miércoles, 2 de diciembre de 2009

DECLARACIÓN DE MARZO DEL 2001 EN EL BOLETÍN "EMANCIPACIÓN"

BOLETÍN EMANCIPACIÓN
PERIODISMO ALTERNATIVO NACIONAL Y POPULAR - 24 DE MARZO DE 2001

24 DE MARZO DE 1976
UNA CAMARILLA DE OLIGARCAS Y ASESINOS USURPA EL PODER

“El justicialismo, aún admitiendo que es una fuerza política significativa, debe desaparecer, como su líder fundador, el ex presidente Juan Domingo Perón. Es una corriente sin fundamento ideológico, motivada en cierta mistificación de un personaje, cuyas banderas, grupos y personas tratan de retomar. El peronismo causó daños irreparables al país, de los cuales apenas se recupera en medio de una lucha contra el pesimismo y la superstición”. Fragmentos de un reportaje a Jorge Rafael Videla, Integrante de la Junta Militar. Caracas, 1980

El 24 de marzo de 1976 una Junta Militar, encabezada por Jorge Videla, Emilia Massera y Ramón Agosti, con apoyo de sectores civiles, derrocó a la Presidente constitucional de los argentinos, María Estela Martínez (Isabel Perón) e instauró una dictadura que denominaron pomposamente Proceso de Reorganización Nacional.

Faltaban pocos meses para las elecciones generales, donde se iba a elegir presidente y vicepresidente. En principio, la fecha estaba fijada para el 17 de octubre, pero después fue prorrogada al 12 de diciembre de ese año.

Si bien la justificación del golpe militar fue el estado de desintegración de la instituciones y el desorden imperante –un latiguillo utilizado desde 1930 por todos los golpistas- el verdadero motivo, explican historiadores, sociólogos y ensayistas, radicó en la necesidad de las clases dominantes (la oligarquía) de reestructurar profundamente la estructura productiva argentina, para ponerla definitivamente a su servicio y al de la nueva división internacional del trabajo, que se consolidó años después con la llegada de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, a los gobiernos de los EE.UU y el Reino Unido, respectivamente, y la aplicación de políticas neoconservadoras.

LOS PERSONEROS DEL GOLPE

Los golpistas ya habían dado un paso adelante con la gestión de Celestino Rodrigo, ministro de Economía durante el gobierno constitucional, quien se hizo funestamente célebre por una serie de medidas antipopulares que el pueblo llamó “el Rodrigazo” y que mereciera una dura respuesta de la CGT y las 62 Organizaciones –el 27 de junio de 1975- provocando su caída y la huída del país de su garante, José López Rega, “El Brujo”, posiblemente agente de la CIA y miembro de la logia Propaganda-Dos.

No es casual, que una de las figuras claves de Rodrigo fuese Ricardo Zinn, quien después integró el equipo de José Alfredo Martínez de Hoz, superministro de Economía durante la dictadura.

En realidad, el golpe comenzó a gestarse desde antes de la muerte del Gral. Perón, el 1° de julio de 1974 y formaba parte de un cerco “sanitario” preventivo impulsado por el Imperio, que ya se había cobrado los gobiernos de Salvador Allende, en Chile; Velazco Alvarado, en Perú; y Juan José Torres, en Bolivia, con la excusa de combatir la “subversión” y “el comunismo”.

LOS EFECTOS DE LA DICTADURA

Al tiempo que las grandes empresas, junto a sindicalistas traidores, se dedicaron a “marcar” a las comisiones gremiales internas para luego ser “desaparecidas” y se ponía en marcha la técnica del secuestro clandestino seguido de tortura y asesinato de los disidentes, la política de terror, perfectamente planificada desde el poder, paralizaba todo intento de organización y respuesta al régimen.

Así, el país pasó a ser endeudado. La deuda externa pasó de 6000 millones de dólares con Isabel Perón, a más de 30.000 millones a fines del 83, cuando la dictadura emprendió la retirada, derrota en Malvinas mediante; el sector industrial fue devastado por una apertura indiscriminada de productos importados; el nivel de vida degradado por el desempleo y los bajos salarios.

No hay que olvidar que la dictadura también significó una monstruosa transferencia de los ingresos de los trabajadores hacia los grupos económicos hegemónicos. Fue la época de la “bicicleta financiera” y la “plata dulce”, es decir, la preponderancia de la especulación sobre lo producción.

En síntesis, en lo económico-social, se destruyó el intento de reconstruir las bases del Estado de Bienestar, forjado entre los años ’45 y ’55, mientras que en lo político-cultural se intentó eliminar un proyecto autónomo de nación, la identidad nacional, la memoria colectiva y la democracia integral como práctica de la soberanía popular.

LOS TRABAJADORES, BLANCO DE LA MUERTE

Nunca antes, en toda su historia, los argentinos había vivido un horror similar: al asesinato planificado desde el Estado -los organismos de derechos humanos hablan de 30.000 desaparecidos- se sumaron la conculcación de los derechos políticos, sindicales y cualquier forma de organización popular.

Un dato clave es que del total de los desaparecidos, contra lo que algunos creen, un gran porcentaje, el 30 % eran trabajadores.

Además fue la primera vez que desde el Estado se volcó una saña inmensa contra religiosos –obispos, sacerdotes, monjas, seminaristas- y laicos comprometidos con la opción cristiana por los pobres, traduciéndose en decenas de asesinatos.

Sin dudas, la derrota del movimiento nacional y popular significó el triunfo de la “patria” financiera, los pulpos económicos nacionales e internacionales y la oligarquía terrateniente con la consecuente subordinación ideológica, económica y geopolítica a los centros de poder mundial.

En definitiva, el triunfo del Proceso de Reorganización Nacional fue la derrota de la Nación, derrota que nos marca hasta el presente.

EMANCIPACIÓN ES UNA PRODUCCIÓN DE CONTRAINFORMACIÓN - COMUNICACIÓN  LIBERADORA

UNA MIRADA SOBRE LAS ACCIONES DEL EJÉRCITO ARGENTINO EN ESTA ETAPA DEMOCRÁTICA

La Defensa Nacional (DN), concepto abarcativo de múltiples interpretaciones y matices según cada Estado-Nación y etapa histórica, se relaciona directamente con distintos campos del hacer nacional argentino, a través de sus instituciones legitimadas por la Constitución Nacional, la historia y su propia razón de ser.

La República Argentina sostiene una visión integral e integradora de la defensa -función indelegable del Estado- siendo sus pilares fundamentales su rol en el desarrollo nacional y su contribución al bienestar de los habitantes de este bendito suelo.

En consecuencia con la visión totalizadora de la DN, debe tenerse en cuenta que:
- esta noción es inseparable de la política exterior, de la cuales las Fuerzas Armadas son su brazo armado, capaz de defender la soberanía nacional y de cooperar en la preservación de la paz cuando la comunidad internacional organizada lo requiera, así como de ser bastión de la defensa de los recursos naturales y un agente imprescindible en la protección del medio ambiente.
- se apoya en la educación y contribuye a ella y al desarrollo cultural, procurando mantener vivos en todos los rincones del país el acervo cultural nacional que viene del país profundo.
- acompaña al crecimiento económico a través del desarrollo productivo.
- forma parte del sistema de producción nacional, con el aporte de sus recursos humanos y técnicos, y de la infraestructura e instalaciones propias del subsistema de producción para la defensa.
- genera conocimiento a partir de la investigación y el desarrollo en ciencia y tecnología, articulando educación, innovación y producción.

Como parte del Estado nacional, el Ejército Argentino contribuye al bienestar de los ciudadanos, a partir de su presencia en las emergencias y en aquellas zonas donde las necesidades de la población lo requieren.

Por otra parte, no menos importante que lo anteriormente mencionado (y que en realidad es una precondición para que la DN se realice en toda su plenitud), el Ejército Argentino reafirma el compromiso del soldado argentino con tres principios: honor, valor y conciencia nacional.

Sobre los primeros dos principios no vamos a abundar dada su vívida claridad.

En cuanto al tercero: ¿cómo se manifiesta la conciencia nacional?

Respondemos:

1) en el culto a los principios que constituyen el mandato de la Nación a su Ejército: custodia y sostenimiento de la Constitución, el respeto a las instituciones de la república, la subordinación a la autoridad, el cumplimiento irrestricto de las leyes y el espíritu solidario con los ciudadanos.
2) el asumir formal y espiritualmente el compromiso de servicio con aquellos a los que debemos defender, lo que implica superar los desencuentros del pasado y bregar por la unión de todos los argentinos.
3) en la contribución del arma al desarrollo social, cultural y económico del país, a través de las tareas comprendidas por la acción institucional y el desarrollo de proyectos beneficiosos tanto para el país como para la Fuerza, a fin de obtener fuentes de conocimiento e independencia de la provisión externa, que siempre conlleva altos costos para la Nación, no sólo en términos económicos o tecnológicos, sino de condicionamientos políticos y/o estratégicos.

De lo antedicho se desprende el objetivo institucional: “Constituir un Ejército con aptitud para defender los intereses de la Nación, contribuir con su desarrollo científico, tecnológico, económico y social, y cooperar para el logro del bienestar general de sus habitantes”.

Se trata, entonces, de disponer de un ejército eficiente con eficaz capacidad de respuesta en tres ejes:

- la defensa de los intereses de la Nación.
- el desarrollo científico, tecnológico, económico y social.
- el bienestar general de los habitantes.

Un capítulo especial, que sin agotar la temática es preciso puntualizar, es el referido al bienestar general de los habitantes. Algunas consideraciones sobre el particular: en principio, la DN es un factor necesario para que el Estado pueda llevar adelante, en forma sostenida, un programa de desarrollo nacional autónomo a fin de crear las condiciones para el bienestar general de los argentinos, lo que se expresa en un estado de satisfacción y prosperidad de sus habitantes.

Se sabe que la Nación tiene a una de sus mayores amenazas en lo que comúnmente se llama “la pobreza”, producto de inequidades generadas por modelos extrapolados de otras realidades, y cuyas secuelas son una pesada carga al progreso social y al bien común.

Como parte de esta sociedad, el Ejército Argentino ha decidido no limitar su participación ante semejante cuadro de necesidades: se ha involucrado activamente, siendo parte de las soluciones y herramientas de que dispone el Estado, bajo la premisa de que sólo con la participación y la inclusión de todos los sectores de la comunidad se puede alcanzar la felicidad del pueblo y la grandeza de la Patria.

Recomponer el tejido social, el vínculo solidario entre los distintos actores institucionales y sociales es la base para la existencia y la continuidad de la Argentina.

Es impensable actuar eficazmente en la DN sin una sociedad cohesionada, unida en función de valores. La cohesión social es la que refuerza el sentido de pertenencia de una nación.

De allí su contribución a la Defensa Nacional. Pero más allá de estas consideraciones, entendemos que el EA ha estado y está junto al pueblo argentino, sirviendo y extendiendo sus brazos solidarios, participando en la asistencia y el apoyo para aliviar las consecuencias de catástrofes y emergencias, en la ejecución de obras de infraestructura y en la planificación y ejecución de acciones de asistencia social.

No debería olvidarse que además de brindar educación y socialización básica universal, la Fuerza ha desplegado una notoria labor sanitaria, hasta no hace muchas décadas, en los puntos más lejanos del país.

El tres veces presidente de los argentinos, teniente general Juan D. Perón, con esa sabiduría criolla y popular que lo distinguía, sostuvo en su legado El Modelo Argentino de Proyecto Nacional: “Las fuerzas armadas deben integrarse estrecha y realmente con el pueblo del cual se nutren y a quien se deben”. He aquí la síntesis magistral del mandato que viene desde el fondo de la historia.


ACCIONES: HECHOS, NO PALABRAS

Entre las distintas categorías de acciones institucionales se mencionan las educativas (por convenio marco entre el ministerio de Educación y el Ejército Argentino), cívicas, de protección civil, humanitarias con alcance nacional e internacional, sanitarias y de apoyo a la comunidad.

Algunas de las acciones ejecutadas en lo últimos dos años

 Cooperación con el ministerio de Educación en un amplio plan de entrega de diversos materiales didácticos y equipamiento escolar a establecimientos escolares de todos los rincones del país, entre ellos, 21.000 computadoras, 25.000 m3 de muebles, 1.000.000 de libros, 8.000 bibliotecas, 3.850 televisores.

 Plan agua + trabajo: perforación de 33 pozos en La Matanza en el marco de un convenio con AySA.

 Demolición mecánica de la “cárcel de Caseros” (Capital Federal).

 Coordinación y ejecución de ayuda humanitaria en Villa Soldati (Capital Federal) con motivo del incendio de la denominada “Villa Cartón”, asentamiento con serias necesidades sociales.

 Apoyo y asistencia por el alud de la ciudad de Tartagal (Salta). Comprendió transporte y distribución de medicamentos, alimentos, ropa y otros insumos; alojamiento de la población civil en unidades militares; instalación de una planta potabilizadora de agua, producción y distribución de 35.000 litros de agua.

 Coordinación de actividades de ayuda humanitaria por inundaciones en Santa Fe, Entre Ríos y Chaco

 Apoyo a la emergencia hídrica en Bolivia.

 Planificación y ejecución de descontaminación de ácido sulfúrico en la ex-planta Meteor (Zárate).

 Movimientos de suelo en Lomas de Zamora ejercicio ante derrame de químicos peligrosos.

 Apoyo al plan nacional de manejo de fuego en virtud del acuerdo realizado entre el Ejército Argentino y la secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Nación. Abarca los territorios provinciales de Entre Ríos (Concordia), La Pampa (Santa Rosa), Chubut (Pque. nacional Los alerces), Río Negro (Bariloche) y Neuquén (San Martín de los Andes).

 Desminado humanitario en Malvinas.

 Apoyo al ministerio de Relaciones Exteriores en la Comisión Nacional de Límites para la demarcación del límite internacional Argentina-Chile en la zona de hielos continentales de contribuir al desarrollo de la campaña de límites.

 Convenio marco con el ministerio de desarrollo social, llevando a cabo el plan nacional de apoyo a la comunidad del ejército argentino (planacea).



 Construcción de puentes temporarios con el fin de solucionar problemas en las vías de comunicación en varias provincias de nuestro país.

 Fuerte operativo solidario en la zona de El Impenetrable (Chaco) en el marco de un convenio suscripto con el ministerio de Desarrollo Social de la Nación a lo largo del segundo semestre del año 2007. Organización de una base de apoyo logístico para la ejecución de la campaña alimentaria en pequeñas y dispersas comunidades dentro del impenetrable chaqueño (aproximadamente 10.000 beneficiarios).

Informe realizado en base a fuentes propias e institucionales del Ejército Agentino desde 2003 a la fecha.

FUERZAS ARMADAS Y FORMACIÓN MILITAR EN DEMOCRACIA

Si bien la formación militar en la historia argentina ha tenido muchas etapas, los paradigmas de esa educación –que es mucho más que la formación técnica, la instrucción o la ilustración- han ido cambiando desde 1810 hasta el presente, no siempre acompañando los modelos institucionalizados en la educación pública (con sus diversas contradicciones y fracturas), desde el paradigma del progreso liberal, pasando por el modernizador industrializante hasta llegar al actual de índole profesionalista.

La nota del 17 de febrero de este año titulada Con otra cabeza, de la periodista Nora Veiras, en el matutino Página 12, refleja, desde el propio título, el sentido con que perciben algunos medios el esfuerzo por parte de las Fuerzas Armadas en transformar los contenidos y alcances de una asignatura pendiente como es la educación, luego del largo período de transición (25 años) entre la última dictadura cívico-militar y la actual gestión presidencial.

Es alentador comprobar que la tarea realizada por las instituciones militares de manera sistemática y permanente en producir un cambio cultural al interior de la organización ha comenzado a brindar sus frutos. Y que así sea percibido por los medios de comunicación y entidades de la sociedad civil, aún más.

Por supuesto, quedan aspectos que deben seguir mejorando, pero lo cierto es que se ha recorrido un gran trecho hacia un Ejército que se acerca a otras instituciones armadas del mundo que hicieron del respeto al orden constitucional una premisa básica, asumiendo deberes y obligaciones inherentes a la construcción de ciudadanía.

El concepto de “ciudadano militar”, la formación profesional, la transmisión de saberes técnico-militares y el ejercicio del mando, nos dice la autora de la mencionada nota, son los ejes en que el Ministerio de Defensa se ha propuesto trabajar, y nos informa que “entre marzo y junio se va dictar un curso intensivo para oficiales instructores, los encargados estrictamente del área militar, de las escuelas de oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas”.

La particularidad, señala con agudeza, de la relación de mando, es que por el régimen de internado, el superior se transforma en un virtual tutor de los cadetes y aspirantes, siendo el abuso de autoridad la causa que motiva la mayor cantidad de bajas. Precisamente, esa relación asimétrica es la que se busca encauzar a partir de una nueva concepción del ser militar y que se resume en la idea de “ciudadano militar”. Asimismo, puntualiza la periodista que “contenidos anquilosados, valores antidemocráticos y métodos denigrantes fueron durante décadas el estigma de la formación castrense”.

Esto es lo que surge del diálogo que Veiras mantuvo con la recientemente designada subsecretaria de Formación Militar del Ministerio de Defensa, Sabina Frederic, egresada de la Universidad de Buenos Aires y doctorada en Utrecht, Holanda, quien explicó que en el curso para instructores “se va a tratar toda la problemática de lo que es ser un militar ciudadano, que es esto de servir a la patria, que a su vez significa renunciar a algunos derechos por elección, como es la representación política, la agremiación, pero al mismo tiempo significa una serie de derechos que ejercer y que los cadetes tienen que asumir, ellos y el prójimo”.

Acerca del ejercicio del mando y la disciplina, otro de los núcleos de la capacitación, la especialista aseguró que es todo un tema el del abuso de autoridad. “Esta gestión –aseveró- ha trabajado mucho sobre este tema, los directores de los institutos tienen un control muy estrecho: cualquier problema de abuso de autoridad inmediatamente llega acá”.

Frederic, que no ignora que toda organización militar se vertebra en forma jerárquica, reconoce, sin embargo, que hoy son otros los códigos que se ponen en juego. Hace una década, sin ir más lejos, la distancia entre un oficial instructor y sus alumnos, los cadetes, era inaccesible.

Con respecto a la formación de oficiales, la periodista inquiere a la subsecretaria de Formación Militar acerca de la selección de docentes de materias que no son estrictamente militares (docentes que en muchos casos no se han caracterizado por su adscripción a los principios republicanos y democráticos), a lo que Frederic respondió: “Este año se van a dar talleres de orientación a esos docentes tanto con gente de la subsecretaría como con profesores de las universidades nacionales (…). Es cierto que hay profesores que tienen como derechos adquiridos, que hace mucho tiempo que están dando clases, no en estas materias. En estas materias se incorporó personal docente nuevo que viene de dictar clases en universidades. Más o menos un 30 por ciento dicta clases en universidades también y el resto sí es gente que está trabajando desde hace mucho tiempo”.

Respecto de las materias, señaló que el año pasado “se implementaron siete materias en los institutos de formación que fueron el resultado de un Consejo de Educación que se constituyó apenas asumió la ministra”.

Las materias, entre otras, son: Derecho Constitucional y Administrativo, Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario; Estado, Sociedad y Mercado, y Sociología de las Organizaciones.

Nora Veiras, por su parte, apunta que “esta mujer de 43 años que empezó a indagar sobre la formación militar desde el prisma de la mirada de género, derivó en la coordinación de un consejo para aggiornar los planes de estudio y acaba de asumir como subsecretaria”. Y en otra parte de la nota informa que “por primera vez una mujer, antropóloga social, es la encargada de supervisar qué y cómo se forman los oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas”.

“Creo –asegura Sabina Frederic- que hay una apertura en las fuerzas que es importante aprovechar, a través del ministerio, con el sistema universitario nacional. Eso es algo en lo que la ministra y la Presidenta están muy interesadas: en comprometer a las universidades nacionales en este proceso”.

Los militares, la política y el perfil profesional

Veiras: Cuando comenzaron las reformas en los planes de estudio, algunos sectores conservadores plantearon el riesgo de que entrara la política a la formación de los militares, ¿cómo lo evalúa?
Frederic: Por ahí es bueno que entre la política, no en un sentido partidista. Los militares son personas que están interesadas también en la política nacional, son ciudadanos y tienen que votar, aunque no sean representantes. Lo que permiten esas materias es abrir el pensamiento, pensar más pluralmente; la realidad es compleja, hay perspectivas diferentes y en función de esas perspectivas hay consecuencias distintas sobre la operación de esa realidad (…)".


Frederic señala que “es fundamental la articulación con la sociedad civil porque las Fuerzas Armadas son una institución que requieren del honor, del reconocimiento. Afortunadamente la institución militar de hoy no es la de los ’70. Dentro de las fuerzas hay un rechazo absoluto, a mi criterio demasiado individual, a lo que pasó (…) Eso va a contribuir a integrar”.

La nota se completa con una subnota ("El grado no garantiza el mando") en la que del reportaje a la subsecretaria se desprende que de los 5000 jóvenes que cursan para ser oficiales o suboficiales de las Fuerzas Armadas, menos de un tercio son hijos de militares y muchos provienen de sectores socioeconómicos medios bajos. La absoluta mayoría son del nordeste y el noroeste. Además, surge un dato fundamental: hay 15.000 civiles estudiando en institutos universitarios militares.
Con respecto a las mujeres, hay un 25 por ciento que entra en la Armada, un 10 o 12 en el Ejército y un 20 en la Fuerza Aérea. “Hay una tendencia a la feminización de las fuerzas. Ese es otro elemento que modificó muchísimo el patrón de relaciones internas”, indica la subsecretaria.


“¿Qué significa hoy formar para la defensa a un ciudadano militar?”, indaga la periodista. Sabina Frederic responde: “El ministerio trabaja sobre el desarrollo profesional. (…) Se piensa en el militar como un profesional que está al servicio de la sociedad argentina”. Hoy la Argentina no tiene hipótesis de conflicto, entonces se trabaja sobre capacidades internas. (…) La Presidenta ha sido muy clara y ha dicho que la Argentina tiene necesidad de incluir los recursos naturales dentro de lo que es la protección nacional. Los recursos naturales son espacios vitales y sabemos que hay países, o empresas, que tienen intereses, y ésa es una zona de protección y de defensa importante. Pero nunca pensando en un enemigo externo”.

Marcelo Speranza para la Agencia Paco Urondo
jueves 19 de noviembre de 2009

LA ACEPTACIÓN DE LAS DIFERENCIAS, TAREA DE TODOS

A FAVOR DE LA VIDA, CONTRA TODA FORMA DE DISCRIMINACIÓN

En el marco de las jornadas organizadas por el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) sobre “Formación de promotores de derechos ciudadanos”, se llevó a cabo ayer en el espacio cultural y social ComunARTE, Castro Barros 236, junto con la Asociación Civil de Vecinos “Florentino Ameghino “ (AVeFA) , un nuevo encuentro, está vez con la presencia del vicepresidente del mencionado instituto, Dr. Pedro Mouratián.

Mouratián, de profesión abogado y referente de la comunidad armenia en Argentina y Latinoamérica, fue nombrado hace 3 años en el cargo, junto a la Dra. María José Lubertino, actualmente legisladora electa por la ciudad de Buenos Aires por el Encuentro para la Victoria/FPV, quien dejará la presidencia del organismo , la que pasará a ocupar el mencionado dirigente.

Presentó al invitado, el coordinador general de ComunARTE, Lic. Raúl Sánchez, quien introdujo al tema central del encuentro: “¿Qué es, ¿Qué hace el INADI?”, cuestiones que muchos vecinos desconocen y que el Dr. Mouratián respondió con impar sencillez, claridad, ejemplificando con casos concretos.

El funcionario explicó brevemente los orígenes del INADI, allá por el año 95, en el contexto de los atentados sufridos por la embajada de Israel y luego por la AMIA-DAIA.

El organismo, fue una respuesta institucional del Estado argentino al odio antisemita, a partir de una iniciativa de la DAIA, que el gobierno de entonces tomó e impulso, no sólo con la participación de la vertiente judía de la comunidad argentina, sino con la dirigencia de la comunidad árabe e islámica.

Alberto Iribarne y Daniel Barberis elaboraron el proyecto de creación, que fue presentado por el Ejecutivo a cargo del Dr. Carlos Menem y aprobado por el Congreso de la Nación.

Sin embargo, el Instituto tuvo en esa época un carácter más simbólico que efectivo y de acuerdo con las palabras del disertante, “un carácter prebendario” y “de herramienta de punteros políticos” poco comprometidos con la lucha contra la discriminación.

En este punto, Mouratián fue tajante: “los diversos problemas deben ser abordados por el Instituto como una herramienta para transformar la realidad”.
 
Luego relató que su primer interventor fue Víctor Ramos, hijo del histórico dirigente de la Izquierda Nacional, Jorge Abelardo Ramos y luego, el Dr. Víctor Zaffaroni, quien debió lidiar con la falta de apoyo político a su gestión.
 
Desde 2003 la institución se normaliza y es designada presidente, la Dra. Lubertino y vicepresidente, el Dr. Mouratián.

En 2001 se realizó la Conferencia Mundial contra la Discriminación, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia en Durban (Sudáfrica).

Argentina se comprometió a elaborar un Plan Nacional contra la Discriminación y sus 250 propuestas son el resultado de ese compromiso. No es un mero "estudio de escritorio” sobre la discriminación en Argentina sino el producto de una investigación en todo el territorio del país.

Los autores entrevistaron a cientos de personas, grupos victimizados, especialistas, funcionarios gubernamentales con competencia en el tema, parlamentarios y organizaciones de la sociedad civil.
 
Para la actual gestión, en consonancia con las tendencias mundiales, la problemática de la discriminación en sus múltiples formas, debe ser abordada como política de Estado, independientemente de quien conduzca los destinos del país.

Mouratián, explicó que en los últimos 10 años, el concepto “discriminación” comenzó a tomar una connotación negativa. Antes era un término de uso corriente, sinónimo de separación, diferenciación, como quien dice: “discrimino -separo- este producto dulce de otro de sabor salado”. Pero los tiempos han cambiado y la discriminación se visibilizó –salió de la opacidad en que se encontraba- y empezó a formar parte de una construcción colectiva, de un cambio cultural.

Cuestiones de género, de pueblos originarios, de identidades, fueron abordadas por el funcionario, quien hizo hincapié en un dato no menor: según datos del censo 2001 del INDEC, no menos de 2 millones de habitantes del país son descendientes de afroamericanos; existen 4 millones de personas en Argentina (un 10 % de la población) con algún tipo de discapacidad.


“Argentina” -dijo- “más que un crisol de razas” es un entramado de distintas identidades, producto de la conformación aluvional del país (españoles, italianos, judíos, árabes, armenios, franceses, ingleses, irlandeses, entre otras nacionalidades, pero también tradiciones y confesiones religiosas).

Un aspecto preocupante y contra el que el INADI libra una fuerte batalla cultural es la discriminación de la pobreza. Se estigmatiza doblemente a la mujer pobre, por ser mujer y por ser pobre, al igual que a los homosexuales, lesbianas, transexuales, travestidos y bisexuales, a las prostitutas, al aborigen, y a otros grupos vulnerados históricamente.

El público presente realizó varias observaciones y preguntas. No podemos mencionarlas a todas, pero una de las obtuvo más consenso fue ¿qué efectividad tiene el INADI en orden de hacer cumplir con las leyes y castigar la discriminación, la xenofobia y el racismo?. El debate e intercambio de opiniones fueron, en general, de gran riqueza y esclarecedoras.


Las respuestas de loa organizadores fueron claras. Si bien el INADI no tiene poder de policía, recibe las denuncias pertinentes y eleva informes a las instancias pertinentes (Ministerio de Trabajo o la Justicia nacional o local).

Las acciones del instituto desde la gestión el inicio de la gestión del presidente Kirchner y su continuidad en la figura de la señora presidente, Cristina Fernández, han dado un salto cualitativo y cuantitativo.

Si bien, como señaló Pedro Mouratián, falta mucho para llegar a u una sociedad libre de prejuicios segregacionistas, el camino de la inclusión y la integración ha comenzado.

Un camino que la sociedad debe recorrer, aprendiendo de sus errores, porque no es nada más y nada menos que una construcción colectiva, con sus avances, retrocesos, contradicciones y momentos de pasividad y otros de dinamismo. Un tarea gigantesca, tan vasta como el pasaje de la ley de la selva al proceso civilizatorio.

Es importante mencionar que ComunARTE ha sido elegida desde octubre de 2008, como sede del INADI. El trabajo de esta delegación comunal del INADI se enmarca en el programa denominado "Comunas libres de discriminación" y se implementa en la Ciudad de Buenos Aires con la finalidad de desarrollar políticas locales para fortalecer a los grupos vecinales mediante la concientización sobre las prácticas discriminatorias, coordinando acciones y planificando propuestas con las comunas.

Al mismo tiempo, se impulsa la organización de asambleas comunales, promoviendo la participación de los/as vecinos/as a través de los distintos foros temáticos que funcionan en el instituto y de las organizaciones de la sociedad civil.


Buenos Aires, 24 de noviembre de 2009.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

LOS AMIGOS - JULIO CORTÁZAR

LOS AMIGOS


En el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.

Livianamente hermanos del destino,
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.

Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.

Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.

domingo, 15 de noviembre de 2009

EL NÓMADE EN LA CIUDAD
EN LA REVISTA DIGITAL MAGANET
http://www.maganet.com.ar/

ESPACIO ROJO PUNZÓ
NACIONAL Y POPULAR PARA LA LIBERACIÓN

ACTO POR EL 25 ANIVERSARIO DEL CEMIDA

UNA BOMBA SALUDÓ LA CREACIÓN DEL CEMIDA, EL 15 DE NOVIEMBRE DE 1984
25 AÑOS DE LA ORGANIZACIÓN QUE NUCLEA A MILITARES PATRIOTAS, DEMOCRÁTICOS Y LUCHADORES POR LA VIDA
Marcelo Speranza para la Agencia Paco Urondo

Duro. Fue duro aguantar que las lágrimas no afloraran. Sobre todo cuando el cronista tuvo por un corto tiempo condición militar, un joven cadete del Liceo Militar General San Martín, imbuido del ideario sanmartiniano y belgraniano. Y luego, a los 16 años, militante del peronismo, visceralmente antidictatorial.

Pasaron muchos años desde aquel 1974 cuando inició su actividad política. Y ellos, los valientes del Centro de Militares para la Democracia (CEMIDA) estaban allí, y otros, civiles de distintos estamentos sociales e identidades políticas, estábamos para agradecerles tanto coraje y coherencia. Otros muchos no estaban, pero hubieran querido estar presentes: decenas de organizaciones sindicales, de derechos humanos, sociales, del país, del continente y del mundo.

Ellos, los hombres y mujeres del CEMIDA no transigieron con la ilegalidad, no pactaron con el orden de muerte impuesto por la camarilla que diseñó el dispositivo represivo según el modelo colonialista francés en Indochina y Argelia, la organización de áreas, zonas y subzonas.

Verlo después de tantos años al general Jorge Leal, primer presidente del entidad, un ícono de la lucha por la soberanía antártica argentina junto al recordado general Pujato. Escuchar desde la tribuna las palabras firmes del notable periodista Rogelio “Pajarito” García Lupo y el gran Osvaldo Bayer. Oír exponer a la Dra. Mirta Mantaras, una verdadera experta en análisis del esquema represivo, que aprendió, según sus palabras, a conocer el microuniverso de las cadenas de mandos, órdenes y demás mecanismos del aceitado engranaje de la matanza sistematizada, gracias a los militares del CEMIDA, no era un encuentro más. Era EL HOMENAJE. Ausente con aviso, Nora Cortiñas, presidente de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, por fallecimiento de un familiar.
El coronel Horacio Ballester, por la institución convocante, que al principio del acto se lo notó desenvuelto, apenas podía hablar hacia el final por la emoción que lo embargaba. En el panel también estaba la prestigiosa intelectual Elsa Bruzzone, especialista en geopolítica, defensa nacional y recursos naturales, asesora del CEMIDA.

Estaba allí entre tantos compañeros y compañeras de lucha, el hijo del mayor Alberte, como él, de nombre Bernardo. Bernardo Alberte, ex delegado personal de Juan Domingo Perón en el exilio, edecán del presidente Perón durante el primer gobierno. Un hombre leal, intrépido, valeroso, primer muerto por la sangrienta dictadura del 76. Arrojado por un grupo de tareas desde el 6º piso de su departamento en Av. Del Libertador horas antes de que los usurpadores de la Junta de Asesinos en Jefe dieran el golpe de Estado, pagó con su vida la defensa de los principios políticos y éticos con los que supo ser coherente en prisión o en libertad.

También algunos de los miembros del grupo “Los 33 Orientales”, oficiales que se opusieron al genocidio de la Junta de Usurpadores y fueron castigados con el apartamiento, el olvido, persecución y la difamación.

Nadie del Ejército en representación de la fuerza se encontraba presente. Ni una adhesión llegó del Ministerio de Defensa. ¿Sabe la Ministro de Defensa, Dra. Garré que el CEMIDA existe, que está vivito y sigue marchando por los caminos de la Patria Grande?

Nada menos que 25 años de vida cumplió, abriendo un sendero de luz y paz entre tantos infames traidores a la Nación y a su pueblo. La celebración se realizó en la Sala Raúl González Tuñon del Centro Cultural de la Cooperación, el pasado miércoles 4 de noviembre.

Un poco de la historia del CEMIDA

En 1984, un grupo de militares retirados, hastiados, avergonzados con conducta de algunas pandillas de delicuentes que habían deshonrado con sus acciones al Ejército Argentino, decidieron crear el Centro de Militares para la Democracia Argentina (CEMIDA).

Sus objetivos: Apoyar, fortalecer y propiciar la continuación del esfuerzo de institucionalización en la República, con la certeza de que la democracia constituye el único medio para lograr la profundización de la liberación argentina y latinoamericana; hacer conocer a la opinión pública y en particular a los oficiales de las Fuerzas Armadas, la existencia de un pensamiento militar genuinamente constitucionalista ; según las más puras tradiciones sanmartinianas y propiciar toda acción destinada a recuperar para la Nación Argentina, a las fuerzas armadas con sentido nacional y continental, creadas al calor de las luchas por la independencia y subordinadas a la voluntad soberana de su pueblo.

“En ese camino” -dicen los hombres del CEMIDA- “sufrimos todo tipo de persecuciones institucionales y personales, se nos difamó, se insinuó que estábamos subvencionados por el gobierno y luego, por un movimiento comunista internacional, nuestros directivos sufrieron privaciones de su libertad, increíbles juicios militares, afrentosos “Tribunales de Honor”, amenazas y atentados personales y familiares, colocación de una bomba en la sede de la institución, y otros tipos de agresiones, tedioso de enumerar”.

Pese a ello, muchos militares e integrantes de las Fuerzas de Seguridad, se acercaron al CEMIDA, siendo respetados y consultados por sectores populares, y sus representantes, así como por periodistas y estudiosos extranjeros.

Claramente, la organización contribuyó a que la opinión pública respaldara los juicios a integrantes de las Fuerzas Armadas comprometidos en las violaciones de los Derechos Humanos, y sus respectivas condenas. Esta actitud de los militares democráticos permitió que no se confundiera a delincuentes individuales con las instituciones que ellos integraron, y ése fue el servicio más importante que prestó a la Nación el CEMIDA, que aún espera ser reconocido por instituciones armadas.

En la actualidad la principal actividad de la organización (además de continuar con el dictado de charlas, conferencias, participación en seminarios, mesas redondas, etc.), es concurrir como testigos, peritos, o asesores en los Juicios por Violaciones de los Derechos Humanos que se realizan en Argentina, Italia, España, Francia, Haití, El Salvador, Perú, Guatemala y Estados Unidos.

En el orden nacional participaron en los juicios realizados en las ciudades de Rosario (Santa Fe), Bahía Blanca, Neuquén, Corrientes, San Martín (Provincia de Buenos Aires), Santa Fe y varios en Capital Federal.

Mensaje del presidente del CEMIDA Cnl (r) Horacio P. Ballester

Siendo aún jóvenes oficiales de baja graduación, varios de los que fuimos muchos años después fundadores del CEMIDA, nos unimos en nuestro común objetivo de pretender recuperar la vigencia de los ideales sanmartinianos en el interior de nuestras fuerzas armadas para poder apoyar el desarrollo nacional con justicia social, que hiciera desaparecer el abismo socioeconómico que dividía y sigue dividiendo el nivel de vida de nuestro pueblo en muy injustos estratos poblacionales.

Pensamos ingenuamente que nuestros objetivos podían sintetizarse en muy pocas palabras: “la humanización” del capitalismo”. Aún cuando ya estábamos hartos de golpes militares, en una nueva prueba de ingenuidad, pensamos que la persona indicada para materializar nuestros anhelos podía ser el General Juan Carlos Onganía, que a principios de la década de los años 60 había logrado sacar al Ejército del caos en que se había sumergido con tantas intervenciones al margen de la ley.

En el pecado tuvimos la penitencia, el mismo régimen que habíamos apoyado y en el que alguno de nosotros llegó a cargos altos acordes con nuestro grado militar, fue el que traicionó sus promesas y terminó con nuestras carreras profesionales. Comprendimos entonces, duramente, que los golpes de estado jamás podrían aportar a la nación soluciones que hicieran felices a sus habitantes. Fue así, que ya varios años antes del golpe cívico-militar de 1976, eran varios los grupos uniformados que nos oponíamos a la anunciada como inminente nueva caída de un gobierno constitucional.

Algunos pagaron duramente su osadía, antes y durante el autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional”: el Teniente Coronel Bernardo Alberte fue arrojado al vacío desde la ventana de un 6º piso; el Teniente Devoto de Marina está desaparecido; el Coronel Perlinger estuvo siete años preso sin haber sido acusado de nada ni por nadie; (nombramos solamente casos emblemáticos, hubo muchos más).

Al subir el gobierno constitucional en 1983, las únicas voces militares que se escuchaban, de personal militar en actividad o retirado, eran favorables a la dictadura militar. Nuestras voces opositoras carecían de eco periodístico. Pensamos entonces en la conveniencia de formar una ONG, y fue así como el 15 de noviembre de 1984 formamos el CEMIDA (Centro de Militares para la Democracia Argentina)…. Y obtuvimos el eco deseado, antes de los 10 días de nuestro anuncio de creación, una bomba dañó seriamente nuestras instalaciones (…)

La bomba nos vino también muy bien para producir un “blanqueo” de aquellos militares que habían pedido su incorporación pensando que era cierto el rumor que corría en el sentido de que el CEMIDA era un invento de la Presidencia de la Nación. Para finalizar, queremos hacer llegar nuestro afectuoso recuerdo para los camaradas fallecidos, en especial para el general Ernesto V. López Meyer, coronel Luis César Perlinger, capitán José Luis D’Andrea Mohr y suboficial de Aeronáutica Eduardo Kawin.

Mensaje el secretario cultural Cnl (R) Augusto B. Rattenbach

El CEMIDA nace por la necesidad de corregir una actitud histórica equivocada que adoptaron las FFAA desde el 29 de mayo de 1810 y que se prolonga hasta el final del llamado Proceso de Reorganización Nacional. ¿En qué se manifestó esa errónea actitud? En actuar paulatinamente como un Estado dentro del Estado, con leyes propias, vigilando permanentemente los actos de las distintas autoridades civiles. En suma, convertido en árbitro de toda acción de importancia en el interior del país. Ya a fines de 1880 esa tendencia empieza a tener mayor vigor. Es cierto que nuestro país resultó dueño de un inmenso territorio que necesitó de la fuerza militar para tener posibilidades de sobrevivir a los peligros externos e internos.

Pero, poco a poco la fuerza militar se hizo cargo de aspectos políticos y técnicos ajenos a su función específica. Los militares acabaron por suplantar, en sucesivos golpes militares, a las autoridades legítimamente constituidas. Esos “golpes” terminaron por mellar la herramienta castrense y la acostumbró a cometer excesos propios de regímenes dictatoriales, repudiados por todo el mundo civilizado y democrático. Cuando se terminó el Proceso de Reorganización Nacional y reapareció la democracia, las FFAA mantuvieron su fisonomía acostumbrada: hermetismo en las contestaciones y el aislamiento dentro y fuera del país. En ese momento nace el CEMIDA y rápidamente comenzó a derribar mitos militares, leyes especiales, hermetismo intelectual castrense y privilegios de todo tipo.

La reacción de las autoridades superiores de las FFAA no tardó en recurrir a sus métodos habituales: sanciones, sumarios, atentados, persecuciones, etc. Pero poco a poco, la opinión pública, los gobiernos Provinciales y de la Nación y las organizaciones de Derechos Humanos apoyan y divulgan el pensamiento del CEMIDA, no sólo en el país sino también en varios países latinoamericanos con una problemática parecida.

Podemos suponer que lentamente pero sin claudicaciones se abre una nueva etapa en la relación correcta entre los gobiernos civiles y las FFAA, no sólo en la República Argentina sino en otras naciones latinoamericanas.

Mensaje del secretario general Cnl (R) José Luis García

A poco de andar, advertimos la existencia de amplios sectores de la población con sentimientos absolutamente distantes del respeto y el afecto hacia las organizaciones militares y que sentían un profundo recelo y aún un miedo remanente ante cualquier organización castrense. Un accionar militar en el pasado, basado en el terror, torturas y masacres, fue el gestor de ese sentimiento generalizado y ello se incentivaba por las manifestaciones de sus componentes que proclamaban que seguían siendo integrantes de las mismas FF AA que cometieron los atropellos a los derechos humanos. Aunque ya no existía la misma posibilidad de seguir ocultando su accionar pasado ante las sociedades argentina e internacional, por razones de orgullo y de honor institucional, seguían firmemente en la defensa de una posición corporativa, exhibiendo una garantizada impunidad. Siempre se hizo lo correcto y necesario, decían, y, salvo algunos “excesos,”ello fue lo que se debía hacer y que volverían a hacer en caso necesario.

Ante esa pertinacia el poder político no intentó nunca un cambio imprescindible, se contentó con retoques superficiales y operó en todos los gobiernos -a partir de 1983 - tratando de limitar el poder de los militares con reducciones presupuestarias, disminuyendo sus efectivos hasta alcanzar cifras nunca vistas, dejando envejecer sus equipos y armamentos hasta su total inutilidad sin reemplazos y permitiendo su preparación profesional sólo en las llamadas “Misiones de Paz de las Naciones Unidas” dónde, curiosamente, pasaron a cumplir misiones policiales o de seguridad interior que la nueva Ley de Defensa prohíbe en el territorio nacional.

Las conductas criminales de algunos de sus integrantes no se juzgaron, salvo en un pequeño sector de los Altos Mandos, y se benefició en forma indiscriminada a todo el personal, con una legislación de perdón y olvido, en lugar de efectuar la investigación pertinente que hubiera acusado a los que habían delinquido y sobreseído a aquellos que sólo hubieran cumplido su deber en concordancia con las normas que regulaban su accionar.
Recién a partir de 2008 se empezaron a corregir esas anomalías, y a la fecha, 25 años después, se ha comenzado a saldar una deuda que sólo benefició a los delincuentes impunes. (…) Hoy - 25 años después de nuestra fundación - hubiéramos querido despedirnos de nuestros connacionales y decirles: el peligro ha pasado, el sector militar está definitivamente integrado al devenir democrático de la Nación. Pero el objetivo está parcialmente cumplido, en alguna de las FF AA no fue debidamente consolidado. Si se mantienen en alguna de ellas los parámetros tradicionales de la relación FFAA / Sociedad, la vida política del país seguiría tan escorada hacia la llamada derecha, que ninguna fuerza política, moderadamente progresista, podría implantarse.

Nunca podrían llegar a imponerse electoralmente otras fuerzas que no fueran las de la propia derecha, ya sea oligárquica empresarial o de los ámbitos afines a las FF. AA. Aún una fuerza moderada o centrista, con capacidad de modificar el panorama social disminuyendo las diferencias económicas y la humillante situación de pobreza de gran parte de la población posibilitando una más justa distribución del ingreso, vería muy difícil imponer sus objetivos si no se termina de modificar - para siempre - el imperio de la ideología fundamentalista que logró imponer la llamada ”Doctrina de la Seguridad Nacional”. (…)

Un párrafo final de reconocimiento para nuestro primer Presidente el Sr. General D. Jorge Leal, héroe vencedor del Polo Sur, ejemplo de virtudes personales y profesionales y que, como tantos otros argentinos de similares valores, permanece al margen del merecido reconocimiento público.

CUATRO POEMAS DE OCTUBRE

LLAMADO AL TRISTE

Algún día…algún día…
volverás, ¿no?
La piedra azul descenderá sobre un mar calmo
sin lágrimas
iluminado desde su centro
en el fondo del estanque donde crecen corales rojos

Has zozobrado en casi todo
ella era lo único bueno y santo que te quedaba
pero ¿por qué estás llorando?
¿por qué llora el alma?
¿no se regocija en la hora del véspero?
¿o sólo otea esta realidad de error, confusión e iniquidad?

Levanta tu cabeza como el león,
bebe del día, del rostro
de la muchacha de ojos grises,
de los golpes de tambores al ritmo de tu ansia

Hay que mirarse de cerca, frente a un espejo,
para ir bien al fondo, a fondo
y apretar las muelas
hasta que la mandíbula duela.

Y gritar con el pecho descubierto
y resistir
y reconstruirse

AMARILLO SOL, OCRES INESPERADOS
                                                               A Luis, de la isla Saint Michel

Vida a la intemperie
Paraísos de la calle Hipólito Yrigoyen a la altura de Almagro
Ya comienza el otoño
Edificios nuevos
Casas derruidas.
Fábricas y galpones que fueron.

Y a pesar del óxido en las vigas
Es hermoso contemplar el ocre de las hojas
El amarillo sol y los verdes deslucidos
La Basílica de San Carlos
Las altas ventanas de la Inspectoría Salesiana
El baño de amarillo sobre los ocres inesperados

Herido de vida
Luis sufriente
Arrullo esta escena de barrio
Con devoción casi religiosa
(Vendrá mañana
tal vez borrosa
Y en sombras)

Y a pesar del óxido en las vigas
Es hermoso contemplar el ocre de las hojas
El amarillo sol y los verdes deslucidos
Sin responder al llamado de dioses temblorosos

PATRIA INTERIOR
                                   A los manes que nos precedieron en el viaje

No hay beatitud más grande
Que el haberlos conocidos, almas queridas que partieron.
El paso de los años las hace más cercanas:
En el soplo de vida que infunden,
Por la prudencia que masticaron
con dientes de piedra,
Por la templanza
que forjaron a golpe de martillo,
En los recuerdos redivivos
que aletean junto a las ventanas cada tarde.

Sobre los hombros del dolor,
Anchas espaldas pacientes,
Nos protegieron,
dieron al viento de la calle,
al susto de la noche,
al andar agitado,
(esas veredas, esas baldosas -cada una un mundo-
con sus resquebrajaduras, retículas blancas, guardas ocres,
hilos de agua, pigmentos de acero y musgo).

Los invoco y llamo: Luis, Donato, Ramón,
Juan, Jacinto, Enrique,
Angel, Cholo, Leonardo,
Para que el viento que los trae y lleva,
Golpee furiosamente mi corazón adormilado.

Sí, los presiento, manes agrarios
de la patria interior que me arrebata,
Arcadia feliz,
tierra abisal de ira
donde brota el héroe,
el santo,
el loco,
el nómade.

Corazón: escúchalos y arde.

EL AJENO

No ha de darnos tregua este viaje.
No es cosa de andar con llanto y castigo.
Ya el desprecio es suficiente.
¿Para qué tanto perdón y mensajes que no devolverán?

De tanto en tanto me pregunto: qué metal les ha recubierto el cuero,
qué cuero les ha recubierto la piel,
qué piel los ha vestido,
No hay palabra, agujeta o abridor de lata que pueda meter cisura o rasguño.

Respiro profundo y me sigo inquiriendo.
Persisto centrado en símbolo: cruz, rosa, flama.
Ellos no están allí –tierra de lo consagrado- en ofensas,
desdenes, risas de hienas y declaraciones.

Camino con mi Señor y sólo en El renazco día a día.

RESPUESTAS AL CRISANTEMO

Digo que sí, flor de muerto, flor de santo.
Las rosas son peligrosas, pero no por sus espinas.
Pronto se marchitan y nos dejan sin despedirse.

El amor no es diamante, coronaria insomne,
No hay que ir a buscarlo.
Tarde o temprano, llega a nosotros
Como hiedra venenosa.

Vive sola, manzanilla dulce de ojos albos.
Soporta el dolor y las macetas con malvones.
Aguanta la humillación de los agapantos extendida por decenios.

No debes cambiar por la exigencia del otro.
Crea tu propia leyenda, eterna estrella blanca y oro.
Trabaja la semilla sin precio de venta.
Por fin, antimonia, vierte tus colores generosos.