la caída de la presidenta Isabel de Perón. No era una adhesión a su gestión. Ese año habría elecciones por lo que correspondía al pueblo determinar con que se seguía en la dirección del país.
A eso se agregaban datos escalofriantes. Uno de ellos era que si la Presidenta ya había accedido, en el 75, a imprimir oficialmente la represión y si los militares y civiles buscaban un Golpe de Estado era porque iban por más y no por menos. En ningún momento pensamos que ese más sería lo que fue.
Pertenezco a esa generación que luchó por los Derechos Humanos con riesgo de vida y afrontó dramáticas situaciones. Nunca sabíamos si despertaríamos en la cama que nos habíamos acostado como tampoco, si al andar por la ciudad durante el día, regresaríamos a nuestros hogares.
Hoy, 35 años después, se puede afirmar que somos parte de una generación privilegiada.
Lo atestigua el hecho de que en la larga noche argentina conocimos seres humanos dignos, justos, con la cabeza alta en el sufrimiento y el atropello. Entre ellos, muchos, recuerdo con cariño  y gratitud aquellos con los cuales conviví en Bahía Blanca, donde estaba como pastor de la Iglesia Metodista Central, de esa ciudad, y Superintendente de  la Región Patagónica. Gestos, palabras, sentimientos que guardo, con cuidado para que no se estropeen, en el cofre del corazón.
Hoy, 35 años después, se puede afirmar que somos parte de una generación privilegiada.
Siempre mantuvimos la esperanza de que la verdad y la justicia se hicieran presentes. Jamás sospechamos que podríamos vivir ese momento. Menos con la intensidad de estos años.
Juicios a los militares en todo el país. Represores condenados. Posibilidad de juicios a los civiles protagonistas en ese proceso. Seis mil jóvenes de los colegios secundarios estuvieron en Chapadmalal para presentar sus trabajos sobre Derechos Humanos convocados por la Comisión de la Memoria de la Provincia de Buenos Aires. Tres generaciones presentes en las marchas del 24 de marzo de este año.
Tengo mis hijos. Un varón, dos mujeres, que siempre estuvieron en las marchas. Los mismo dos nietas veinteañeras. Inquietas. Lúcidas. Comprometidas. El sábado 25 hablé por teléfono con una de mis hijas. Ella vive en Buenos Aires. Yo en Bahía Blanca. Me cuenta. “Papi, ayer estuve en la marcha con Ariana. ¡Fue su primera marcha!” Ari tiene 12 años. Vivaz, participó con las neuronas a mil. Este año  comenzó el secundario en el Acosta, de historia militante. Allí, en el 56, cuando cursaba el secundario nocturno. hice mi primer discurso público en un acto de la rebelión estudiantil de aquel entonces. Una historia personal que se repite a lo largo y  ancho de Argentina. Somos parte de una generación privilegiada.  
En otros tiempos PE se esforzaba por dar a conocer las declaraciones y actos de distintas organizaciones. Había que promoverlos todo lo posible. Este año eran tantos que resultaba imposible cubrirlos. Por otra parte no había necesidad. Hoy existe una prensa masiva que los promueve y las redes de internet son multitudes.
Apostamos a que lo cubriríamos con algunas notas de las muchas que se publicarían en diversos medios. Increíble la cantidad de excelente material que se ha provisto en estos  días. Si elegir es ser injusto por lo que se deja de lado, ahora es mucho más. Obligados seleccionamos tres aportes.
Uno de Aldo Etchegoyen, que además de ser un dirigente religioso, de la Iglesia Metodista, reflexiona sobre una novedosa forma de interpretar lo relacionado con la desaparición.
Otro que pertenece a Angel Cappa, proveniente del mundo del deporte, el futbol, juego apasionado y denostado. Cappa, uno de los tantos exiliados, ofrece su testimonio personal y particulares reflexiones. Por otro lado es un hombre del interior del país, de Bahía Blanca.
El tercero, el aporte oportuno del periodista Sergio Ferrari sobre el reconocimiento al cine argentino en el Festival de Friburgo. Sergio, al igual que su hermano Claudio,  fue de los que sufrieron cárcel por sus convicciones y luego debieron exilarse. Son hijos  de un gran pastor metodista, Alberto Ferrari, fallecido.
Vaya un abrazo de alguien que pertenece a una generación privilegiada y que sigue acumulando juventud a través  de los años.        
FUENTE: Prensa Ecuménica (PE)

24 DE MARZO DE 1976: EL TESTIMONIO DE ANGEL CAPPA

La idea vino del Norte


Por Angel Cappa. (*)

Querían súbditos y encontraron en los militares argentinos la mano de obra ideal para imponer un gobierno de facto. Después, Videla, Massera y compañía convirtieron eso en una cuestión sanguinaria y delictiva. 
El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 no fue una actitud de cuatro militares perversos a quienes un día se les ocurrió tomar el poder. Fue un plan urdido desde el gran capital financiero, que en esa época comenzaba a imponer su ley para afianzar lo que es esta nueva etapa del capitalismo, que después se llamó globalización neoliberal. Es decir, la idea vino del Norte. El golpe fue un instrumento de ese capital financiero para, entre otras cosas, terminar con los derechos de los trabajadores.
Tanto en Chile, donde gobernaba Salvador Allende, como en la Argentina y en otros países vecinos donde la militancia de base estaba en su apogeo, había una corriente favorable al pueblo. Y eso no caía bien en la mirada de los grandes capitales, que pretendían una Sudamérica mucho más sumisa, donde nadie reclamara por sus derechos ni pensara en una patria socialista.
Desde el Norte querían súbditos y encontraron en los militares argentinos la mano de obra ideal para imponer un gobierno de facto.
Después, Videla, Massera y compañía convirtieron eso en una cuestión sanguinaria y delictiva. Porque los que gobernaban y sus empleados eran asesinos y, también, delincuentes comunes.
Capaces de secuestrar a una persona, hacerle firmar la escritura de la casa para después venderla, robarle hasta la heladera, apropiarse de sus hijos, torturarla y asesinarla.
Así lo hicieron en 30 mil casos, nada menos. Y borraron de la faz de la tierra a una generación entera. Y empujaron a una cantidad innumerable de profesionales, estudiantes y obreros a refugiarse lejos de su barrio, de su pueblo, de su país.
Tan aberrante fue el terror puesto en marcha por los militares y el grupo de civiles que los acompañó, que todavía causa escalofríos recordarlo. Pero hay que hacerlo, para que no vuelva a pasar.
A mí el golpe me agarró en Bahía Blanca, donde vivía y militaba en el Peronismo de Base. Ya no tenía trabajo porque me habían “sugerido” dejar las clases que había dado hasta el año anterior en una escuela de Coronel Pringles. Era profesor de filosofía y psicopedagogía y me habían prohibido nombrar a Freud, por ejemplo. No se podía hablar de Sartre. Y todo esto antes del golpe, porque la Triple A era un trabajo en bruto de lo que vino después. Fue como la vanguardia del golpe. Y los que comandaban la Triple A eran tan asesinos, brutos e ignorantes como los que después tomaron el poder. Porque si algo los caracteriza y los une es el carácter delictivo y la ignorancia.
Unos días después del 24 de marzo, iba manejando mi auto por las afueras de Bahía Blanca y me paró una de las clásicas “pinzas” que hacían los militares en las calles para buscar lo que ellos llamaban “subversivos”. Yo tenía en el baúl una serie de volantes de la corriente de izquierda en la que militaba. Y mientras estaba en la cola veía que a los autos de adelante los revisaban absolutamente todos. Estaba listo, no podía hacer nada. 
Cuando me llegó el turno, el militar que estaba a cargo del operativo me pidió los documentos y me dijo: “Usted es el que jugaba en Olimpo, ¿no?”. Le contesté que sí casi tartamudeando y me dijo: “Siga Cappa, lo deja pasar un hincha de Olimpo”.
Aquel mismo día decidí que nunca más les iba a dar una posibilidad a estos asesinos. Todos los días me enteraba que caía un compañero diferente y me fui del país.
Como estaba separado de mi primera mujer, me fui solo a España. Llegué a Madrid con 200 dólares en el bolsillo. Con una mano atrás y otra adelante, pero feliz de haber salvado mi vida. Allá me las rebusqué como pude, siempre acompañado por otros argentinos que estaban en una situación parecida. Una vez nos enteramos que la Selección argentina iba a jugar contra Holanda en Suiza, fue en el ’79.
Nosotros fuimos y colgamos una bandera en la tribuna de enfrente de donde se televisaba con unas letras enormes que decían “Videla asesino”. 
El partido era muy importante, era la reedición de la final que la Argentina había ganado el año anterior. Y estaba todo el mundo mirando. Acá en la Argentina, a la televisión se le escapó de entrada y la bandera se vio un par de veces. Después el director de cámaras se las arregló para que no saliera nunca más. Pero la misión de dar a conocer quiénes nos gobernaban estaba cumplida.
Volví al país unos meses antes de que se terminara esta sanguinaria dictadura. Cuando decidí regresar, tenía el curso de entrenador de fútbol a medio terminar, pero no aguanté más y me vine.
Recuerdo perfectamente que llegué a Ezeiza un domingo, y lo primero que escuché en la radio fue un partido en el que jugaban River y Boca en el Monumental, con Mario Kempes de un lado y Diego Maradona del otro. Lo único que quería era reencontrarme con mis afectos, con mi vida. Después me di cuenta que aquel maléfico plan que había pergeñado el capital financiero había rendido sus frutos. Y siguió adelante ya en democracia, disfrazado de neoliberalismo.
Treinta años después, cada país latinoamericano hizo su camino. Pero siempre hay que tener en claro que el poder jamás respeta una democracia de izquierda, en ningún lugar del mundo. El ejemplo puede ser Chile en 1973 y Venezuela ahora. La excepción es Cuba. Hay que ver cómo le va a Uruguay en estos años. Brasil comenzó con Lula tirado a la izquierda, después pasó al medio y terminó bien a la derecha.
No es fácil el tema, aunque cada país, a su manera, fue buscando un lugar en el mundo. Ahora, eso sí, es absolutamente improbable que se vuelva a dar un golpe de Estado. Porque Latinoamérica aprendió la lección. Ya no hay lugar para el terror. + (PE/Tiempo Argentino)

* Angel Cappa nació en Bahía Blanca el 6 de setiembre de 1946. Es Director  Técnico de futbol. Actualmente dirige Gimnasia y Esgrima de La Plata. En el 2008 fue contratado por Huracán, de la Primera División, paras sacar al equipo de los últimos lugares de la tabla. Se hizo famoso plasmando un equipo de buen juego, toque y  movilidad, que lo llevó a definir el campeonato en una final con Vélez Sarfield. Huracán perdió con  un polémico gol a favor de Vélez Sarfield.
En Bahía Blanca, mientras era jugador de Olimpo y Villa Mitre, cursó estudios de Filosofía y Pedagogía. Junto a otros y otras bahienses tuvo que exilarse en el 76 rumbo a España donde vivió hasta que regresó a Argentina.

FUENTE: Agencia de Noticias Prensa Ecuménica

A 15 AÑOS DEL ESTRENO DE CAZADORES DE UTOPÍAS

CAZADORES DE UTOPÍAS




Cazadores de utopías

María Sonderéguer

Universidad Nacional de Quilmes

Marzo 2000



En 1996, en marzo, cuando se cumplían 20 años del golpe militar del 24 de marzo, se estrenó en una sala céntrica de Buenos Aires un documental llamado Cazadores de Utopías, dirigido por David Blaustein, con testimonios de militantes políticos, o ex-militantes políticos, que narraban sus interpretaciones y sus recuerdos sobre los acontecimientos políticos de los primeros años de la década del setenta. 



Pocos días después, el domingo 7 de abril de ese año, el diario Página 12 publicó dos artículos firmados por los periodistas Miguel Bonasso y Gabriela Cerruti en los que se invitaba a los lectores, a raíz de la difusión del documental, a participar de un debate sobre "la memoria, los montoneros y el futuro". Las notas provocaron las respuestas de Susana Viau y Ernesto Villanueva el 16 de abril; las de Claudio Uriarte, Juan Forn, Marcelo Schapces, Nora Cortiñas el 21, y las de Roberto Baschetti y Pedro Lipscovich el 28, y dieron origen a una polémica que tuvo una considerable repercusión pública si constatamos que en Argentina, Página 12 alcanza una circulación de más de cien mil ejemplares y es, en Buenos Aires, un diario de circulación significativa.



La nota de Miguel Bonasso se inicia con un comentario hiperbólico: ..."En la vereda de Carlos Pellegrini al 600 -escribe- frente al cine Maxi, donde exhibían Cazadores de utopías de David Blaustein, hubo escenas que parecían arrancadas de Veinte años después: antiguos mosqueteros y mosqueteras se reconocían pese a las arrugas y las canas, saltando en un abrazo reparatorio un abismo de años cavado por las cárceles, los destierros y la diáspora que engendra toda derrota. Pocas horas más tarde, el fenómeno se multiplicaba y alcanzaba el éxito de los grandes números, en la Marcha del 24". Por el contrario, Gabriela Cerruti utiliza el sarcasmo desde las primera líneas de su artículo e intenta con ello una suerte de desmitificación: "Toda una proeza: una película de más de dos horas sobre la historia de los montoneros sin nombrar ni una sola vez a Mario Eduardo Firmenich, ni a Rodolfo Galimberti, ni a Roberto Perdía o Fernando Vaca Narvaja" .



Si los comienzos marcan posiciones, podemos afirmar que Cerruti utiliza la ironía para descalificar esas voces que, en la estrategia narrativa del film, enuncian su verdad de protagonistas, aquello que Bonasso nombra, y al nombrar legitima, como "epopeya montonera". La nota apunta a un blanco doble: "ellos" y "nosotros". Ellos son los iniciados, y haber pertenecido a montoneros (o a la militancia de los años setenta) los distingue, instala una disímetria respecto de un "nosotros" inclusivo que señala a los excluidos: los que no estuvieron allí y desconocen las referencias: la llamada "contraofensiva", la "píldora", las células, los hechos de Taco Ralo, en consecuencia, no saben si aquello fue "maravilloso" o simplemente "insoportable".



Ese nosotros recorre toda la nota de Cerrutti y contiene una autorrepresentacion generacional: "Los gloriosos años setenta son el karma de las generaciones posteriores" que instala una discordancia léxica (karma respecto de los gloriosos años setenta). La discordancia léxica intenta un deslizamiento de sentido que recoloque el valor asignado a los distintos interlocutores.



"El peso de las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos" (y aquí no te cito, cito a Marx), responde Viau, y la respuesta apunta a una legitimación de los "otros", de ellos, "los más viejos", como los denomina Ernesto Villanueva.



Si en la polémica se posicionan aliados y adversarios, la constitución de un "ellos" y un "nosotros" logra condensar en sus desplazamientos los puntos de fricción y de encuentro, los acuerdos y los enfrentamientos: el lugar desde donde se habla determina la moral de los enunciados.



Otros "nosotros", otras colocaciones, fundan significados contrapuestos. Es posible distinguir tres grandes lugares de enunciación: el de los protagonistas (Bonasso, Villanueva, Viau, Uriarte); el de los no protagonistas (Cerruti, Schapces, Baschetti, Forn) y el de los que no son ni una ni otra cosa (Cortinas, Lipcovich), si bien la pertenencia a un grupo no presupone puntos de vista homogéneos. Pero es entre los años setenta y los años noventa, entre los jóvenes y los más viejos, entre los chicos actuales y los revolucionarios de dos décadas atrás, que se perfilan los ejes de la disputa: solidaridad vs. individualismo; pasión vs. facilismo.



Por medio de la injuria, Uriarte fractura el topos generacional e instala un "yo" que pronuncia su sentencia: "Los Montoneros eran un movimiento del desborde que llevaba incorporada en su propia mecánica la cláusula de su destrucción"; en cambio, Nora Cortiñas construye otro nosotros que integra a todos y se sitúa por fuera de aliados y adversarios: "la reconstrucción de la historia, de cualquier historia, -afirma- no es patrimonio de nadie, se hace con aporte de todos los que buscan la verdad, la hayan vivido o no".



"Entender esa historia", es decir, narrarla, dotarla de sentido, es la única certidumbre que sostiene las réplicas. El artículo de Pedro Lipcovich se desplaza a un nosotros -vecinos solidarios- que situa a los "compañeros o militantes" de los "tiempos que fueron" definitivamente en el pasado.



La palabra "memoria", "el intento de reconstruir una historia", se reitera una y otra vez en los contenidos de la polémica, en los títulos, volantas y copetes. Pero la pregunta acerca del por qué recuperar la memoria de un tiempo pasado parece imposible de responder sin formular otra que interroga sobre cómo hacerlo. En la polémica hay por lo menos dos ejes enfrentados que elaboran sendas teorías acerca de cómo se recupera la memoria: el recuerdo y reconstrucción de los años setenta es patrimonio de la conciencia subjetiva de sus actores (que también es la hipótesis del documental Cazadores de Utopías), o debe hacerse desde los años noventa, como rememoración colectiva, que es la propuesta de Cerruti: de los setentas se habla como protagonista o como observador.



Sin embargo, algunas prohibiciones ejercen su coacción y ensucian, como manchas de familia, la narración de una historia sobre cuyo significado se pretende intervenir. Solo como alusión: no equiparar a "los centuriones" con "los seguidores de Espartaco" (Villanueva), o como cita: "los revolucionarios aman la época que les tocó vivir porque es su patria en el tiempo" (Trotsky) escribe Viau, la palabra interdicta se pronuncia. A pesar del conjuro, es en la interdicción, en lo no dicho, que se sostiene la contundencia de la polémica: ¿era la lucha armada una opción legítima en el horizonte político ideológico de los años setenta?,; qué explica o justifica su racionalidad o irracionalidad?; ¿sobre que experiencias históricas se fundan los supuestos de la legalidad y la ilegalidad del presupuesto revolucionario como condición para la construcción de una sociedad más igualitaria?



[Fragmento de Los relatos del pasado reciente en la Argentina: una política de la memoria]



Cazadores de utopías



Cazadores de utopías fue dirigida por David Blaustein y se estrenó el 21 de marzo de 1996, la producción corrió a cargo de Ernesto Jauretche, quien también realizó la investigación con la colaboración de Mercedes Depino. El documental, financiado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), hilvana decenas de entrevistas que analizan la historia de la organización Montoneros, alternándose testimonios con material de archivo, en parte inédito. Se exhibió, con muy buenas críticas, en muchos festivales internacionales.



Titulo Original: Cazadores de utopías

Dirección: David Blaustein
País: Argentina
Idioma Original: Español
Formato: 35 mm
Categoría: Documental
Tipo: Color
Duración: 145 min.
Año de producción: 1995
Productora: David Blaustein Producciones
Guión: Ernesto Jauretche, Mercedes Depino
Producción: Rodolfo Hermida
Fotografía: Alejandro Fernández Moujan
Edición: Juan Carlos Macías
Música: Litto Nebbia, Joan Manuel Serrat
Sonido: Abelardo Kuschnir



Algunos premios y distinciones

1996, IDFA - Festival Internacional de Cine Documental en Amsterdam, Edición 9º, Película, Premio FIPRESCI
1997, Premios Cóndor de Plata, Edición 45º, Nominada, Mejor Edición

FUENTE: 

miércoles, 23 de marzo de 2011

UNA PROPUESTA DE JORGE RACHID EN EL AÑO DEL TRABAJO DECENTE

UNA REPARACION ESTRATEGICA
Una propuesta de Jorge Rachid
7/2/2011

Con la decisión del Gobierno Nacional de declarar al año 2011 como el Año del Trabajo Decente, la Salud y Seguridad de los Trabajadores (decreto 75/11), se comienza a cerrar un ciclo de ignominia y denigración de los trabajadores argentinos, avasallados y arrastrados por la corriente neoliberal que invadió el planeta –y por ende la Argentina–, destruyendo años de construcción social de un modelo solidario, basado en la cultura del trabajo y el consecuente andamiaje jurídico-legal –que los protegía y am-paraba– ante el avance arrollador de un capitalismo cada vez más salvaje, que intentaba eliminar las conquistas obtenidas por las luchas primeras del movimiento obrero en los albores de la revolución industrial.


Una historia de lucha
Las 8 horas de jornada laboral que costaron las vidas de los Mártires de Chicago, constituyen el inicio de una época de dignificación de los trabajadores, que en el año 1915 con la Ley 9.688 en nuestro país, le da un marco legal a la protección integral de la salud de los trabajadores, valorados de acuerdo a profesionalidad y su capacidad para desarrollar tareas, antes que una sumatoria de partes del cuerpo valoradas ahora como disección humana, a la hora de la visión aseguradora de los tiempos actuales, al amparo de la Ley 24.557 neoliberal y discriminatoria de la clase trabajadora. Dicha Ley que por decisión de la Justicia ha sido declarada anticonstitucional e incluso impugnada en sus artículos fundamentales 39 y 46 por la Corte Suprema (pese a lo cual sigue vigente),  produciendo un silencio al genocidio oculto de tres muertos diarios y cientos de miles de accidentados anuales de los trabajadores en blanco, sin contabilizar el 34% del trabajo no registrado. Como vemos, hemos retrocedido casi 100 años en cuanto a la protección de la salud y evaporado el esfuerzo de Bialet Massé y Ramón Carrillo, pioneros en la medicina del trabajo en nuestro país.

Los orígenes del retroceso
Así como el gobierno nacional fue capaz de eliminar el saqueo producido por la concepción individualista del ahorro en la conciencia previsional argentina a través de las AFJP, debemos asomarnos al análisis de las aseguradoras de riesgos de trabajo llamadas ART, verdaderas herramientas del poder financiero antes que herramientas de protección del trabajo como deberían funcionar de acuerdo a la misma ley que intentó colocar responsabilidades en higiene y seguridad en trabajo –sistemáticamente ignoradas por estas empresas recaudadoras– que al amparo de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo elude sus responsabilidades. Lo hace modificando criterios médicos, deshecha en forma casi administrativa patologías derivadas del trabajo, evita los exámenes periódicos con la complacencia de la SRT, accediendo a realizarla sólo a un supuesto mapa de riesgos que no figura en la ley, rechaza accidentes aduciendo que son enfermedades inculpables, ignora enfermedades profesionales y no profesionaliza ni exige a las empresas las normas de seguridad, además de modificar el Baremo de acuerdo a sus  intereses económicos, a través de su organismo regulador al cual financian las mismas empresas aseguradoras, cuyo único fin es el lucro, no la salud.
Fue de tal magnitud el daño producido por estas políticas impulsadas por el Banco Mundial desde el golpe del 76 y profundizadas en la década infame de los 90, que el poder apeló al genocidio social de millones de argentinos –expulsados de la pirámide social inclusiva del empleo– para que sirvieran de colchón, desde la desocupación, a los reclamos crecientes contra la explotación,  flexibilización laboral y las humillantes condiciones de trabajo exigidas bajo el paraguas de una legislación destinada a fortalecer estructuras de costos de las empresas, la acumulación financiera para las aseguradoras, garantizar el bajo conflicto social ante la masa de desocupados dispuestos a aceptar cualquier condición laboral y a obtener líneas de crédito internacionales, que endeudaron el país con el objetivo de demoler las políticas sociales solidarias, cambiando el eje cultural por políticas macroeconómicas basadas en el objetivo y resultado financiero del capital privado.
La “coherencia” de esas políticas
Así fueron penetradas y fragmentadas las políticas solidarias, en especial de salud produciendo la incorporación de las prepagas en el sistema de obras sociales; se gerenció el PAMI produciendo su desfinanciamiento y se estableció la privatización de la higiene y seguridad en el trabajo a través de las ART, sobre quienes se delegó el control de los mecanismos de seguridad en las empresas que contratan sus servicios. O sea quien contrata –empresa–  a la ART debe ser auditada por ésta, y quien controla a ésta –SRT– es financiada por las aseguradoras que debe controlar –ART–. Un verdadero disparate que lleva 15 años de cuestionada existencia y miles de muertos acumulados por su presencia desde 1996.
Mientras tanto, la SRT sigue emitiendo resoluciones que limitan el acceso al derecho de los trabajadores siniestrados, colocando trabas que no figuran en la ley para llegar a las Comisiones Médicas que deberían evaluar los tratamientos y secuelas de la siniestralidad laboral, como así también los rechazos y las probables enfermedades profesionales, sin más trámite que el simple reclamo. Así se acumulan formularios, pedidos de especialistas, certificados de médicos “calificados” que avalen lo que dice el trabajador, cuando el trámite del pedido debería ser su acceso a la evaluación médica urgente.
Eso no sucede en  la práctica diaria, siendo una verdadera carrera de obstáculos para el trabajador accidentado con la carga emocional que conlleva, ya rechazado por la ART o dado de alta en forma temprana a fin de evitar seguir pagando salarios, con la complicidad empresaria con las ART para que no les aumenten las primas del seguro. Todo un verdadero enredo en el que el trabajador, desalentado y agotado de trámites e idas y venidas, abandona declinando el reclamo ante la mirada cómplice de la aseguradora, la empresa y la SRT, que debería proteger su integridad física y síquica, que es único capital que posee el trabajador, su salud integral la verdadera llave de integración social y laboral
Lo evitable, no es accidente
Debe tomarse conciencia que esta declaración del gobierno nacional implica una lucha estratégica en derribar las estructuras de poder creadas por el neoliberalismo y de desmontar una cultura dominante que privilegia el lucro por sobre la salud de los trabajadores. No es una lucha sencilla, ya que después de varios años de las declaraciones de inconstitucionalidad de la ley 24.557, aún no hubo posibilidad de acceder a un nuevo cuerpo legal,  debido a la imposición empresarial y el lobby financiero de las ART, pese a que la CGT hace ya 4 años había elaborado un proyecto de reemplazo que, sin recuperar totalmente el espíritu de la ley 9.688, evitaba al menos que el rechazo de las ART se tradujese en una carga para el trabajador accidentado, el hospital público y para su obra social. Una verdadera zona gris, sin definición legal para el trabajador y una pérdida de derecho a futuro en caso de incapacidad.
Ese proyecto elaborado por la CGT fue tachado de “marxista” por las patronales, acostumbradas a combatir los derechos de los trabajadores desde una posición ideológica, en vez de plantear discusiones racionales desde el punto de vista de la protección y la inversión en ese sentido, que permitan proteger el recurso humano, siempre valioso aún desde pensamientos tan deshumanizados como los del capitalismo salvaje. Se pretende cambiar salud por dinero en la máxima del pensamiento reaccionario e inhumano.
Así acuñaron el término peyorativo de “industria del juicio”, como si los trabajadores, para acceder al derecho debieran pedir permiso, frente a quienes siempre rechazaron el trámite administrativo del Ministerio del Trabajo y evitaron durante años invertir en higiene y seguridad en el trabajo, abandonando las responsabilidades producidas por accidentes o enfermedades profesionales derivadas de dicho accionar. Una verdadera tragedia humanitaria.
Cachetazo moral en el siglo XXI
Cuando los esclavos se compraban en la antigüedad, los dueños que invertían en ellos los cuidaban y alimentaban para proteger su inversión. Ahora los trabajadores son descartables y menos cuidados que las máquinas, que son verificadas cada año, se les hace un servicio preventivo (para las máquinas, sí, a los trabajadores, no), se las lubrica mientras que a los trabajadores se los coloca en situaciones laborales de riesgo o de condiciones, a las cuales seguro no someterían las patronales a ningún familiar cercano.
Esas condiciones provocan en el trabajador deterioro en su salud, envejecimiento precoz no valorado adecuadamente por las ART ni la legislación vigente, como por ejemplo, las patologías columnarias en trabajadores que durante años soportan pesos no admitidos en el resto del mundo de acuerdo a las recomendaciones de la OIT; cercenamiento de su futuro laboral, tampoco valorado, ya que la incapacidad limita el universo de trabajo, un chofer con amputación de mano sólo es evaluado físicamente sin tomar en cuenta su profesionalidad de la cual debe despedirse; una intoxicación laboral crónica –enfermedad profesional– es sólo valorada por sus secuelas y no por el daño infligido a su capacidad laborativa, y podría seguir con ejemplos sobre los cuales la realidad cotidiana nos informa y nos lastima moralmente ante tanto desprecio humano.
Ni hablar del trabajo esclavo que debe juzgarse con el código penal en la mano, ya que se trata de reducción a servidumbre y trata de personas. Cachetazo moral en el siglo XXI que debería llenar de vergüenza a quienes lo propician, con la consiguiente condena social y penal públicamente exhibida.
El trabajo decente  establece condiciones de legalidad absoluta en las relaciones comerciales y de servicios, como comprar en blanco, no comprar ni vender a quienes practican competencia desleal con trabajo no registrado o condiciones de servidumbre laboral, ni a quienes evadan impuestos y no registren sus pagos, como forma de ordenar una conciencia colectiva de un destino común.
Mientras en el mundo se plantea el trabajo decente y en nuestro país ya funcionan comisiones mixtas de obreros y cámaras empresariales, las relaciones laborales cotidianas se ven sometidas a condiciones que originan los mal llamados “accidentes”, cuando en realidad deberíamos estar hablando que los mismos se deben a  falta de inversión, falta de capacitación y falta de compromiso con los seres humanos en un verdadero retroceso social.
La Constitución de 1949 estableció los Derechos del Trabajador que hoy hacen empalidecer a quienes creen que la única estatura de la relación capital / trabajo es económica. La dignidad del trabajo, pilar indispensable en la comunidad, es la que genera cultura solidaria: es la que permite un sistema social de pacto intergeneracional previsional y atender la salud de millones de argentinos a través del sistema de obras sociales. Sin trabajo no existe modelo solidario, ni movilidad social ascendente, ni destino común.
Rindiendo culto al trabajo decente
Para terminar, es necesario formular algunas propuestas en este año del Trabajo Decente, la Salud y la Seguridad de los trabajadores.
·        En primer lugar es urgente un nuevo marco legal que contemple integralmente el único capital del trabajador: su salud y su profesionalidad laboral como un todo.
·        Que dicha valoración sea herramienta del Ministerio de Salud y no de las aseguradoras de riesgos, como asimismo que los baremos de ambas leyes –24.241 y 24.557– sean unificados y debatidos en ámbitos académicos sanitarios, lejos de asociaciones  llamadas “de medicina del trabajo” de índole patronal, que han servido de base a la destrucción de la conciencia sanitaria de los trabajadores.
·        Que la nueva legislación contemple las impugnaciones de anticonstitucionalidad establecidas sobre la ley neoliberal 24.557 y agregue las figuras de homicidio culposo para la siniestralidad mortal basada en la falta de cumplimiento de las medidas de higiene y seguridad en el trabajo. Que esas normas y protocolos, hoy de rango internacional, no descansen en su aplicación  a cargo de entes privados con fines de lucro como las ART.
·        Recrear la Secretaría  de Salud y Medio Ambiente Laboral para que se ocupe exclusi-vamente del seguimiento de las normas y protocolos de seguridad e higiene, las enfer-medades profesionales, las medidas de prevención, la utilización de sustancias tóxicas, las patologías derivadas de mecanismos ergonómicos y sobrepesos inviables, hacerse cargo de las actuales Comisiones Médicas, constituyendo una base de datos real que permita actuar sobre el riesgo y no hacer de testigo como en la actualidad, donde nos ocupamos de contar muertos y patologías con sesgo simplemente estadístico.
·        Penalizar el trabajo esclavo, la acumulación de siniestralidad laboral, la falta de medidas de higiene y seguridad en el trabajo; promulgar con tratamiento parlamentario una ley sobre cantidad máxima de peso que no pueda exceder los 25 kg.; nacionalizar la ley de comisiones mixtas haciendo obligatorias las mismas; establecer los delegados de higiene y seguridad en el trabajo, como funcionaron en las empresas autogestionadas y cogestionadas hace más de 30 años; hacer del Ministerio de Salud el eje de la salud de los trabajadores, indepen-dientemente del proceso productivo, recreando una valoración socialmente justa y humanamente sabia en cuanto al cuidado de nuestros compatriotas.
·        En suma, derrotar la idea cultural que el crecimiento del país se puede dar sobre  inválidos y muertes de jóvenes trabajadores que destruyen los sueños y las expectativas de vida de miles de familias por año, idea fuerza instalada por el neoliberalismo de trabajadores descartables, durante décadas, recreando la cultura del trabajo y la solidaridad social en una sociedad más justa.

A 35 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO - ACTO HOMENAJE

A 35 años del Golpe de Estado
Por la Memoria, la Verdad y la Justicia
ACTO HOMENAJE
A nuestros compañeros muertos, asesinados y desaparecidos por el terrorismo de Estado

Miércoles 30/03 – 19 hs.
Habla: Raúl Eugenio Zaffaroni
Ministro de la Corte Suprema 
de Justicia de la Nación

 con la participación de
LEÓN GIECO
Salón de Actos del nuevo Edificio
Uriburu y Córdoba

Desde el lunes 28/03 al viernes 1/04
Galerías del sector Uriburu
Muestra fotográfica “Recorrido por la Memoria
Perteneciente al Centro Cultural de la Memoria 
"Haroldo Conti" (ex ESMA)


Organiza y convoca: 
COMISIÓN POR LA RECONSTRUCCIÓN DE LA MEMORIA DE LA FACULTAD DE CIENCIAS ECONOMICAS-UBA

Adhieren:
CATEDRA LIBRE Y MATERIA PODER ECONÓMICO Y DERECHOS HUMANOS DE LA FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS DE LA UBA, CATEDRA NACIONAL DE ECONOMIA ARTURO JAURETCHE, AGD-ECONOMICAS, CAUSA ESTUDIANTIL, EL GERMEN (Encuentro Universitario), JP DESCAMISADOS (MPR), JUVENTUD CARTA ABIERTA, LA QUINQUENAL (La Cámpora) y S.O.S (Corriente Julio Antonio Mella).

Homenajearemos a: 
Abal Medina, Fernando;  Acosta, Adriana Inés;  Aguilera, Teófilo Daniel;  Arcuschin, Miguel Sergio;  Barroso , Marcelo Daniel;  Basanta, Venancio Domingo;  Bellantuono, Jorge;  Brennan, Jorge Gustavo;  Cabral, Raúl Roque;  Cantos, Luis Antonio; Capitman Carlos Hugo;  Cappello, Eduardo Adolfo;  Cardinal, Carlos Martín;  Casoy, Jorge Hugo;  Cerruti, Fernando Rubén;  Conte Mac Donell , Augusto;  Cortiñas, Carlos Gustavo;  Creatore Toribio, Laura Noemí;  Croatto, Armando Daniel;  Delard Cabezas, Gloria Ximena;  Dorigo , Pablo Hermes;  Efron, Horacio;  Fortunato, Daniel Hugo;  Frondizi, Silvio;  Gagliano, Juan Carlos;  García Robles, Salvador;   García, Alberto Horacio;  Gendra, Horacio Ernesto;  Gertel, Fernando Mario;  Gleyzer, Raymundo;  Gonzalez, Ubaldo;  Gonzalez Eusebi, Lidia Edith; Grillo, María Rosaria;  Hakinfacks, Moises Oscar;  Lago, Alberto Carlos;  Lagrotta, Oscar Alejandro;  Luis Y Prado, Claudio Aníbal;  Madariaga,  Armando;  Maguid, Carlos Alberto;  Mansilla, Carlos Luis;  Mazer, Raquel;  Mellibovsky, Graciela;  Minsburg, Rodolfo Ignacio;  Nicolia, Graciela Esther; Noriega, Carlos;  Ocampo, Raúl Osvaldo;  Palma, Horacio Mario;  Parra, Jorge Rodolfo;  Perez, Eugenio Carlos;  Piedras, Jorge Mario;  Plaul, Osvaldo;  Policastro, Liliana Cristina;  Rabinovich, Alicia Inés;  Ramus, Carlos Gustavo;  Roberto, Luis María; Said, Alberto Ezequiel;  Sanchez, Fernando;  Sant´Angelo, Norberto Daniel; Saravia Acuña, Ernesto María; Saravia Acuña, Jorge Antonio; Simona, Horacio Ángel; Sulkes, Isaac;  Szczupakiewicz, Samuel Alberto;  Taboada, Rodolfo Eduardo;  Takara, Juan;  Troksberg, Carlos Alberto;  Vacas, Elena Graciela;  Vaisman, Gustavo Alberto;  Vilar, Ercilia Argentina;  Villabrille, Eduardo;  Ziccardi, Osvaldo Pascual

HOMENAJE A ENRIQUE OLIVA, PATRIOTA Y PERIODISTA (II PARTE)

CARTA DE LA CAPITAL DEL REINO

El prestigioso periodista argentino Armando Rubén Puente, radicado en Madrid, recientemente estuvo en Buenos Aires. Aquí escuchó quejosos comentarios sobre la seguridad y los compara con la situación española. Van sus apreciaciones.

Poco más o menos de un centenar de robos de carteras se llevan a cabo diariamente en la Puerta del Sol y alrededores. Esos son los denunciados a la Policía. Se consideran delitos los robos de carteras, joyas, etc. de más de 400 euros. Es decir, de más de 2.250 pesos argentinos. Los que son por cantidades inferiores no se consideran delitos. Si los delincuentes fueran detenidos durante el acto por la policía, siempre que no excediera lo sustraído los 400 euros, serian puestos en libertad.
Los robos de documentos de identidad, como los pasaportes o tarjetas de crédito, no son considerados delitos, si los malhechores no tuvieran tiempo de utilizarlos.
Los delincuentes son españoles, rumanos o búlgaros que viven en las “villas miseria” madrileñas de Valdemingonez o Cañada Real. En algunos casos, como por ejemplo los cuatro que habitualmente operan en la pequeña calle de Cuchilleros, al pie de la Plaza Mayor, tres mujeres y un hombre, son conocidos por todos los comerciantes de la zona. “Les va bien en el negocio. Cuando han hecho una buena suma se toman un taxi y se van a sus casas”. Las “villas”, si ustedes quieren, la próxima vez que vengan a Madrid vamos a visitarlas, aunque no es recomendable. Pero al menos las pueden ver de lejos y comparar, por ejemplo, con la “Villa 31”.
Las zonas en que ustedes turistas, tienen que tener cuidado cuando anden por el centro son: Gran Vía (entre Callao y Montera), Montera, Espoz y Mina, Puerta del Sol, Cuchilleros y la Cava Baja.
Ahora los ladrones de carteras, celulares, relojes y collares comienzan a operar dentro de los comercios, porque en las calles mencionadas hay muchas cámaras que los filman, aunque eso no significa que los detengan (la policía no puede probar si han robado más de 2.250 pesos, es decir 400 euros. Por tanto, no pueden llevarlos presos, dejándolos que sigan operando.
Hay un número creciente de delincuentes menores de edad,  rumanos y búlgaros, es decir miembros de la Unión Europea, que viven en las "villas".
La cantidad de robos me parece similar a la de los que se llevan a cabo en las calles Esmeralda y Suipacha en la zona de Lavalle y alrededores, según denuncias que he leído de los comerciantes vecinos.
La diferencia entre Buenos Aires y Madrid no son los robos de celulares y carteras, sino la violencia. Los  muertos y heridos en atracos en nuestra capital parecen mayores.
En mi familia robaron la cartera a mi hija y el celular a mi nieta Carmen. A mi me intentaron atracar cuatro veces. Dos en la plaza del Callao, otra en el subterráneo entre las céntricas estaciones de Sol y Opera, y la última en  la Puerta del Sol. En ninguno de los casos lo pudieron concretar porque me di cuenta en el momento en que me robaban. En la Puerta del Sol lo evité pero me derribaron y rompieron dos dedos de la mano derecha. Los policías que se acercaron me dijeron que los dos ladrones eran bien conocidos de ellos, pero que nada podían hacer, ya que no me habían robado nada. Mientras, los ladrones sabedores de sus derechos y garantías, se alejaron tranquilamente. Sucedió a las 17 horas de la tarde.
(Si les parece podemos seguir cambiando experiencias de robos, atracos, etc. de familiares nuestros, de ahí y de acá)
                                                                                         Armando

NOTA ENVIADA POR CORREO ELECTRÓNICO A MARCELO SPERANZA POR ENRIQUE OLIVA EL 6 DE ENERO DE 2010.